Eduardo Rinesi
La pieza bibliográfica que esta edición facsimilar pone a disposición de investigadores y curiosos, tal vez no tenga otro estatuto que el de ser el resto de un naufragio; llega como el fruto exótico de pasiones que acaso hoy se consideren inactuales, y a la vez como testimonio único de una aspiración insatisfecha, de un combate que, con toda seguridad, no ha concluido aún. Con una clarividencia larguísima, conmove¬dora, desde un fondo de escepticismo y amargura -¿qué esta¬ría viendo o presintiendo en esos días de algarabía revolucio¬naria?-, el Doctor Mariano Moreno escribía en su prólogo: "si los pueblos no se ilustran, sino se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede, y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte, mudar de tiranos, sin destruir la tiranía...". Diego Tatian |