Martes 4 de agosto de 2026
Un biocorredor para la región
A partir de un proyecto participativo, la UNGS junto a actores territoriales proponen la creación del Biocorredor Nativo e Histórico Arroyo Pinazo.
Las reservas naturales son fundamentales para preservar la biodiversidad, los ecosistemas y el patrimonio cultural.
Un equipo de las áreas de Sistemas Económicos Urbanos y de Ecología del Instituto del Conurbano de la UNGS propuso, junto a otros actores territoriales, la creación de una área natural protegida. Se trata del Biocorredor Nativo e Histórico Arroyo Pinazo, en los municipios de José C.Paz y de Pilar.
“Con este proyecto buscamos relevar y sistematizar los estudios realizados sobre el estado socio-ambiental de la zona ribereña del arroyo Pinazo y diseñar una propuesta de biocorredor nativo en las inmediaciones de la Posta Histórica, ubicada en el límite entre los partidos de José C. Paz y Pilar”, explica Luciana Galván, investigadora y docente de la UNGS y directora del proyecto.
En el marco de este proyecto, la UNGS trabajó junto al Movimiento Ecológico y de Trabajo Ambiental (METRAM) y la Dirección de Monitoreo Hídrico de la Subsecretaría de Recursos Hídricos dependiente del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires.
Luego de meses de trabajo y de encuentros y talleres con integrantes de la comunidad, el equipo presentó una propuesta que consta de dos etapas. La primera es la creación del biocorredor en la ribera paceña del arroyo Pinazo, que es un espacio en constante transformación debido a los emprendimientos inmobiliarios en curso. Y en la segunda etapa, el biocorredor se extenderá del otro lado del arroyo, en el municipio de Pilar, un área que actualmente es utilizada como espacio recreativo.
Esta es una zona de relevancia ecológica por la flora y fauna que alberga, pero también por importancia para amortiguar inundaciones, purificar el agua y el aire, reducir los impactos de la contaminación sonora y regular la temperatura a nivel local, entre otras funciones.
Además tiene un valor histórico, allí está una de las postas donde San Martín y los granaderos descansaron rumbo a la batalla de San Lorenzo.
En síntesis, “el proyecto es una oportunidad para recuperar el espacio del arroyo Pinazo, fortalecer la identidad territorial, promover la educación ambiental y construir un espacio que articule la conservación, la recreación y la participación ciudadana”, enfatiza Galván, que además destacó la importancia del trabajo participativo con distintos actores territoriales: “Por ser el resultado de un proceso ampliamente participativo, el diseño del Biocorredor resulta un acto de verdadera Gobernanza Ambiental, que toda la comunidad espera y acciona para que se concrete”.
El trabajo se enmarca en el proyecto “Fortalecimiento del Área protegida Biocorredor Nativo e Histórico Arroyo Pinazo: estado socio-ambiental y diseño participativo”, de la convocatoria Fondo Estímulo de Acciones de Desarrollo Tecnológico y Social de la UNGS. El equipo de trabajo está conformado por Galván junto a las investigadoras de la UNGS Laura Ramos (codirectora del proyecto), Luisina Molina y Valeria Sosa y cuenta con la colaboración de Sebastián Ibarra, tesista de grado de la licenciatura en Ecología de la UNGS, de Estefania Villalba, estudiante de la Licenciatura en Ecología de la UNGS y colaboradora de Metram, de Liliana Ferreyra, socia y expresidenta de Metram, y la asistencia técnica de Damián Ojeda, becario doctoral de la Agencia I+D+i y socio de Metram, y de Martín Figueroa, graduado de la Tecnicatura SIG de la UNGS y socio de Metram.
El proyecto completo para la creación del área protegida se puede consultar en el siguiente enlace: Proyecto de Área Protegida: Biocorredor Nativo e Histórico Arroyo Pinazo.
Por Comunicación y Prensa UNGS









