Durante 4 días más de 120 personas conocieron, indagaron y reflexionaron sobre la vida y las investigaciones del matemático inglés Alan Turing, en el marco de la jornada “Ecos de la figura y de la obra de Turing en Argentina”, organizado por el Instituto del Desarrollo Humano (IDH) de la UNGS.

Considerado uno de los padres de la informática y precursor de la inteligencia artificial y la biología matemática, Turing logró quebrar el código de la máquina Enigma que los alemanes utilizaban para enviar mensajes durante la Segunda Guerra Mundial y como consecuencia acortar en al menos dos año la duración de la guerra, según indican los especialistas.

“Estas jornadas nos permitieron analizar el personaje, su época y sus ecos en la actualidad argentina entretejiendo historias personales -la de Turing y la de los panelistas-, las contribuciones científicas y las circunstancias históricas”, explicaron las matemáticas Eda Cesaratto y Marcela Falsetti, investigadoras docentes del IDH y organizadoras del encuentro. Durante la jornada hubo momentos de discusión técnica, histórica y también sobre la problemática personal de Turing, en torno a la persecución que sufrió por su homosexualidad.

La Segunda Guerra Mundial y la Inglaterra de Turing fueron los temas a los que se refirieron los historiadores Daniel Lvovich y César Mónaco, ambos investigadores docentes IDH. Estos marcos históricos fueron clave para comprender la importancia de la obra de Turing.

El uso de la criptografía fue abordado por Nicolás Sirolli, matemático e investigador de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. Durante su charla “Revoluciones en la criptografía post Turing” habló sobre cómo la criptografía de clave pública, basándose en problemas matemáticos fáciles de describir pero difíciles de resolver, permitiendo que dos (o más) personas se comuniquen de manera segura sin acordar previamente una clave privada.

El especialista en seguridad informática Ariel Waissbein centró su charla, titulada “De Enigma al homebanking”, en los desafíos que plateaba romper el código de la máquina Enigma, cómo fue criptoanalizada y en particular cuáles fueron las contribuciones de Turing para conseguirlo. En paralelo habló sobre los desafíos actuales en el mundo de la seguridad y la criptología.

El investigador docente del Instituto de Ciencias (ICI) de la UNGS, Tómas Tetzlaff habló sobre una introducción a las máquinas de Turing, y Verónica Becher, del Departamento de Computación de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, explicó por qué Turing es considerado el padre de la computación. Becher es reconocida por su trabajo sobre los manuscritos originales de Turing y su tema de investigación continúa directamente el trabajo del matemático inglés sobre números normales.

Luego de cada uno de los paneles hubo tiempo para un conversatorio, espacios en los que se registró una mayor interacción en los expositores, los estudiantes y los graduados que asistieron al encuentro. Estos conversatorios estuvieron coordinados por el matemático Luciano Grippo, del ICI, y por Waissbein.

“Los expositores de las áreas técnicas lograron comunicar conceptos y problemas fundamentales y fundacionales de la computación y la criptografía con un discurso motivador y sencillo para un público no especializado. El diálogo entre historia y técnica se dio a lo largo de todo el encuentro, ya que los expositores especialistas en informática explicaron cómo las ideas matemáticas involucradas fueron evolucionando y produciendo cambios en la concepción del tiempo, del espacio y de la comunicación desde que, en 1936, Turing logró dar una forma matemáticamente adecuada a la idea de ‘mecanización del pensamiento”, sintetizó Cesaratto.

También se proyectaron dos películas sobre la vida y la obra de Turing. Fueron Código Enigma (de Morten Tyldum, 2014) y en exclusiva Codebreaker (Clare Beavan, 2011), que no fue estrenada comercialmente en nuestro país y que se exhibió en la UNGS en su versión subtitula por la gentileza de Becher, que adquirió los derechos de autor.

El segmento Arte y computación, organizado por Lucas Rozenmatcher, investigador docente del IDH, consistió en una presentación del artista visual Juan Miceli, que mostró cómo la computación cambia la idea de la existencia de objetos, ya que ahora los objetos tienen existencia real y también digital.

El encuentro contó con el apoyo de Secretaria de Investigación de la UNGS Paola Miceli y de la directora del IDH Alejandra Figliola y también con la colaboración en la organización del investigador docente del ICI Cristian Conde. Participaron además como colaboradores los integrantes del Comité del Profesorado de Educación Superior en Matemática Melina Sarni y Gastón Bidart Gauna, graduados y becarios del área de Matemática del IDH, Rodrigo Moreno, estudiante y becario del área de Matemática del ICI y Paula Albarracín, estudiante del Profesorado en Matemática.