Viernes 6 de marzo de 2026
Un análisis para detectar la presencia de microplásticos en alimentos
Con un nuevo equipamiento, la UNGS comienza a analizar la presencia de microplásticos en alimentos, con el objetivo de desarrollar una certificación disponible para la industria alimenticia.
Los microplásticos son muy pequeños pero forman parte de una problemática mundial por el impacto que generan en la salud y en el ambiente. Están en el mar, en el agua de red, en los hielos de la Antártida y en las cimas de montañas. También se encontraron microplásticos dentro de nuestro cuerpo y en los suelos donde se cultivan las frutas y verduras que comemos.
Luego de años de estudio sobre la presencia de microplásticos en suelos y en agua, un equipo de la UNGS comenzará a analizar su presencia en alimentos. Este servicio, disponible para la industria alimenticia nacional, se realizará con un nuevo equipo adquirido en el marco de la convocatoria Equipar Ciencia II, que cuenta con una configuración casi única a nivel nacional.
"Los microplásticos son uno de los contaminantes más estudiados hoy, provienen de la fragmentación de los plásticos que conocemos. El problema es que han disminuido muchísimo su tamaño y no sólo se han incorporado a nuestros suelos y a nuestros vegetales sino que también están presentes en los alimentos. Entonces aparece la necesidad de estudiarlos en distintas matrices", sostiene el director del proyecto Javier Montserrat, investigador y docente del Instituto de Ciencias de la UNGS e investigador independiente del Conicet.
El primer análisis se realizó en saquitos de mate cocido, a partir de un requerimiento particular de una empresa. “Trabajaremos en el desarrollo de una certificación de microplásticos controlados en alimentos, que esperamos poder ofrecer al resto de la industria alimenticia nacional", explica Montserrat, doctor en química.
Hasta el momento no existe una reglamentación sobre la presencia de microplásticos en alimentos. Sin embargo, la Unión Europea está avanzando en la reducción de plásticos en los envases de alimentos, en particular prohibiendo los envases con plásticos de un solo uso, que contengan polietileno, polipropileno o cualquier otro plástico derivado del petróleo, como podrían ser los saquitos de té, mate cocido o café.
Este servicio amplía las capacidades de la UNGS de vinculación y transferencia de conocimiento con el sector socio productivo. "Buscamos dar respuesta a demandas relacionadas con temas sensibles para la sociedad, como es la presencia de microplásticos en los alimentos, por las posibles consecuencias en la salud de las personas", asegura Gabriela Pereira Diz, directora de Vinculación Tecnológica de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social de la UNGS, que también enfatiza el impacto que tendrán los resultados de este servicio científico y tecnológico en los procesos productivos y de comercialización.
Por Comunicación y Prensa UNGS
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