Atascos de tránsito, inundaciones devastadoras y calles colapsadas: ¿tiene cura Buenos Aires? Sí, dicen los expertos, e imaginan una ciudad con un río interior, un centro extendido y más espacio para la naturaleza, iniciativas que demandan la cualidad política más infrecuente: la mirada de largo plazo.

“A la manera de algunas ciudades europeas atravesadas por ríos interiores como el Arno, el Sena o el Tamesis, la ciudad ideal debería tener al Riachuelo como río interior. El desafío es dejar de verlo como el patio trasero y convertirlo en un eje estructurador de la ciudad, con márgenes saneados y recuperados”, propone con miras a la próxima década el arquitecto Guillermo Tella, coordinador de la Licenciatura en Urbanismo de la UNGS, entrevistado por el diario La Nación.

Leer la nota completa publicada en la edición impresa de La Nación el domingo 12 de mayo de 2013.

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