Ayudantías ¿ Una aproximación al rol?

Por: Marcela Inés Martínez,
Aurora Stefanin

 

 

En el marco de los cambios establecidos en los últimos años para el sistema formador de docentes, a partir de la Ley Federal de Educación y en especial de la Educación Superior, se trata de reconstruir las acciones en marcha, trabajando sobre el impacto de los mismos en los sujetos y en nuestra  institución. La presente experiencia, lleva cuatro años de desarrollo a partir de Convenios con diferentes Instituciones educativas de Nivel Primario de la localidad de La Calera siendo el profesorado, a través de su Gestión  Institucional, quien abre la posibilidad de participación en esta experiencia de la Ayudantía a las escuelas primarias de la zona geográfica donde viven  los alumnos. Las Instituciones, que aceptan voluntariamente integrar a las alumnas a su Escuela como ayudantes, también dejan en libertad a sus docentes para  recibir en su grado una estudiante del profesorado.

 

La experiencia, que es llevada a cabo con alumnas del segundo año del Profesorado de la EGB1 y EGB2 del Instituto Domingo Faustino Sarmiento de La Calera, se desarrolla actualmente con los ajustes y modificaciones necesarios y acordes a los resultados de las evaluaciones permanentes que suponía el proceso de la práctica.. Así es que, en un principio, surgió como una experiencia  que intentaba aproximar a las alumnas al rol a partir de un apoyo y/o seguimientos de alumnos  con dificultades y desde un proyecto de extensión a la Comunidad que fue el llamado proyecto M.A.T.I.A.S.  desde de Cátedra de Educación para la Diversidad.

 

Con la ejecución de tal proyecto se fueron evaluando y modificando los objetivos y estrategias de abordaje cambiando el eje hacia un nuevo paradigma en donde la práctica comienza a pensarse en términos de una Ayudantía al docente a cargo; lo cual promovería por un lado la formación y el ejercicio del rol y por otro lado, la mirada comienza a descentrarse del tradicional “apoyo escolar”, empezando a pensar en el alumno desde la “diversidad”[1] y poder integrarlo a partir de sus posibilidades de aprendizaje, revalorizando la importancia del respeto por lo diferente. Reflexión esta que sustenta nuestro marco teórico respecto al niño de hoy con relación a sus aprendizajes, lo que supone pensar al mismo tiempo en el logro de una educación que desde lo social sea significativa, pero que también desde lo personal sea satisfactoria.

 

La Ayudantía, se convierte así en el otro pilar de la formación docente complementando la capacitación teórica de la misma en un proceso de retroalimentación a partir de la reflexión-acción para la construcción del rol y la práctica Docente; por tal motivo y dada la complejidad del  proyecto  se  incorpora a partir del presente año, a la experiencia la Asignatura de Práctica Docente II. De modo que, la formación desde lo teórico y de lo práctico también se constituye en un trabajo de Campo, que permite la integración articulando contenidos y estrategias metodológicas y didácticas de las diferentes Cátedras que componen el plan de estudio, tratando de promover una capacitación y ejercicio del Rol desde la misma realidad áulica.

 

El abordaje de las prácticas de la enseñanza está centrado, a los fines didácticos, en el aprendizaje del acto de la enseñanza, desde la utilización rigurosa de herramientas para su análisis y caracterización, hasta la participación activa como ayudante del maestro en el aula. Incluye también, los primeros desempeños con el diseño de planificaciones de clases en un trabajo orientado y construido conjuntamente con sus compañeros, profesora de práctica, profesores de las disciplinas y docentes de la escuela primaria.

 

La ayudantía es concebida, desde esta experiencia, como una colaboración a través de un servicio que es aprovechado como instancia de aprendizaje del rol, a partir del contacto con la práctica de la enseñanza concreta cuyo desafío consiste en hacer real el principio de “educar para la diversidad”.

En este trayecto se distinguen dos etapas:

1.       El desempeño de las alumnas y los alumnos durante el Primer Cuatrimestre del ciclo escolar queda sujeto a la demanda del docente de aula, a quien se le recomendará la propuesta de actividades de tipo organizativo, pedagógico, administrativo y comunitarias. Los alumnos y las alumnas se integrarán, en todo momento, a la propuesta didáctica del docente quien demandará al practicante la asistencia que considere conveniente para optimizar los aprendizajes de sus alumnos.

2.       Durante el Segundo Cuatrimestre la participación del los alumnos y las alumnas del profesorado incluirá las “prácticas de enseñanza”  en no menos de dos clases, en diferentes disciplinas curriculares. Esta intervención comprenderá el diseño de planificación de la clase integrada al plan del docente en el aula.

Desde esta perspectiva la Ayundatía permite fortalecer un trabajo en red entre:

·        Teoría.

·        Práctica

·        Atención a la Diversidad, apuntando a la integración del Niño.

Y por otro lado permite articular desde:

·        Lo interinstitucional.

·        Lo Intersectorial con diferentes Instituciones Educativa y desde diferentes Sectores: Salud, Educación y Familia..

En síntesis la Ayudantía implica un Campo de acción amplio que permite el contacto directo con la realidad Institucional, el éxito y el fracaso escolar masivo, las condiciones de “educabilidad” y los procesos escolares. La permanencia en la institución durante un período aproximado al año lectivo garantiza a los aspirantes al magisterio una mirada crítica sobre las perspectivas patológico-individuales y su relación con las propuestas de enseñanza en un grado o grupo escolar determinado sea este de primero o de segundo ciclo de la EGB. [2] De este modo la experiencia provee a nuestros alumnos de una visión integral de los procesos de interacción con relación al aprendizaje y los intercambios discursivos en la clase, así como también de las relaciones sujeto-contexto: la diversidad y los procesos de desarrollo.  

 

Es necesario destacar que el contenido curricular acompaña la programación del docente de la escuela primaria y mediante un trabajo reflexivo, bajo la supervisión de los diferentes profesores de las asignaturas del Profesorado,  esta tarea está planteada  fundamentalmente, en el trabajo con el grupo y no solo  en el seguimiento individual de los alumnos.

 

Como parte de la ejecución de la Ayudantía, se ha pensado paralelamente, en la concreción de jornadas de capacitación con todos los integrantes de las diferentes Instituciones comprometidos en la Práctica, sobre temáticas afines a la Ayudantía, como también Talleres conjuntos sobre modalidades y estrategias didácticas respecto a la enseñanza de la Lengua, Matemáticas, Ciencias Sociales, etc. La tarea en general es supervisada brindando asesoramiento y orientación  necesaria desde la Cátedra de Educación para la Diversidad y Práctica Docente II, según las dificultades y/o situaciones presentadas remarcando el trabajo conjunto e integrado con todos los profesionales.

 

Todo esto nos lleva a concluir, pensando en la responsabilidad y compromiso de nuestra formación y de las Instituciones como formadoras de futuros docentes,  que el ejercicio y la práctica del rol, es un tema que desborda, que es fuente de angustia y ansiedad y hasta muchas veces de frustración en la tarea, lo que supone pensar la práctica, no como una dificultad, sino como una realidad en la que se enmarca nuestro quehacer cotidiano. Un trabajo colectivo, donde se pretende construir visiones compartidas en un movimiento de construcción y re-construcción de prácticas de enseñanza como modelo de formación permanente en el ejercicio del rol que, certificará, en términos de Bourdieu (1993), la apropiación de un capital cultural institucionalizado que habilite para el ejercicio de la profesión docente.

 

Objetivos

 

·        Tensionar desarrollos teóricos con referentes empíricos cotidianos a la escuela..

·        Formar en el reconocimiento y apropiación de los diferentes modos de analizar-interpretar-reflexionar y de actuar-trabajar-enseñar en el nivel escolar para el cual los alumnos se están formando.

·        Lograr una aproximación del rol docente a partir de la práctica institucional.

·        Conocer los mecanismos y dinámicas institucionales que supone la complejidad de la tarea docente: organización del trabajo en la escuela y en el aula; coordinación de la interacción entre el trabajo colectivo, grupal e individual; regulación de las intervenciones y coordinación de ritmos y estilos de aprendizajes diversos.

·        Concientizar sobre la importancia de integrar al alumno desde la Diversidad  como marco referencial que sustenta la práctica docente.

·        Comprender al Niño desde su singularidad respetando sus posibilidades de aprendizaje.

·        Ejercitar el rol desarrollando estrategias de enseñanza de atención al niño desde una perspectiva holística y basada en la Diversidad.

·        Realizar la práctica docente enmarcada en la tarea grupal de integración superando al mero apoyo escolar.

 

Evaluación

·        Respecto de las cuestiones Organizacionales:

Se llevan a cabo a través de instancias formales con todos los actores involucrados  con el compromiso de realizar los ajustes necesarios y con carácter permanente.

 

·        Respecto al Impacto del Proyecto en los procesos de enseñanza-aprendizaje: 

Como resultados logrados cualitativamente se observa que un número importante de alumnos logran alcanzar nociones básicas que no poseían y son promovidos de grado. Muchos de ellos poseían el rotulo de “ No sabe”, “Con éste no hay que perder el tiempo”, “No hay que pedirle más”, etc. Otros mejoran la atención, la  apropiación de la lecto–escritura, la conducta y en algunos casos la modalidad de sus juegos en los que predominaba la violencia, por ejemplo, y no como espacio de recreación y expresión, pudiendo transformarse en un espacio pedagógico más, ya que se lo utiliza como un recurso para enseñar.

 

 

Proyecciones...

 

Los ajustes realizados, a partir  de las evaluaciones, demuestran hoy la viabilidad del proyecto, en el sentido que se va consolidando esta modalidad en  la formación de los alumnos, mejoran los vínculos con otras Instituciones y se consideran importantes los logros de los alumnos del Profesorado.

 

Este año se está pensando en elaborar un mecanismo de evaluación cuantitativa de la experiencia con el objeto de sistematizar de forma más confiable la evaluación cualitativa realizada hasta la fecha.

 

Por último, y por lo expuesto en esta comunicación,  creemos válida la experiencia para compartirla y fundamentalmente para que reflexionemos sobre el rol y la formación Docente. Son conocidas las limitaciones de recursos humanos y materiales para dicho rol, pero estamos convencidos que lo importante es la visión y la flexibilidad que debemos tener en nuestros esquemas, no solo de contenidos, sino de estrategias y metodologías que podamos emplear en la aplicación del currículum, considerando estas diferencias como algo  propio del devenir humano.  A veces las teorías y materiales colman nuestros cuadernos o nuestras concepciones con análisis y recetas que dejan de ser operativas al momento de nuestro accionar, por lo que consideramos que la realidad y la práctica dentro del aula constituyen nuestra mejor fuente de capacitación y formación para el ejercicio del rol docente y es el que hoy se nos impone como un gran desafío.

 

Bibliografía

 

         BENAVIDEZ, G. (2001)  La promoción de la complementariedad en la aceptación de la diversidad. – del curso Superior de Capacitación Docente. – Asignatura Educación Especial.

 

         BOURDIEU, PIERRE, (1997): Capital cultural, escuela y espacio social. Ed. Siglo XXI.

 

         DIKER, G., TERIGI, F. (1997) La formación de docentes y profesores: hoja de ruta. Piados. Buenos Aires.

 

         FELDMAN, D.(1991) Ayudar a enseñar. Relaciones entre didáctica y enseñanza. Aique. Buenos Aires. Gobierno de Córdoba. – Ed. Córdoba.

 

         GVIRTZ, S. Y PALAMIDESSI, M. (1998) El ABC de la tarea docente: currículum  y enseñanza. Aique. Buenos Aires.

 

         LÓPEZ MELERO, M. (Octubre 1995). Un Proyecto Educativo en y para la Diversidad.  Conferencia. – Universidad de Málaga (España). Edit. Santiago de Chile.

 

         MARTÍNEZ, M. (2001) Proyecto M.A.T.I.A.S. Proyecto de Cátedra de Niños con Necesidades Educativas Especiales. Inst. D. F. Sarmiento. La Calera.

 

         MINISTERIO DE EDUCACIÓN DE CÓRDOBA (1997). Propuesta curricular para el Nivel Primario.

 

         MINISTERIO DE EDUCACIÓN DE CÓRDOBA. Dirección de desarrollo de Políticas Educativas (2001). ¿ Éxito y Fracaso Escolar...?   Capacitación en la Escuela – Talleres Institucionales. Córdoba

 

         NEUFALD, M. y THISTED,  J. (1991). De eso no se habla. Los usos de la Diversidad sociocultural en la escuela. Edit. Edudeba..

 

         PÉREZ GÓMEZ, A. (1995) Autonomía profesional del docente y control democrático de la práctica educativa. En Volver a pensar la Educación. Política, Educación y Sociedad (Congreso Internacional de Didáctica). Vol. I. Madrid.

 

         PERKINS, D. (1995) La escuela inteligente. Gedisa. Barcelona.

 

         POGGI, M. (1996) La observación como elemento clave de la gestión curricular.  En Apuntes y aportes para gestión curricular. Kapelusz. Buenos Aires.

 

         Programa de Formación Docente Continua. (2001). Diversidad en el Aula.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Etimológicamente, nos remite que hay al menos dos versiones de las cosas, pero a su vez tales versiones están condicionadas por otros factores complejos e Inter. actuantes como: Institucionales, Sociales, Políticos, Culturales, Emocionales, etc. Estamos frente a un modelo de globalización que borra las diferencias e instala cierta uniformidad. Negar las diferencias es no reconocer la diversidad.  Diversidad pensada en cada sujeto como individuo único con sus propios intereses y necesidades.

“DIVERSIDAD EN EL AULA”- Del programa de Formación Docente Continuo.  Lic. L. Molina y Otros.

[2] Esta experiencia está planteada desde el inicio del año lectivo hasta Octubre aproximadamente, en por lo menos dos días a la semana y a lo largo de un turno completo. El desempeño es en torno a la actividad general de la Institución con espacios formales e informales de evaluación y seguimiento permanente del desempeño del rol.