Alfredo Zaiat en la UNGSInvitado por la Licenciatura en Administración Pública, el periodista y economista Alfredo Zaiat presentó en la UNGS su último libro Economía a contramano (Planeta). Cuestionando los postulados más convencionales en materia económica, el editor del diario Página/12 planteó, entre otros temas, que la economía debe ser una herramienta en el marco de un proyecto político y que siempre hay intereses sociales contrapuestos en este campo.

¿Qué es lo que hace que el libro vaya a “contramano”?

La idea es interpelar al saber económico convencional, entendido popularmente como economía neoliberal, ortodoxa, conservadora (neoclásica en términos académicos). El título del libro es una provocación. Quienes me critican dicen: “va a contra mano, choca, va por el mal camino, es irracional”. Los neoliberales siempre se presentan como los dueños de la única verdad. Yo planteo que la economía es un espacio de debate, de disputa, pretendo que no haya una idea cerrada, que no exista un dogma con sus sacerdotes. A estos gurúes que hablan técnica y ascéticamente desde un supuesto saber neutral y que esconden sus verdaderos intereses político-económicos, los llamo “hombres dedicados a la comercialización de información económica”.

Pero a pesar de las crisis y del fracaso de los proyectos neoliberales los referentes de ese pensamiento siguen teniendo lugar en los medios…

Porque son representantes y voceros del poder económico. En todo caso se renueva el elenco, pero mientras los técnicos tengan mayor protagonismo que la política, entendida como herramienta de transformación social, el poder económico va a seguir estando en el centro de la organización social.

¿Qué mirada existe en general sobre la economía?

Lo esencial es entender que la economía es una ciencia social y no una ciencia exacta; que brinda herramientas interpretativas y no predictivas y que los técnicos no deben condicionar la política ni caer en el engaño que se plantea en favor de los intereses de unos poco y superar la economía del miedo. Este dispositivo, alentado desde los medios de comunicación, convierte en vulnerables a sujetos sociales que terminan aceptando medidas económicas contrarias a sus propios intereses. Mi objetivo por eso es romper con los límites que se plantean en relación al saber económico y que la economía pueda ser comprensible y de acceso masivo.

¿De qué se trata la diferencia entre modelo y proyecto político?

Pensar en término de proyectos políticos permite hacer una mejor comprensión de los momentos históricos que vive un país: el actual es un proyecto político con objetivos económicos; también lo fueron la década del noventa; la dictadura militar; el peronismo del `45 – `55; el desarrollismo. El concepto de modelo remite a la idea de economía como ciencia exacta, como una sucesión de ecuaciones matemáticas donde las variables definen un resultado. Entender que se trata de una ciencia social permite posicionarse desde otro lugar en los debates cotidianos.

La oposición política suele hablar de la necesidad de abandonar los enfrentamientos entre los argentinos…

La economía es un espacio donde se dirimen intereses contrapuestos de diferentes agentes económicos y sociales, y por consiguiente siempre hay tensión y ruptura entre esos sujetos sociales. La idea de bonanza es una trampa del discurso ortodoxo. El desafío entonces es eludir la economía del miedo que busca generar angustia y la sensación de que todo anda mal. No hay que naturalizar los discursos y postulados que atentan contra los intereses nacionales como, por ejemplo, la necesidad de comprar bienes importados que exigen sectores de la clase media.

¿Y el acceso al dólar sin restricciones?

La divisa debe existir en función del desarrollo industrial y no de la fuga de capitales o del atesoramiento. Es fundamental generar sentido común en la sociedad en relación a esto. La medida del BCRA para restringir estas acciones fue denominada por los medios como “cepo cambiario”, un término que genera la sensación de estar torturados y esto es profundamente injusto porque el uso de la divisa como especulación es para una minoría intensa e influyente: los que compran no son “todos los argentinos”.

¿Crees que la ley de medios contribuye en esa búsqueda por “despabilar” a la sociedad?

La ley tiene un valor político y simbólico extraordinario. El fallo de la Corte Suprema es histórico como demostración de la capacidad de una sociedad de utilizar al poder político para limitar al poder económico. Mientras que se avance y se profundice la democratización de la palabra y de los medios, va a empezar a haber más voces en todos los aspectos, y algunas de ellas deberán ser las voces del pensamiento crítico hacia la economía neoliberal.

Recuadro

¿Qué papel juegan las universidades en la formación de los economistas?

En el ’76 la dictadura argentina quitó el término y concepto de “política” de la Licenciatura en Economía Política de la UBA. Fue una decisión en línea con el proyecto neoliberal que se imponía nivel global. Eso constituyó una bisagra en la formación de los economistas. Hoy algunas universidades del conurbano logran recuperar el estudio de la economía como economía política, como una ciencia que permite la comprensión integral de los fenómenos políticos, económicos y sociales desde una mirada. Por ahora es un embrión que requiere un mayor desarrollo, tanto en las universidades nuevas como en las históricas.

* La entrevista fue publicada en la edición de diciembre de Noticias UNGS (número 57).

Comparte este artículo