El martes 14 de marzo se desarrolló en el Multiespacio Cultural de la UNGS, el panel El pensamiento crítico en la formación de profesores, que tuvo como expositores a los investigadores docentes del Instituto del Desarrollo Humano (IDH), Eduardo Rinesi y Graciela Frigerio, y además contó con la moderación del secretario general de la Universidad, Eduardo Ruggiero.

La investigadora docente del IDH y organizadora de la actividad, Alicia Merodo, junto a Felicitas Acosta, resaltaron que el panel buscó analizar la crítica docente desde una perspectiva filosófica, pedagógica y política, situándola frente a nociones de memoria, emancipación y saber.

“Dos de los detonantes que nos llevaron a idear este encuentro fueron los dichos del jefe de gabinete nacional Marcos Peña, en relación a la idea de minimizar el pensar. Para nosotros es una forma bastante vulgar de cuestionar la densidad histórica y conceptual del pensamiento crítico”, destacó Merodo.

Consultada sobre los aportes que brindaron los expositores durante la actividad, expresó que ambos investigadores fueron elegidos para generar un buen contrapunto, gracias al recorrido filosófico y político de Eduardo Rinesi y la mirada pedagógica de Graciela Frigerio. A su vez, Gustavo Ruggiero, docente de filosofía y realizador de una tesis de doctorado vinculada a la formación en las escuelas secundaria, brindó una interesante visión para analizar esta problemática.

“Hoy vivimos momentos donde hay una clara denostación a la idea de pensamiento crítico, en función de que eso no provocaría otra cosa más que desesperanza y apatía, nos quieren convencer que hay que cambiarla por la creatividad, innovación y entusiasmo. Por eso como educadores debemos tener claro cómo desarrollar nuestra profesión y en qué, queremos convertirnos”, explicó Ruggiero.

Durante su intervención, Rinesi sugirió que la razón debe pensarse a sí misma. “Sino queremos que nuestro pensamiento sea un mero reproductor del modo en cómo lo percibimos, tenemos que empezar a sospechar que las cosas siempre pueden ser distintas. La razón, debe ser parte de los objetos de nuestra crítica, por ser el instrumento que usamos para pensar”.

En el cierre del panel, Frigerio manifestó que el docente tiene la misión de indagar sobre su profesión e imaginar qué tipo de presencia imaginan y cómo piensan que pueden intervenir el mundo. “Si pensar tiene sentido es porque implica hacerse unas preguntas puras y contundentes que pueden hacer tambalear todo, no hay nada peor que no cuestionar las cosas. Educar tiene que ver con las conversaciones, entre los que aún no llegaron y los que están por llegar, y pensar es una actividad muy relevante, porque molesta a los inconformistas”.