Balance historiográfico de la fotografía latinoamericana a partir de una perspectiva brasileña. Metodologías y ejes de análisis

Carlos Alberto S. Barbosa

Universidade Estadual Paulista, Assis



Mi objetivo en este texto es hacer un balance historiográfico de la fotografía latinoamericana, enfocándome en cómo están constituidos los estudios en el campo, cuáles son las principales temáticas abordadas, los hitos temporales y los principales conceptos utilizados. Trato de contestar a algunas preguntas tales como ¿cómo se ha estudiado la fotografía hecha en América latina? ¿Cuáles son los parámetros conceptuales? ¿Cómo se desarrolló una historiografía de la fotografía en Latinoamérica? Por último, quiero saber si existen perspectivas distintas entre la visión metropolitana -europea y norteamericana- y la latinoamericana.

El estudio de la historia de la fotografía de América latina de una manera sistemática es muy reciente. A excepción de algunos estudios pioneros, no fue sino hasta la década de 1970 que tuvimos los primeros trabajos de investigación. Fueron en general resultados de exposiciones o reuniones de investigadores. Una de las primeras actividades aglutinantes fue el Coloquio Latinoamericano de Fotografía. Su primera edición ocurrió en México, en el año de 1978. A un poco más de tres décadas de realización de ese evento se puede decir que fue fundamental para los estudios de la historia de la fotografía en nuestro continente. Fue realizado bajo los auspicios del Consejo Mexicano de Fotografía y reunió investigadores que venían trabajando de forma similar en distintos países (México, Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Perú y Venezuela) y organizado por fotógrafos e investigadores de la historia de la fotografía en México como Pedro Meyer, Pablo Ortiz Monasterio, Lázaro Blanco y otros, además de críticos de arte como Raquel Tibol. Las memorias de este evento han generado una de las primeras publicaciones que refleja la fotografía y su historia en nuestro continente, Hecho en América Latina (Consejo Mexicano de Fotografía, 1978).

La exposición organizada por Erica Billeter (1981) que más tarde se convirtió en un libro (Billeter, 1993), puede ser considerada otro hito en los estudios generales sobre la fotografía en América latina. Estas acciones fueron sucedidas por un aumento de publicaciones durante la década de 1980 como las de Levine (1982) y Yañez Polo (1991). En la década siguiente y el comienzo del siglo XXI tuvimos un incremento significativo de trabajos sobre la historia de la fotografía (Gutiérrez, 1997; Kossoy, 1994 y Sougez, 2007). Una primera constatación es que, en general, estos estudios son hechos por investigadores europeos o norteamericanos. Los estudios que se inician desde una perspectiva latinoamericana, aunque tenemos algunos ejemplos pioneros, todavía son pocos y de alcance limitado. Creo que esto ocurre por las dificultades del aislamiento entre los investigadores de América latina.

Cómo está constituido el campo

Los estudios generalmente se limitan a investigar el contexto nacional y se aferran a esquemas interpretativos copiados de la historia de la fotografía europea o norteamericana. Lo que prevalece es una historia de la fotografía como la crónica histórica y arqueológica de los géneros y estilos. Otra perspectiva muy fuerte es un relato inspirado en el desarrollo y la difusión de una serie de técnicas y centrado en el desarrollo de una narrativa organizada alrededor de autores considerados relevantes en términos estéticos o artísticos. A pesar de que estas perspectivas suponen una autonomía de la fotografía con respecto a otros medios de comunicación visuales, especialmente en relación a la pintura, en general están anclados en la historia del arte. En términos generales, como dice Laura González Flores (2009), su "enfoque metodológico es un espejo de la historia del arte."

Cabe aquí hablar un poco más con relación a las primeras historias de la fotografía, porque por lo general son también demasiado recientes y utilizan a la historia del arte como un modelo. Aunque se podría decir que una discusión sobre la fotografía y su historia existen prácticamente desde el descubrimiento de la misma, los primeros intentos para escribir una historia de la fotografía de una manera sistemática surgen en la década de 1930, con el historiador del arte Heinrich Schwarz (1894-1974). Este austríaco fue un investigador muy activo y sus textos fueron muy influyentes en los Estados Unidos, a donde emigró en 1940 y trabajó en museos y universidades (Sougez, 2007). En la década de 1930 Walter Benjamin escribió su Pequeña historia de la fotografía publicada por primera vez en la revista Die Literarische Welt (1931) y Gisèle Freund terminó su tesis de doctorado, que se convirtió en su libro La fotografía como documento socia. (Freund, 1976).
Pero la publicación que va a establecer un modelo metodológico para los estudios de la historia de la fotografía es el libro de Beaumont Newhall (1908-1993). Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Harvard, se inició como bibliotecario y curador del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). él fue responsable de una exposición sobre la historia de la fotografía, que tuvo gran éxito en 1937 y, posteriormente, dio origen al Departamento de Fotografía en el MoMA. Esta exposición tuvo como resultado un catálogo que ampliado y reescrito se convirtió en el libro The History of Photography, from 1839 to the present, publicado por primera vez en 1949 (con reimpresiones en 1964 y 1982). Se convirtió rápidamente en un clásico de la historia de la fotografía durante la segunda mitad del siglo XX. Aunque este libro y autor defiende la imagen como un "medio de expresión" autónoma, predominó la visión de la historia de la fotografía como una historia de la pintura y del arte.

Otro factor recurrente en los estudios de la historia de la fotografía es una desconexión entre la descripción y el análisis de las imágenes. En estas historias de la fotografía latinoamericana se construye una narrativa histórica en que las fotografías son meramente ilustrativas. Aunque estos estudios son muy importantes porque han enriquecido el conocimiento de la historia de la fotografía de cada uno de los países, pecan por la falta de una mayor intersección entre la producción fotográfica y la historia política, económica y social. Creemos que esta combinación es esencial.

Temas de estudio predominantes

Como se ha mencionado antes, dos tipos de enfoques prevalecen en la historiografía de la fotografía latinoamericana en general. Podemos decir que el primero establece una historia cronológica de los géneros y estilos, y que en el segundo predomina la descripción cronológica de los autores canónicos. Estos patrones definen los temas y los hitos del tiempo estudiado en el siglo XIX y en el siglo XX. Las historias de las fotografías de América latina que tratan del siglo XIX, por ejemplo, tienen los siguientes límites temáticos y temporales. Empiezan con la descripción de la introducción del daguerrotipo en continente y la expansión de la actividad comercial. En este tema se va a resaltar el retrato y el paisaje. Esta expansión fue impulsada por los fotógrafos extranjeros en general, provenientes de Europa o de los Estados Unidos. Se destaca la movilidad o trashumancia de estos aventureros. Según Boris Kossoy (1994:32-33) "la trayectoria que siguió a la expansión de la fotografía en Brasil [podría decir que en Latinoamérica] estuvo relacionada con la estructura urbana del país que respondía al antiguo sistema de economía colonial [...] Las dimensiones del mercado correspondieron a las dimensiones de la oligarquía de la tierra [...]".

Una segunda etapa se configura con el impacto en América latina de las nuevas técnicas. Ese momento marca la transición de los fotógrafos extranjeros a los latinoamericanos. Tuve como contexto histórico la aparición de una clase media urbana en la segunda mitad del siglo XIX y significó el incremento en el mercado de la fotografía. En este período se produjo una homogeneización tanto del punto de vista estético como de los modelos de representación (poses, vestuario, iluminación, decoración y accesorios) y en la dimensión técnica, a través de los equipos y materiales fotosensibles entre otras innovaciones tecnológicas.

Otra temática son las vistas de los paisajes y retratos de tipos humanos. Con la introducción de nuevos procedimientos como la carte-de-visite, y la imagen estereoscópica, se dio la difusión de todo un abanico de nuevas prácticas fotográficas. Podríamos citar algunas como la fotografía de costumbres, de vida cotidiana, de condiciones de vida, de prácticas sociales, de vestuario, de retratos y fotos de tipos pintorescos o tipos populares. Las imágenes de los indígenas así como de negros, además de las fotografías de los inmigrantes que empezaron a desembarcar en nuestras ciudades conformaron una fotografía costumbrista. Esta fotografía representó una especie de tradición documental primaria. Entre estas imágenes eran comunes las fotografías de los vestigios materiales de las culturas precolombinas. Estas fotografías registran también el paisaje natural, rural y urbano además del proceso de modernización de las ciudades y la introducción de los ferrocarriles. Los conflictos sociales y las guerras también han sido foco de las lentes, tales como la Guerra del Paraguay con Esteban García en Uruguay y Flavio de Barros en Brasil, y con la familia Casasola con la Revolución Mexicana posteriormente.

En el caso de los tipos humanos predominan los indígenas y los negros, aunque también encontramos imágenes de vendedores ambulantes, mendigos, políticos, actores y actrices, los héroes y los miembros de la aristocracia que conforman una galería de tipos sociales. Según Kossoy (1994: 42) esta fotografía siguió el modelo europeo, cargado con una visión exótica y eurocéntrica. Como él nos dice "Existen en estas imágenes una visión europea preconcebida -idealizada, caricaturesca, pintoresca- de las tierras y de los habitantes del Nuevo Mundo".
En el siglo XX tenemos el advenimiento de transformaciones y cambios significativos en la fotografía latinoamericana. En el primer cuarto del siglo están los orígenes de la experiencia moderna, muy influenciada por el pictorialismo y la straight photography (fotografía directa) que repercutió en nuestros países, por ejemplo, a través de las experiencias de las Sociedades de Aficionados o de los Fotoclubismos en el Brasil. Hubo un significativo desarrollo del fotoperiodismo y de la prensa de información. Surgida aun en los finales del siglo XIX con los registros de los conflictos territoriales y sociales, fue bien entrado el siglo XX cuando alcanzó su aplicación profesional. El ejemplo de la familia Casasola así como el de los hermanos Mayo en México, Korda en Cuba, Sergio Larraín en Chile, Juan di Sandro en Argentina, llegando hasta figuras como Sebastião Salgado en Brasil en períodos más recientes muestra que la experiencia de estos profesionales en muchos sentidos transciende el mero registro documental o periodístico. Todavía la fotografía de paisaje y la fotografía documental, o antropológica, siguió siendo producida en el continente.

En la década de 1930 tenemos el surgimiento de la fotografía de vanguardia o de autor, como un desdoblamiento de las actividades de los foto-clubs. La fotografía de vanguardia y surrealista tiene un pionero con Manuel álvarez Bravo en México, influido por Hugo Brehme y Tina Modotti. Los fotomontajes de una Lola álvarez Bravo o de Enrique Gutman en México y las imágenes de Emilio Pettorutti, Xul Solar y Antonio Berni o mismo Grete Stern y Horacio Coppola en Argentina por mencionar apenas algunos, son ejemplos en ese sentido. Dentro de las experiencias de vanguardia tenemos una ampliación de los temas y enfoques como el desnudo, la fotografía de arquitectura, una foto surrealista vinculada con la Nueva Objetividad, la fotografía de moda y fotografía artística. El campo se ha ampliado considerablemente además de haber sido influido y haber influido sobre otras expresiones artísticas.

Consideraciones finales

¿Cuáles son las posibilidades que vislumbramos para superar estudios como la crónica histórica y arqueológica de los géneros y estilos, organizada por autores considerados relevantes en términos de estética o artística? Creemos que un primer paso para adelantar la historia de la fotografía es hacer una interpretación de la producción fotográfica relacionada con la historia social. Solamente este punto, un poco obvio pero olvidado, es capaz de superar muchos de los obstáculos anteriores. También tenemos que superar la visión de la fotografía como un género autónomo e insertarlo en la problemática de lo visual o una dimensión visual y así comprender la fotografía con sus conexiones y vínculos con otras imágenes como la pintura, el grabado, la litografía, carteles, películas, o de la gráfica general. Los enfoques comparativos entre países y regiones en América latina es otra manera excelente de superar esta visión anclada en una historia del arte o de los géneros.

Debemos empezar a entender la construcción de imágenes dentro de un contexto más amplio de una cultura visual, y no ver a la fotografía aislada de la problemática de las otras imágenes. El concepto de la cultura visual, aunque problemático -porque en general los estudios al respecto no historizan sus objetos, de ahí mi preferencia por la idea de historia visual- puede ser útil para estos estudios debido a su enfoque interdisciplinario que tiene como objeto los artefactos, las tecnologías, las instituciones de la representación visual, en la medida en que se constituyen en espacios de negociación e intercambio. Trayendo la cuestión de la imagen fotográfica para el campo de la historia visual (Meneses, 2003: 11-36; Mirzoeff, 2003: 17-61; Rogoff, 1988: 14-26; para América latina, cfr. Noble, 2004:42) en esta concepción, hablamos de una dimensión visual de la sociedad así como hay una dimensión social, una política y todas ellas son solidarias entre sí. Hay un entrelazamiento y no una compartimentación de estas dimensiones, entrelazadas sin jerarquías o dimensiones predeterminadas. La historia visual se trata de un campo operacional, en que se elige un ángulo estratégico de observación de la sociedad. Así la historia visual busca estudiar la cultura visual, o más bien, el régimen visual.

La cultura o historia visual supera los límites convencionales entre los distintos modos de comunicación visual y entre los productos considerados populares y de elite. Evita también las formas de periodización histórica y clasificación generales relacionadas con las disciplinas de la historia del arte más tradicional. En este sentido estoy de acuerdo con Laura González Flores (2009: 9) cuando dice que hay que escribir una historia de la fotografía "colectiva e interdisciplinaria, una historia crítica y contextual [buscando...] identificar los problemas comunes y de tropos iconográfica". Debemos también procurar mantener la unidad como una plataforma de la articulación para la investigación, teniendo por eje de desarrollo de la investigación a la problemática histórica. Las imágenes sirven como vectores para la investigación de los aspectos de la organización, funcionamiento y transformación de la sociedad. Por último, los documentos no son objeto de nuestra investigación, pero sí la sociedad, a través de problemas históricos mediados por las fuentes visuales.

Bibliografía
Billeter, Erica (1993) Canto a la realidad: fotografía latinoamericana 1860-1993. Madrid, Lunwerg Editores.
________ (ed.) (1981) Fotografie Lateinamerika von 1860 bis Heute, catálogo. Zürich, Kunsthaus Zürich.
Consejo Mexicano de Fotografía (1978) Hecho en América Latina: Memorias del Primer Coloquio Latinoamericano de Fotografía. México, Consejo Mexicano de Fotografía/Instituto Nacional de Bellas Artes/Secretaría de Educación Pública.
Freund, Gisele (1976) La fotografia como documento social. Barcelona, Gustavo Gili.
González Flores, Laura (2009) "Una perspectiva global de la fotografía en Latinoamérica en el siglo XIX", ponencia presentada en 53° Congreso Internacional de Americanistas, México, 2009.
Gutiérrez, Ramón (1997) "Historia de la fotografía en Iberoamérica. Siglos XIX y XX", en Gutiérrez, Ramón y Gutiérrez Visuales, Rodrigo (coords.) Pintura, escultura y fotografía en Iberoamérica, siglos XIX y XX, Madrid, Cátedra.
Kossoy, Boris (1994) "La fotografía latinoamericana en el siglo XIX: la experiencia europea y la experiencia exótica" en Watriss, Wendy & Zamora, Lois Parkinson. Image and memory: photography from Latin América 1866-1994. Austin, University of Texas Press/FotoFest.
Levine, Robert (1982) Images of History: Nineteenth and Early Twentieh Century Latin American Photographie as Documents. Durham, Carolina del Norte y Londres, Duke University Press.
Meneses, Ulpiano T. Bezerra de (2003) "Fontes visuais, cultura visual. Balanço provisório, propostas cautelares", in: Revista Brasileira de História, São Paulo: Anpuh/Humanitas Publicações, vol. 23, n° 45, 2003, pp. 11-36
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Sougez, Marie-Loup et al. (coord.) (2007) Historia de la fotografía. Madrid, Cátedra.
Yañez Polo, Miguel (1991) "Aproximación crítica a la fotografía latinoamericana actual", en Fotografía latinoamericana: tendencias actuales, catálogo. Sevilla, Universidad Hispanoamericana Santa María de la Rábida.

Carlos Alberto Sampaio Barbosa, "Balance historiográfico de la fotografía latinoamericana a partir de una perspectiva brasileña. Metodologías y ejes de análisis"

¿Cómo citar a este artículo?

Sampaio Barbosa, Carlos Alberto, "Balance historiográfico de la fotografía latinoamericana a partir de una perspectiva brasileña. Metodologías y ejes de análisis", en Bohoslavsky, Ernesto, Geoghegan, Emilce y González, María Paula (coords.), Los desafíos de investigar, enseñar y divulgar sobre América latina. Actas del taller de reflexión TRAMA. Los Polvorines, Universidad Nacional de General Sarmiento, 2011.

Doctor en Historia Social por la Universidad de São Paulo (2004). Posdoctorado en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (España, 2011). Fue profesor visitante en el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la UNAM (México, 2007). Actualmente es Profesor de Historia de América en el Departamento de Historia de la UNESP/Assis. Publicó A Revolução Mexicana y A Fotografia a Serviço de Clio: uma interpretação da história visual da Revolução Mexicana (1900-1940), además de diversos artículos en revistas científicas. Tiene experiencia en historia latinoamericana, principalmente sobre la revolución mexicana, iconografía e historia cultural. E-mail: casb@assis.unesp.br