¿Qué temas se tratan?

Sopa de letrasEl Museo tiene una serie de ejes centrales: la diversidad lingüística, la conformación histórica del español de la Argentina y la desmitificación de una serie de tópicos o lugares comunes erróneos sobre la lengua.

La diversidad lingüística se muestra a partir de la contrastación desde el punto de vista fonológico y léxico de dialectos, cronolectos y sociolectos diferentes dentro del país y también desde el contraste entre las variedades nacionales y las de otros países de habla hispana. El Museo cuenta además con una mínima semblanza de las características tipológicas del español a partir de su contraste con lenguas indígenas (guaraní, quechua, mapuche) y lenguas de inmigración en la Argentina, como las lenguas orientales (chino, japonés, coreano), las lenguas eslavas (ruso, polaco), las lenguas semíticas (árabe, hebreo) y las lenguas africanas.

Con respecto a los ejes históricos, se trabaja en relación con los cambios producidos en el español de la Argentina, particularmente luego de la independencia, y con las ideas político-lingüísticas surgidas en momentos de intenso debate, la Generación del 37, del 80 y la inmigración, por ejemplo. Además se presta atención a las variedades identitarias de la Argentina, como el lenguaje gauchesco y el lunfardo, determinando la confluencia de distintas lenguas y dialectos en su conformación.

Sopas de letrasTambién se apunta a desmitificar una serie de tópicos o lugares comunes erróneos con respecto a la/s lengua/s que tienen mucha incidencia en la educación, como por ejemplo: ‘En la Argentina se habla mal el español’, ‘Hay palabras buenas y malas’ o ‘Existen lenguas más difíciles que otras. En ese mismo sentido, se problematiza la relación de la lengua con la escritura y con otros soportes, como por ejemplo las lenguas de señas. Se propone, también, poner en cuestión las ideas que “naturalizan” el lenguaje, mostrando cómo la elección de ciertas palabras nos compromete con un punto de vista ideológico y político determinado.