El día de ayer, en conmemoración con el Día de la Tierra, el Director Ejecutivo de Naciones Unidas Ambiente, Señor Erik Solheim, presentó desde Nueva Delhi (India),  el reporte mundial “Scientific and Economic Foundations Report”, TEEB AGRICULTURE & FOOD,  que aborda de una manera novedosa e integral la importancia que tienen los ecosistemas, los servicios ambientales y la biodiversidad tanto para la agricultura como para los sistemas alimentarios y las implicancias que tienen para la estabilidad socioambiental planetaria.

El Reporte que cuenta con un Informe de Síntesis, un Sumario y diez Capítulos expone con claridad sobre los riesgos que involucran los actuales procesos de producción, transformación y consumo y la dramática situación del sistema alimentario mundial.  Así también destaca senderos y directrices para contribuir a transformar el actual andarivel insustentable de la producción agropecuaria y la producción de alimentos hacia otro que incorpore y valore lo “invisible” prestado por la naturaleza hacia la humanidad.

El Dr. Walter A. Pengue (*), de la Universidad Nacional de General Sarmiento y la Universidad de Buenos Aires ha tenido un papel relevante tanto en la confección del documento integral como en el liderazgo del Capítulo 3 sobre Modelos Agrícolas (The complex reality of eco-agri-food Systems), al que se han incorporado conceptos como la integración de los invisibles, los intangibles ambientales y su valoración en el enfoque del uso sostenible de los recursos naturales (suelos y tierras, aguas, biodiversidad),  flujo mundial de materias primas y alimentos, aportes que serán integrados a las miradas y análisis de los efectos de la agricultura y la modelización del sistema eco-agri-alimentario, en el marco de los objetivos del desarrollo sostenible 2015-2030.

El Reporte, lanzado en el Día de la Tierra, pone un especial marco de referencia global, más coherente y holístico, sobre las formas, metodologías y métricas necesarias para la comprensión y contabilización integral del sistema alimentario actual, sus externalidades positivas y negativas, sus distintos enfoques y la relevancia que tiene para la producción de alimentos y el mantenimiento de sistemas sostenibles, aprovechando los beneficios de la naturaleza y la biodiversidad, y no en su contra.

En el capítulo desarrollado por Pengue y otros, se destaca la importancia que tiene la agricultura familiar, la contribución de las explotaciones pequeñas y medianas de sistemas tradicionales y mixtos, que proporcionan alimentos a aproximadamente dos tercios de la población mundial en paisajes muy diversos, lo que refuerza la contribución que tienen los servicios ecosistémicos y la biodiversidad para la alimentación y la agricultura.

Hasta ahora, la lógica económica prevaleciente refuerza las formas de producción de alimentos que no tienen en cuenta las contribuciones de la naturaleza, mientras que impactan negativamente tanto en el medio ambiente como en el bienestar humano. Esta situación ha creado externalidades como la degradación generalizada de la tierra, los suelos,  el agua y los ecosistemas,  altas emisiones de gases de efecto invernadero, notables pérdidas de biodiversidad,  enfermedades crónicas por obesidad, malnutrición y desnutrición o relacionadas con la dieta y estrés en los medios de subsistencia para los agricultores de todo el mundo. La naturaleza del comercio internacional resultante de tales fuerzas y presiones tiene muchas ramificaciones para la equidad y la sostenibilidad social y económica.

Los documentos completos en el portal de Naciones Unidas Ambiente TEEB Agriculture&Food en: http://teebweb.org/agrifood/home/scientific-and-economic-foundations-report/

(*) Walter Pengue es Investigador Docente del Área de Ecología, del Instituto del Conurbano UNGS y Profesor Adjunto (dedicación simple), del GEPAMA FADU UBA.

Junio 5, 2018.