FmLaUni

Novedades FmLaUni

FmLaUni

Novedades FmLaUni

Novedades FmLaUni

Miércoles 8 de julio de 2020

Denuncian despidos en hospitales de San Isidro

Ate San Isidro denuncia despidos en el Hospital Municipal Materno Infantil  y el Hospital Ciudad de Boulogne. Las y los trabajadores además reclaman el pago de prometido bono de 5000 pesos para el personal de salud y exigen el equipos de protección necesario para trabajar en estos momentos de pandemia.

Fm La Uni dialogó con Mirian Corales, Secretaria Adjunta de la Junta Interna de Salud de ATE San Isidro, que cuenta detalles sobre los despidos y sobre la asamblea de trabajadores convocada esta mañana: "El tema puntual de la asamblea es tratar el despido de los compañeros trabajadores del Hospital Ciudad de Boulogne y del Hospital Materno Infantil. También se va a tratar temas como el pago de los bonos de los $5000 para el personal de salud en el contexto de la pandemia Asimismo se van a exigir los elementos de protección personal de calidad y cantidad".

Hace tiempo, trabajadores y trabajadoras de los hospitales de San Isidro vienen denunciando la precarización laboral y las malas condiciones de trabajo. Esto se ha incrementado con la falta de los equipos de protección personal adecuados para trabajar frente al COVID-19 y los despidos recientes.

La delegada de ATE remarcó que: "La posición del Municipio frente a este problema que ha suscitado por el despido de los compañeros trabajadores ha sido rechazar el reclamo de ATE, no tuvimos respuesta alguna. Estas son medidas arbitrarias, ya que estamos en época de pandemia, donde se necesita más recurso humano para trabajar, porque así mismo hay compañeros contagiados con coronavirus, que están cumpliendo internaciones y aislamiento y esos lugares, hay que cubrirlos y bueno, al despedir a compañeros trabajadores no hacen más que seguir vulnerando los derechos porque encima son despidos arbitrarios e indirecto por vía telefónica sin previo aviso, sin cuestiones legales como corresponde. Y quiero dejar en claro que enfermería y todo el personal de salud no sólo somos un número de legajo, sino mucho más para nuestra familia merecemos, exigimos respeto y cuidado hacia nuestras personas de parte del empleador y del poder ejecutivo nacional porque estamos cumpliendo una tarea esencial y de primera línea frente a la lucha de la pandemia"

 

A continuación, la nota completa:

 

Martes 7 de julio de 2020

Nueva carrera en el ICO: Especialización en Cartografía Temática Aplicada al Análisis Espacial

El 22 de junio, recibimos la noticia de que la carrera “Especialización en Cartografía Temática Aplicada al Análisis Espacial” obtuvo el reconocimiento oficial y validez nacional de su título expedida por el Ministerio de Educación (RESOL-2020-489-APN-ME).

La nueva carrera tiene como objetivo contribuir a la formación de profesionales idóneos en las aplicaciones de la cartografía temática en proyectos de análisis espacial, para desempeñarse en organismos públicos y privados en el sistema de ciencia y técnica y en todas aquellas instituciones que trabajen sobre el territorio a través del ordenamiento y la gestión. Los Especialistas en Cartografía Temática aplicada al Análisis Espacial, tendrán un perfil de posgraduación que les permitirá la utilización de diferentes herramientas teóricas y metodológicas para la gestión de datos e información geográfica. Asimismo, estarán en condiciones de:

  1. Planificar y diseñar la producción cartográfica;
  2. Elaborar y procesar la información geográfica;
  3. Elaborar cartografía temática aplicable a los proyectos de análisis espacial de problemáticas territoriales.

 

¿Quiénes pueden hacerla?

Podrán postular para ingresar a la ECTAAE egresados/as de carreras universitarias de grado (legalmente reconocidas, públicas o privadas, nacionales o extranjeras) o terciarias de por lo menos 4 años de duración en los campos de las Ciencias Humanas, Sociales, Arquitectura, Urbanismo, de la Salud y Ambientales. Además los/as aspirantes deberán acreditar conocimientos de lecto-comprensión de idioma inglés. 

En todos los casos, para determinar la admisión se considerará tanto la formación académica como la trayectoria profesional y formativa no académica. La Comisión Académica evaluará caso por caso la pertinencia de la admisión de cada aspirante, a quien se le podrá solicitar un trabajo de elaboración personal sobre la disciplina e invitar a una entrevista personal. 

La ECTAAE contempla la nivelación de sus estudiantes provenientes de disciplinas no geográficas o cartográficas, a fin que puedan comenzar la Especialización con conocimiento básico de los contenidos primarios de la cartografía, el análisis espacial y las tecnologías de la información geográfica. En tal sentido, la Comisión Académica evaluará los casos de postulantes de disciplinas no geográficas o cartográficas y recomendará para cada caso particular el cursado de asignaturas complementarias que se ofertan en el mismo Instituto. 

Plan de estudios

La Especialización propone un plan de estudios de modalidad presencial, cuya carga horaria es de 384 horas, distribuidas en tres cuatrimestres que posibilitan el dictado de las asignaturas contempladas en el plan. El diseño curricular se encuentra organizado en torno a las aplicaciones de la cartografía temática en los proyectos de análisis espacial, conformándose tres áreas temáticas y un Taller Metodológico. Las áreas temáticas corresponden a "Fundamentos Conceptuales", "Metodología de Procesamiento de Datos" y "Publicación de la Información Geográfica", estas áreas se dictan en cada uno de los cuatrimestres respectivamente. 

Para el desarrollo del plan curricular se plantean cuatro tipos de espacios de formación: 

  1. Cursos: 7 módulos de 24 horas cada uno.
  2. Taller metodológico: 1 taller de 24 horas.
  3. Seminarios obligatorios: 4 de 32 horas cada uno. 
  4. Seminarios optativos 2 de 32 horas cada uno. (Los seminarios optativos serán ofrecidos en el primer y tercer cuatrimestre).

Todos los espacios formativos incluyen horas teóricas y prácticas donde se aplican los contenidos metodológicos necesarios para llevar adelante los trabajos profesionales.

 

Fecha aproximada de inicio: septiembre de 2021

Contacto: ectaae@campus.ungs.edu.ar

Martes 7 de julio de 2020

Otra forma de comunicación es posible

“El año 2020 quedará en la memoria y en los corazones de todas las personas como un año de aprendizaje en todos los sentidos y dimensiones: por primera vez nadie sabe cómo será el futuro de la sociedad, de las instituciones, de nosotres mismes, de los modos de relacionarnos, de nuestros trabajos”, dice la Directora de FM “La Uni”, la radio de la UNGS, quien subraya, en esta nota, su convicción de que la paranoia no es el camino y su llamado a la responsabilidad de los medios y los comunicadores.

En enero llegaban las noticias desde China, cada día cobraba mayor presencia. El diálogo entre colegas, charlas con amigues y colegas que viven en Europa fueron aportando elementos, por lo que no podemos decir que en “La Uni” nos tomara desprevenides. Se inició entonces la tarea de preparar todo lo necesario técnicamente para un “futuro” trabajo remoto, por lo que para el 16 de marzo se tenían las condiciones técnicas y los esquemas de emergencia de aire con doce horas diarias de vivo, en los que varies trabajadores cambiaron sus tareas e hicieron posible llevarlo adelante hasta el 1 de abril.

FM “La Uni” ha sido desde siempre un espacio relevante para todes quienes somos parte de ella; es nuestro trabajo, espacio, refugio, y como en todas partes en la vida se comparten risas, lágrimas, utopías, enojos y deseos, y nos sabemos parte de la historia de la radiofonía, que este año cumple 100 años. La 91.7 tiene un lugar reconocido como medio en esta parte del conurbano; puede sonar arrogante, quizás, pero cuando se reciben mensajes de vecines, trabajadores, funcionarios solicitando espacio para contar lo que sucede en sus barrios, en el trabajo sabemos que estamos en el camino que nos propusimos: ser puente, canal, espacio donde todes ejerzan la libertad de expresión y el derecho a comunicar, incluyendo a quienes no están acuerdo con nuestra mirada del mundo. Somos la radio pública de la UNGS, comprometida con brindar información confiable, chequeada y de primera mano; siempre ha sido así, y hoy más que nunca.

Siempre priorizamos el cuidado de las personas trabajadoras, nuestras audiencias, nuestras/os vecines; esta situación profundizó nuestros valores y el rol que tenemos como medio universitario, como comunicadoras/es. Se hacía necesario diseñar una programación que incluyera a todes quienes hacemos “La Uni” y acompañara la propuesta que el Ministerio de Educación de la Nación desplegó para el seguimiento pedagógico con los programas radiales y televisivos del Seguimos Educando.

Es así que desde el 1 de abril salimos del aire de emergencia y llevamos al aire una programación en la que todes somos la 91.7. Dos magazines en los que la información local, regional, es central. Nos esforzamos para brindar música y entretenimiento tan necesario en estos tiempos. El primero va de 9 a 12 hs y el de cierre de jornada, con las mismas características, se emite de 18 a 21 hs. Ambos programas tienen una estructura que permite la participación de todos los programas; una vez más el compromiso, el sentido de pertenencia a la radio se hizo presente, adaptándose a formatos y tiempos pandémicos seguir trabajando para estar cerca, con la convicción de que la salida, el cuidado, es colectiva.

En tiempos de pantallas, La 91.7 es aire. Aire y redes sociales, por lo que producción desplegada se profundizó buscando modos creativos de contar una realidad que angustia y de realizar producciones propias con voces y rostros de nuestra región. Todes fuimos y vamos aprendiendo a hacer radio de otra manera; hoy vivenciamos una radio que acompaña en la formación educativa como alguna vez lo hiciera Radio Sutatenza, que enseñaba a leer y a escribir; no sólo acompañamos en este proceso a les niñes, sino también a familias y docentes.

Los y las investigadores docentes de nuestra Universidad comparten cada mañana sus reflexiones, investigaciones, saberes; las organizaciones y colectivos están presentes también. Es claro que juntes hemos construido credibilidad y nuestras audiencias se hacen presente a través del WhatsApp y de las redes sociales, compartiendo noticias, enviando testimonios de lo que padecen, agradeciendo la música y la compañía y señalando errores o explicitando quejas por nuestro trabajo cuando consideran que hubo un error. Audiencia que dialoga con su radio.

Llevamos más de tres meses de este modo de trabajo y las informaciones parecen decir que el mismo se extenderá por varios meses más, por lo que seguimos buscando, pensando, inventando modos creativos para seguir en la construcción de una comunicación que nos contenga a todes. Desde la radio de la UNGS seguimos fortaleciendo la red de radios universitarias y las articulaciones con diferentes instancias del estado nacional, porque este contexto evidenció que el trabajo colectivo y colaborativo es absolutamente necesario e imprescindible.

Esdenka Sandoval

* Artículo publicado en la edición especial de Noticias UNGS, el 30 de junio de 2020.

Martes 7 de julio de 2020

Violencia y reparación

El lunes 29 de junio, un día antes de esta nueva “subida” de materiales a la página de la edición virtual de esta revista, comenzó a desarrollarse en la UNGS, organizado por el Programa de Políticas de Género de la Universidad, una serie de tres conferencias, a cargo de otras tantas reconocidas especialistas, en los temas en los que, en el marco de la aplicación de la llamada “Ley Micaela” (a la que ya nos hemos referido muchas veces en esta publicación), la Universidad decidió promover la formación de los integrantes de su comunidad. Aquí, la Secretaria de Cultura y Medios de la UNGS reflexiona sobre la importancia de los problemas abordados en estas tres instancias formativas.

Los feminismos se revelaron masivos en la pelea contra la violencia de género. El 3 de junio de 2015 multitudes de mujeres salieron a las calles de las ciudades de todo el país con la consigna Ni una menos. Sacudidas por la seguidilla de crímenes que cosechaba muchachas y las disponía en basurales. Eso implicó una movilización general no necesariamente feminista, encarnada por muchísimas personas que podían ser renuentes a pensarse a sí mismas con esa identidad. Sin embargo, la propia experiencia callejera, la evidencia de esa fuerza que nacía, el temblor de un descubrimiento mutuo, parió al movimiento como feminista, lo hizo reconocerse desobediente y crítico. En la plaza de los dos Congresos se leyó un documento donde se señalaba que los femicidios no eran cuestión de seguridad sino de derechos humanos. Esa frase encerraba la mayor de las apuestas: no se debía considerar la cuestión en la secuencia de un Blumberg sino en la resonancia del movimiento que con más intensidad reinventó la cuestión de la justicia en Argentina, hasta convertirla en el nudo de la existencia democrática. Y así como la Campaña nacional por el derecho al aborto había inventado el potente símbolo de un pañuelo verde con un pañuelo blanco impreso en su interior, para mostrar que toda lucha por derechos desciende de aquellas que osaron decir Basta al terrorismo de Estado; el grito del 3 de junio las volvió a invocar como antecesoras deseadas. No importaba si se habían nombrado o no a sí mismas como feministas (de hecho, casi no había ocurrido), porque las luchas populares tejen sus propias herencias y producen las citas de lo que rememoran en la propia acción.

Esa masividad tiñó el campo de los feminismos movilizados y abrió nuevos problemas y discusiones. Festejar un acontecimiento no significa desconsiderar las zonas en que opaca su fuerza libertaria, los momentos en que se dispone para una traducción que es reactiva. En el ciclo de charlas que comenzó ayer, dentro de la oferta formativa del Programa de políticas de género, se trabaja sobre estos núcleos problemáticos que surgen de la centralidad de la consideración de la violencia en el despliegue de las luchas. Porque la violencia es un dato, porque los femicidios y travesticidios no dejan de crecer, pero a la vez los modos de abordarla muchas veces no son solo precarios o insuficientes sino que arrastran un conjunto de concepciones que lejos de afirmar la experiencia y la autonomía de las mujeres, lesbianas, travestis y trans, las recorta.

Laurana Malacalza señala que gran parte de las políticas de prevención y erradicación de la violencia, surgidas de la Ley 24685, parten de la afirmación de la responsabilidad individual –es la afectada quien debe denunciar y componer en su propia travesía lo que el Estado no coordina– y de la subjetivación como víctima (para decirlo rápido, si todo es responsabilidad individual, entonces la víctima debe demostrar que lo es plenamente, que no es una “mala víctima”, alguien que se expuso indebidamente). Frente a eso, propone el diseño de políticas integrales que partan de afirmar y considerar otro sujeto: a las mujeres como “tejedoras de lazos comunitarios y sociales” (Laurana Malacalza, “Violencia contra las mujeres y políticas públicas. De un modelo de gestión securitario y privatista a un modelo integra”, en http://revistaideas.com.ar/wp-content/uploads/2020/06/dossier-feminismos-1.pdf). Partir de la capacidad de crear y no de la legitimidad que da el padecer, partir de la efectiva composición de la vida con otres y no de la ilusión de una resolución individual.

Esto que aparece con tanta nitidez en las políticas frente a la violencia de género es núcleo de discusión de toda política pública, como se advierte en la relevancia que tienen las organizaciones sociales para actuar frente a las emergencias sanitarias y alimentarias. Es en esa agencia comunitaria, en ese saber hacer con otres, donde la prevención y erradicación de violencia de género puede afincarse. Pero eso exige otra concepción del Estado, capaz de realizar sus políticas no como el ejercicio de una estrategia que baja hacia la sociedad civil –compuesta por individuos–, sino como un círculo virtuoso entre militancias sociales y cuadros estatales y legislativos.

Catalina Trebisacce dice, para pensar esta situación, que el feminismo es el lado B del Estado, porque si las burocracias estatales son condición de posibilidad para ampliar derecho, quedarse solo en ese plano implica una excesiva creencia en “el dispositivo jurídico-legal, penal incluso” (Entrevista a Catalina Trebisacce, “El feminismo es el lado b del Estado”, en https://latfem.org/catalina-trebisacce-el-feminismo-es-el-lado-b-del-estado/). Si siempre esto fue un dilema, en los últimos años, la subjetivación política alrededor de la cuestión de la violencia, produjo una insistencia, un remache, que tiene un costado punitivista, que piensa desde la rabia y el castigo. ¿Cómo pensar más allá de la pena, cómo problematizar una pena que suele ser la del encierro en cárceles? ¿Cómo pensar la reparación, la afirmación de lo común, después de un daño irreparable? ¿Cómo abrir la imaginación política de los feminismos más allá de la insistencia sobre ese núcleo de dolor y furia que los hicieron masivos?

No pensar solo desde el género dice Trebisacce y también lo sostiene Moira Pérez, nuestra tercera invitada. Pérez pone en discusión la lógica del castigo, que no previene ni repara, y que se dirige contra el perpetrador individual del daño (entrevista a Moira Pérez: https://periodicas.com.ar/2019/09/20/moira-perez-el-castigo-no-repara-no-previene-no-sana/). Ante eso, propone pensar “cómo sería un sistema de justicia y un Estado organizados en torno a la equidad y la justicia social para todas las personas, más allá de su género, pero teniendo en cuenta al género como un factor –entre otros– de injusticia y opresión. Se trata de una perspectiva de justicia radical, en el sentido de que implica repensar todas nuestras formas de interacción social, además del Estado.” Salir del paradigma punitivo implica considerar críticamente las propias agencias que se ha dado el movimiento social, y que van desde los escraches hasta ciertos funcionamientos de los protocolos de recepción de denuncias en las instituciones.

Son incipientes los dispositivos institucionales; escasos los funcionarios judiciales expertos y sensibles; faltantes las imágenes de justicia que no sean punitivas, porque todo resulta permeado del esquema “el que las hizo, las paga”. Pero inventar eso no agota, ni mucho menos, la construcción de otra sociedad y nuevas sensibilidades. Si hay una justicia inmediata, procedimental, reparatoria; hay otra ensoñada, mítica, que proviene de reinscribir cada hecho y cada vida, cada humillación padecida y cada dolor anidado, en parte de ese fuego insomne de fundación. La reparación, incluso, requiere nuevas imágenes de justicia. Recorrer, como intentamos en estas conversaciones, los obstáculos o los nudos problemáticos, es parte del esfuerzo de creación de esas imágenes. Porque no se trata de afirmar algo del orden del deber ser, sino de atender, en la rugosidad misma de las creaciones colectivas, sus posibilidades emancipatorias.

La confrontación con el patriarcado supone el señalamiento de las muchas prácticas sedimentadas en las que éste se realiza, encarnadas por una infinidad de sujetos que no estarían obedeciendo a un plan sino a la pura reproducción, costumbrista y normativa, de un orden sostenido sobre la heterosexualidad obligatoria y la reducción de la autonomía de las mujeres. La violencia es una dimensión de esas prácticas, pero los modos de considerarla arrastran, muchas veces, la confirmación de ese mismo orden que vendríamos a irrumpir. De discutir esas zonas opacas, las instancias donde se reproduce sin advertencia lo que se pretende confrontar, se trata esta serie de conversaciones sobre la violencia, la justicia, las políticas públicas, la agencia colectiva, los feminismos.

María Pia López

Fotos: M.A.f.I.A.. Movimiento Argentino de Fotógrafxs Independientes Autoconvocadxs.

* Artículo publicado en la edición especial de Noticias UNGS, el 30 de junio de 2020.

Martes 7 de julio de 2020

El verde del AMBA en tiempos de pandemia

La pandemia ha puesto en jaque la concentración demográfica y la gestión interjurisdiccional del Área Metropolitana de Buenos Aires. Para mediados de junio el Ministerio de Salud de la Nación reportaba que más de 9 de cada 10 contagios de covid-19 del país se dan en esta región argentina. De hecho es –prácticamente– la única región con población en aislamiento estricto, dadas las altas tasas de contagios y letalidad en comparación a otras regiones del país. De ahí que las tres instancias gubernamentales involucradas (Nación, Provincia y Ciudad) acuerden y prioricen severos criterios sanitarios de aislamiento, sacrificando una apertura de actividades económicas y de movilidad, no solo por tener focos de contagios en geografías urbanas con hacinamiento social crítico sino también serios vectores de transmisión a través del transporte metropolitano.

Precisamente, el debate actual –tanto en ámbitos gubernamentales, académicos como así también periodísticos– pone atención en la denominada “distancia física” interpersonal, también llamada distancia social, que evite transmisión y propagación del covid-19. Es que, mientras no se descubra una vacuna contra el virus, la población está sometida al cumplimiento de estrictas recomendaciones de mantener la distancia física que evite contagios, junto con otras medidas sanitarias (uso de tapabocas, lavarse las manos, toser en codos, etcétera), lo que dificulta avanzar hacia una apertura a las actividades económicas. Sin embargo, esa distancia física, de al menos un metro tal como recomienda la Organización Mundial de la Salud, depende de muchos factores, como la densidad poblacional en el uso de los distintos espacios urbanos.

Actualmente, la pandemia revela el déficit y la desigualdad en el acceso a los espacios abiertos: en la región encontramos una relación de espacios verdes de 2 m2/habitante, lejos de los 10m2/habitante fijados en estándares internacionales, incluso en los parámetros pautados en la Provincia de Buenos Aires por decreto dictatorial vigente (DL 8912/1977, https://normas.gba.gob.ar/documentos/w0ZQAFqV.pdf). Precisamente, con relación a esta cuestión sería posible reunir referencias memorables en la región que acontecieron, por diferentes circunstancias, en tiempos de auténticas crisis sociales, de cambios de paradigmas, de contundentes transformaciones materiales de la región, en períodos ruptura política, económica y social. Quizás, al ponerlos en perspectiva, transportan en el actual tiempo histórico de la pandemia los debates y las prácticas sobre el tema.

Al invocar antecedentes memorables sobre la temática aparece, por antonomasia, Domingo Faustino Sarmiento, con la construcción del Parque Tres de Febrero (1875), popularmente conocido como Bosque de Palermo. En América el primer parque escénico público fue el Central Park (1850) en Nueva York. Probablemente, Sarmiento se inspiró en este parque durante su permanencia en los Estados Unidos cuando establece el Parque Tres de Febrero en una geografía excéntrica. Esta zona bonaerense hacia fines del siglo XIX era una franja pantanosa sobre la costa rioplatense, que el “tirano” Rosas transforma en paseo forestado, con un gran edificio para atender los asuntos públicos en primavera y verano. Sarmiento, tras las epidemias de fiebre amarilla y cólera que diezmaron Buenos Aires, mandó a ocupar una franja amplia de terrenos bajos, rellenados con escombros y basuras, en el encuentro de la pampa con el Río de la Plata. De esa manera se desplegó un higienismo decimonónico en Buenos Aires con una operación territorial ‒y culturalista‒ que articulaba el proyecto reformista de “civilizar” un espacio teorizado como “bárbaro” mediante el impulso de parques y lagos, y a la vez, edificios educativos (Gorelik, Adrián. La grilla y el parque, UNQ, 2004).

Fue durante el período de reformas sociales del primer peronismo (1944-1955) que tuvieron lugar expropiaciones de grandes extensiones de tierras que dieron paso a realizaciones de envergadura material y simbólica para el conurbano bonaerense, como los Bosques de Ezeiza y el Parque Pereyra Iraola. Entre ellas se destaca la “operación Ezeiza”, de seis mil hectáreas, realizada en una zona suburbial de bañados y usos ganaderos, configurando una gran traza vial de conexión al nuevo aeropuerto internacional donde ubicaba la “puerta de entrada al país en la pampa”, desplazando anteriores propuestas (como la de Amancio Williams anexa al Plan Director para Buenos Aires de Le Corbusier, de 1947) que anteponía al Río de la Plata como lugar de radicación del aeropuerto. Se completaba la operación Ezeiza con extensos parques públicos, balnearios populares y una inmensa reserva forestal para los trabajadores. A su vez, la “vivienda popular”, que se constituía en un ámbito privilegiado de la acción estatal, plasma el iconográfico barrio jardín Ciudad Evita (La Matanza) con una trama urbana y rodeando un “fuelle verde” que adquieren valor patrimonial con la imagen de Evita representada en el pavimento. Agreguemos que el Bañado de Flores, en la Capital Federal, fue la pieza incompleta de la operación Ezeiza, como corolario del golpe del 1955 (Ballent, Anahí, Las huellas de la política, UNQ/Prometeo, 2005).

A fines de la década de 1970 se impone manu militari el denominado Cinturón Ecológico Área Metropolitana (CEAMSE), con una empresa estatal que ejecutaría un plan ambicioso para crear un green belt de 30.000 hectáreas en el conurbano, en forma de “muralla verde”, de “cortina forestal” que oxigenaría Buenos Aires, aprovechando las conexiones del ambiente natural: la selva en galería del río de la Plata, el parque Pereyra Iraola, los Bosques de Ezeiza, la presa Roggero, franja del Río de la Reconquista, que cursando Campo de Mayo conecta al Delta del Paraná. Un camino parque, aunque luego adoptando forma de autopista, denominada Camino del Buen Ayre, uniría la costa rioplatense, la pampa y el delta a través de una gran reserva verde. En rigor, el programa territorial fue una versión de reserva verde pública inspirada a imagen de los Bosques de Palermo de Sarmiento. Los imperativos de seguridad interna de la década de 1970 dotan a esos grandes espacios verdes de ciertos significantes del período histórico que, según el primer equipo técnico del CEAMSE, proponían “restablecer el equilibrio a fin de reducir la agresividad de la vida de la ciudad”, “encauzar a los jóvenes a través del deporte” y recurrir a “una ‘muralla verde’ para controlar la expansión urbana sin límite”. Si bien el cinturón ecológico no llegó a completarse de forma integral, sí llegó a plasmar durante el régimen militar, y con la vuelta a la democracia, una parte de la formulación prevista como una obra-suma compuesta de rellenos sanitarios para el tratamiento de la basura, grandes parques recreativos y un tramo de autopista de conexión metropolitana (Fernández, Leonardo, “La muralla verde”, UNGS, en prensa).

Este repaso marca que no hay una línea histórica en el tema de estudio, ni continuidades de proyectos políticos en el territorio, pero sí hay rupturas de discursos, hay problemas que persisten, hay condiciones del medio físico que atrapan. A modo de discusión, señalemos que el imperativo epocal de la distancia física que evite contagios de covid-19 y los argumentos ecológicos, sanitarios y formales reunidos permiten colocar conceptualmente la importancia actual de la ampliación del verde a escala del AMBA. El planteamiento supone la creación de una red de espacios interconectados por medio de nodos, corredores y envolventes: infraestructura verde (jardines, espacios verdes públicos, parques…), infraestructura azul (lagunas, costas y riberas, arroyos y ríos…) e infraestructura gris (vías férreas, bordes de avenidas y autopistas, edificios…) (Garay D. y L. Fernández, Biodiversidad urbana, UNGS, 2013).

 

Leonardo Fernández

Fuente: Una experiencia de investigación-acción elaborada por estudiantes de Ecología. Durante los cursos 2016-19 elaboraron un proyecto urbano ambiental a escala regional. Estudiantes: Soledad Cuadrado, Eduardo Lamarque, Daniela Lopez de Munain, Verónica Meaurio, Brian Castelo, Katherine Conicelli, Alejandra González, Cynthia Sanabria, Gustavo Cordo, Nehuen Goñi, Ana Opazo Escobar, Paula Segovia. La experiencia parte de considerar los proyectos oficiales de la Municipalidad de Malvinas Argentinas (Parque Lineal Belgrano, Centro Cívico y Parque Urbano) desarrollados en el Plan de Ordenamiento y Desarrollo Urbano de Malvinas Argentinas 2005-2015 (Ordenanza Nº 766/04).

* Artículo publicado en la edición especial de Noticias UNGS, el 30 de junio de 2020.

Martes 7 de julio de 2020

El MINCyT financia nuevos proyectos de la UNGS

Siete equipos de la UNGS presentaron otros tantos proyectos, de un total de 541 elaborados en todo el país, a una convocatoria especial del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación para fortalecer el sistema público en la atención de la pandemia. Trabajando contra reloj, porque los plazos fueron cortísimos, la Dirección General de Desarrollo de la Investigación y Carrera Académica de la Secretaría de Investigación contribuyó a que la Universidad pudiera dar una respuesta institucional inmediata y consistente al llamado. Cuatro proyectos, uno de cada uno de los institutos de la UNGS, fueron seleccionados para su financiamiento. Los cuatro están dirigidos por investigadoras docentes de la Universidad.

Cuatro proyectos, dirigidos por cuatro investigadoras docentes de la UNGS, fueron seleccionados para su financiamiento por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación en el marco de la convocatoria “Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19”, orientado a potenciar científica y tecnológicamente a provincias y municipios en la emergencia sanitaria que vivimos. La convocatoria respondía a la urgencia de poner sobre la mesa el conocimiento producido por las universidades nacionales para atender las necesidades de la población y resolver dificultades en este contexto, lo que exigió un trabajo intenso y comprometido de los miembros de los equipos de investigación y de gestión de la Universidad.

Las directoras de los proyectos en cuestión (cuatro de los 137 seleccionados en todo el país por las comisiones evaluadoras de Desarrollo de productos y materiales, Diagnóstico y tratamiento, Control y monitoreo y Atención social, económica, comunitaria, educativa, cultural y ambiental) son Magdalena Chiara, investigadora docente (ID) del Instituto del Conurbano (“Asistencia técnica para la implementación local del Programa de Emergencia Sanitaria ‘El barrio cuida al barrio’, Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, en el municipio de José C. Paz”), Analía Erbes, ID del Instituto de Industria (“CyT para el desarrollo industrial. Un análisis de la heterogeneidad de la estructura productiva de la provincia de Buenos Aires en el marco de la pandemia por COVID-19”), Nora Gluz, ID del Instituto del Desarrollo Humano (“Condiciones y condicionantes del trabajo docente en el nivel secundario en contextos de pandemia. De la presencialidad a la virtualidad obligada”), y Ana Laura Fernández, ID del Instituto de Ciencias “Efectos de la crisis del COVID19 sobre el mercado de trabajo y las condiciones de vida de la población en la provincia de Buenos Aires”).

“Nos llena de orgullo este resultado, que demuestra la calidad de los equipos de la Universidad, su capacidad de trabajo y su empeño para pensar e intervenir en la resolución de problemas que hoy son de importancia vital a corto, mediano y largo plazo”, dice Paola Miceli, Secretaria de Investigación de la UNGS. Casi 40 personas, entre investigadorxs, becarixs, no docentes, estudiantes y graduadxs, trabajarán en el desarrollo de los proyectos durante 12 meses (solo el proyecto de Chiara tiene una duración menor: de un semestre). El reconocimiento que viene de la mano de la financiación alcanza equitativamente a los cuatro institutos de la UNGS, en todos los cuales se desarrollan desde hace largos años líneas de trabajo sostenidas por investigadores que son referentes en sus campos a nivel nacional.

Dónde ponen la mirada nuestras investigadoras
El trabajo de Nora Gluz y su equipo hace foco en los docentes del nivel secundario común de la provincia de Buenos Aires a partir del estudio de las condiciones y los condicionantes de su trabajo en contextos excepcionales como este. “Es indudable que tanto la propuesta de continuidad pedagógica como el diseño de la vuelta a clases va a requerir un conocimiento muy preciso de las condiciones de trabajo docente que permita estructurar una política ajustada a las condiciones de posibilidad del colectivo docente de sostener la tarea”, dice Gluz. El proyecto propone dar cuenta de esas condiciones, históricamente relevadas en el ámbito escolar. “Hoy, frente al borramiento de las fronteras entre trabajo y hogar, se requiere considerar otras dimensiones vinculadas a las condiciones particulares de vida de los hogares, para entender desde los condicionantes materiales hasta las relaciones de género y lo que ello implica en términos de gestión del tiempo entre las tareas docentes y las tareas de cuidado desigualmente distribuidas, y que afectan a este colectivo altamente feminizado en su composición”, dice la investigadora.

Con la responsabilidad de colaborar con información pertinente, que facilite la toma de decisiones en materia de políticas sociales y de empleo en la administración provincial, el equipo dirigido por Ana Laura Fernández centra la atención en comparar la situación previa a la pandemia y el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) con la posterior a una y otro, en relación con lo laboral y con las condiciones de vida: empleo o desempleo, salarios, pobreza de los bonaerenses. A través de herramientas estadísticas específicas, la profesora Fernández cuenta que también van “a estimar el impacto de las políticas paliativas implementadas, tales como el Ingreso Familiar de Emergencia, los bonos a beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo y jubilaciones. Y, dado que todavía estamos en medio de esta crisis, trataremos de estimar los posibles efectos a partir de la generación de escenarios supuestos en función de cómo la crisis está afectando a los diferentes sectores económicos”, completa Fernández.

Pensando la estructura productiva de la provincia y el impacto de la paralización económica de grandes sectores sobre ella, el equipo que dirige Analía Erbes se propone “entender las necesidades diferenciales en un territorio tan amplio y tan diverso, que encubre realidades productivas y posibilidades de desarrollo muy disímiles. Así, reconocemos el efecto diferencial del ASPO sobre la actividad productiva de los distintos espacios territoriales y nos proponemos relevar esas diferencias para comprender las necesidades particulares que cada una demanda. Ese diagnóstico es central para la definición de herramientas específicas para cada espacio productivo, en el marco de las acciones generales que se plantean a partir de las políticas provinciales y nacionales”. Erbes subraya la necesidad de invertir la mirada habitual sobre la formulación e implementación de políticas orientadas al desarrollo productivo con intervención de la ciencia, la tecnología y la innovación. “Es necesario pensar las necesidades y en función de ello las políticas. Como resultado, lo primero que emerge es la heterogeneidad, la diversidad de situaciones territoriales que se sustentan en diferencias productivas, demográficas, de capacidades tecnológicas y sociales en la provincia”, dice.

A partir de una convocatoria conjunta de la red de organizaciones de base del partido de José C. Paz y la Subsecretaría de Economía Popular y Cooperativismo del municipio, el equipo dirigido por Magdalena Chiara se propuso “elaborar una propuesta de capacitación (basada en las concepciones y herramientas de la educación popular) que dotara a lxs promotorxs comunitarixs en salud de conocimientos técnicos y saberes prácticos básicos para asistir y acompañar a las familias, para operar como mediadorxs entre los establecimientos de salud y la población y para conformar la estructura de aplicación local del programa El barrio cuida al barrio, de Nación”, y generar información georreferenciada relevante para mitigar los daños que produce el contagio del virus. “El barrio cuida… se proponía mapear población en situación de riesgo a través de formularios en papel. Estamos diseñando un formulario en línea que permita georreferenciar las situaciones críticas a asistir y la población en riesgo sanitario. Nuestra experiencia en el diseño y gestión de políticas de salud en el territorio muestra la importancia que tienen estos datos cuando están localizados en el territorio y son accesibles tanto para las organizaciones como para los efectores de salud”.

La cultura institucional de la igualdad
Que estos proyectos respondan a la dirección de cuatro investigadoras docentes de la Universidad da cuenta de una cultura institucional, con arraigo en las demandas del movimiento internacional de mujeres, que desafía las formas más diversas la hegemonía del patriarcado sobre las intervenciones institucionales, los protagonismos, la ocupación de cargos jerárquicos, la dirección política universitaria, la docencia y la investigación. La UNGS puede presumir de haber comenzado hace tiempo a flexibilizar sus estructuras en vistas de responder a derechos fundamentales de la mujer en los espacios de trabajo. Esto se traduce en las líneas de apertura de los proyectos de Gluz, que se hace la pregunta por la distribución desigual de las tareas de cuidado hacia el interior de los hogares de las docentes, y de Fernández, que considera las mayores dificultades “que suelen tener las mujeres en el mercado de trabajo y la mayor vulnerabilidad de las familias cuyo principal sostén es una mujer”, para investigar con la lupa puesta en las desigualdades de género.

“De los 137 proyectos adjudicados, 66 son dirigidos por mujeres. Eso habla de una política de género que se va abriendo camino también en la política de Ciencia y Técnica en Argentina”, amplía Miceli para ofrecer un marco mayor al análisis. Y continúa: “Recientemente, la base de datos bibliográfica a nivel internacional SCOPUS publicó los índices de participación en investigación de mujeres y hombres, mostrando que la Argentina es uno de los pocos países en los que esa participación es casi pareja (hombres: 49%, mujeres: 51%). Es difícil hacer una generalización a partir de una sola base de datos, pero no deja de ser información que nos posiciona muy bien respecto a la igualdad de género en el ámbito científico. Solo tres países alcanzan esta paridad: España, Portugal y Argentina. Esto no significa que el problema esté resuelto, pero indica que sostener la lucha abriendo más espacios para la equidad es un desafío también para el ámbito académico que va dando de a poco resultados”.

Con otros, entre otros, para otros
La pandemia no detiene la presencia de la Universidad en el territorio, incluso respetando el confinamiento obligatorio. Los equipos de investigación ponen sus saberes y conocimiento para el desarrollo de políticas públicas. Se establecen cruces intra institucionales al interior de los proyectos, reflejados en la participación de integrantes de los distintos institutos, y relevantes cruces inter institucionales como los representados por la Subsecretaría de Economía Social y Cooperativismo del municipio de José C. Paz, la Universidad Nacional de José C. Paz, la Provincia de Buenos Aires, los referentes de los municipios en materia productiva y científico-tecnológica, la Dirección Provincial de Educación Secundaria y la Encuesta Permanente de Hogares, que permitirán optimizar los análisis y los trabajos de campo. El monto total de la financiación asciende a $1.832.672, que se distribuirán en una infinidad de acciones para cumplir los objetivos de cada proyecto. De esta manera, también se activan fuentes de trabajo por fuera del campus universitario y se distribuye una riqueza que ha sabido generar la propia Universidad.

La salida de la crisis pone a la Universidad a pensar. Y a trabajar. Los resultados de estas investigaciones aportarán al desarrollo de políticas que minimicen la vulnerabilidad social y material que atraviesa esta provincia. En áreas sumamente relevantes como lo son la educación, los sectores productivos, el mercado de trabajo y la salud, investigadores e investigadoras de la UNGS están dando respuestas a necesidades específicas, para proteger y mejorar la calidad de vida de los habitantes del conurbano.

Tamara Pachado

* Artículo publicado en la edición especial de Noticias UNGS, el 30 de junio de 2020.

Martes 7 de julio de 2020

Diplomaturas: Arte en la virtualidad

Las inscripciones a las diplomaturas, talleres y ensambles de formación artística del Centro Cultural de la UNGS se habían completado en marzo, pero su inicio quedó trunco al declararse la cuarentena. Frente a lo incierto y lejano de la vuelta a las aulas, el 8 de junio comenzaron a dictarse, de manera virtual, Teatro de títeres y objetos, Sonido e Imagen aplicados, Prácticas de jazz con fusión latina, Luthería para músicos, Interpretación y producción en danzas folklóricas, Fotografía documental, Formación integral del actor, Artes Visuales, Taller Literario, Teatro para Adolescentes y Lenguajes y estética de las danzas.

Fotos viejas, cuentos de Saer, bocetos de manos, títeres que hablan a cámara, una chacarera y un link de Google Meet. Pedazos del universo Moodle en el que orbitan las Diplomaturas del Centro Cultural y sus habitantes. Antes de lograr el despegue, todo era incertidumbre e imposibilidad. ¿Cómo hacer o aprender teatro o danza sin el contacto con el cuerpo del otre? ¿Tendrá que darse solo teoría? ¿Estarán garantizados el programa y los objetivos? ¿Alguien querrá o podrá hacer estas formaciones? Estas preguntas  recelosas dieron inmediatamente lugar a una certeza: había que hacerlo. La Universidad ofrecía lo necesario: los recursos humanos y tecnológicos y el compromiso con el derecho a la educación de calidad, en cualquier circunstancia. En veinte días estuvo todo listo, y, pasadas dos semanas del inicio de clases, les docentes y coordinadores brindan su mirada de este proceso novedoso y desafiante, que incluye también los encuentros virtuales de ensambles, coros y orquestas.

Alunizaje

Nada es lo pensado, ni lo ideal. No hay mapas trazados. Además, el nuevo territorio está también habitado por la tristeza, la distancia, el extrañamiento y la enfermedad. Los sentidos están en suspenso; los cuerpos, aislados.  Los miedos se superaron a fuerza de prepararse, de investigar. “Tomé algunos cursos y seminarios que me ayudaron a ordenarme y vislumbrar posibilidades, también vi clases de otros profes”, cuenta Marina Devesa, coordinadora y docente de la diplomatura de Artes Visuales. Recurrir a la experiencia de colegas y al conocimiento de programas y herramientas digitales (apps de grabación de MP3, cámaras vincha, reapers de edición) fue clave, comparte Oscar Peretto, coordinador de Música. También la asistencia de los compañeros de Sistemas y Aulas Virtuales de la UNGS. Muchas horas de preparación, prueba y error para ese primer pie de plomo en la superficie de la luna.

Gravedad cero

“Grabamos un video corto, y subimos uno por semana, explicando el tema”, cuenta Juan Lagrutta, profesor de la diplomatura de Fotografía Documental, junto a Gabriela Salomone. Es una estrategia que utilizan varies docentes. Tiene la ventaja, para los estudiantes, de que puede reverse, lo que es muy útil cuando, por ejemplo, se enseña a tocar una partitura o a hacer un boceto. Textos cortos y claros, links opcionales a Youtube para profundizar. Foros de consulta. Gastón Guerra, coordinador de Artes Escénicas y docente en Teatro de Títeres, relata que encontraron que el hecho de hablar a cámara era ya de por sí una estrategia, una pedagogía, si de actuación se trata. De allí surgieron varios ejercicios. El espacio y el aire, aunque acotados y enrarecidos, se empiezan a mover.

Llamando a base

Se puede hacer contacto. Las miradas pixeladas  se encuentran, las voces entrecortadas finalmente se hacen oír. “Hay ganas de saber del otre, cómo está”, dice Adrián Velázquez, coordinador de Danzas. De repente se cae la comunicación, no hay feedback. La mayoría de los docentes son profesores y maestros de los barrios profundos del conurbano, les sobra entrenamiento. Se sondean formas de estar cerca, casi a la medida de cada estudiante. Las presentaciones, el “entrar en confianza”, llevan un tiempo y una dedicación mayores que en la presencialidad.  A ello se suma el manejo del entorno tecnológico novedoso para docentes y estudiantes por igual. El envío de las producciones de estudiantes –en su disparidad de formas y calidad– y poder corregir o hacer devoluciones  es uno de los desafíos abiertos. Hacer trabajos conjuntos, ensambles musicales, también se sigue explorando. “Me falta manejar mejor y más rápido las herramientas de edición de video… pero bueno, soy docente de tantos años, confío plenamente en reciclarnos y volver a la cancha”, alienta Mariela Campanoni, de Interpretación y producción en Danzas. Esperar, permanecer, confiar.

Tripulación

Las personas no solo querían hacer las formaciones, las esperaban. En promedio, más de la mitad de los inscriptos iniciales se sumó a la cursada virtual. En Danza, contra todo pronóstico, se sumaron 33 de 39 anotados. “A pesar de la frialdad de la máquina, el calor humano se hace sentir”, dice Ángel Jara, coordinador de Artes Visuales. “Distintas realidades en cada pantallita”, refuerza Gastón. Ruidos, hijes, mascotas, conversaciones paralelas participan también de la clase. Un personal de la salud que escucha mientras hace su guardia. Acceso muy dispar a dispositivos, aplicaciones, conectividad y a momentos de privacidad y concentración. Sin embargo, todes coinciden en el entusiasmo y la gratitud recibidos de les estudiantes por posibilitar un lugar de encuentro que les sustraiga de las rutinas caseras y el encierro para aprender, pensar, jugar, conectar, inventar.  Hay equipo, hay vida más allá.

Florencia Garofalo

* Artículo publicado en la edición especial de Noticias UNGS, el 30 de junio de 2020.

Martes 7 de julio de 2020

COVID-19 | Se declaró de interés provincial a la donación de plasma

El proyecto de Ley sobre donación de plasma presentado por el senador Luis Vivona fue aprobado la semana pasada, en primera instancia en el  Senado bonaerense  y luego en Diputados.

La norma no impulsa la obligatoriedad de la donación, sino que busca la promoción de la donación de plasma de pacientes convalecientes por COVID-19. El tratamiento con plasma de pacientes recuperados actualmente es un ensayo clínico nacional para evaluar los riesgos y beneficios de este tratamiento iniciado en la Región Metropolitana.

En diálogo con FM La Uni, Vivona remarcó la importancia de la ley y su promoción: "Sabemos que lo de la vacuna, más allá de que los científicos de nuestro país y del mundo están trabajando, no es lo inmediato y podemos estar esperando meses o tal vez más. La donación de plasma si bien no es una vacuna y no le sirve a todos es una acción más inmediata para muchos de los argentinos. Esto está comprobado en Estados Unidos más de 30.000 casos se han resuelto con la aplicación de plasma y hay una experiencia importante en Europa en el mismo sentido... El jueves se dio tratamiento al dictamen de comisión de salud que se había reunido hace 15 días atrás y por unanimidad le dio la posibilidad al expediente de ser tratado sobre tablas. El día jueves a las 12 horas se dictaminó en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires. Dándole dictamen favorable de las dos cámaras salió aprobado por unanimidad del proyecto de plasma que permite fomentar la difusión sobre la importancia que tiene que el ciudadano el bonaerense que haya tenido covid pueda donar el plasma para seguir ayudando a otras personas"

 

Para donar plasma u obtener más información podés comunicarte con CUCAIBA llamando al 0800-222-0101

 

A continuación, la nota completa:

Martes 7 de julio de 2020

Seleccionados del concurso ¨Antivirales: palabras sin cuarentena¨

Cerca de 90 escritoras y escritores participaron, durante mayo y abril, de la convocatoria “Antivirales: palabras sin cuarentena”, una propuesta de la UNGS destinada a estudiantes, docentes, graduados y graduadas, nodocentes y al público en general para escribir sobre las experiencias vividas a causa de la pandemia de COVID-19.

La convocatoria "buscaba que circulen y se hagan públicas las narraciones, relatos, crónicas, ensayos sobre lo que sucede y lo que vendrá", expresaron los organizadores. El jurado estuvo compuesto por Mónica Alabart, Natalia González, Laura Reboratti, Juan Rearte y Eduardo Rinesi.

Para Juan Rearte, docente de la Universidad y parte del jurado, expresó: "Este nos certamen permitió conocer de primera mano las distintas reflexiones que surgen a propósito de una situación crítica como la que estamos viviendo. También nos permitió acceder a las distintas miradas sobre el futuro, una mirada esperanzada en la que están presentes las dificultades y desafios que surgirán a partir de este contexto".

En los ensayos el jurado encontró tanto reflexiones sobre lo que nos podría esperar en el futuro inmediato así como del impacto de las políticas neoliberales de los últimos años sobre la salud pública y el horizonte de la soberanía sanitaria. En los microrrelatos reconocieron la originalidad y la frescura: "Así como figura la mirada crítica y angustiada también aparece el humor y una perspectiva que permite vislumbrar un sentido en el futuro", reflexiona Rearte.

El jurado seleccionó cuatro producciones de cada categoría. Compartimos los/as elegidos/as con sus respectivos textos:

Ensayos

Mariana Luzzi | La ventana indiscreta

María Eva De Tonmaso | Fake Dreams

Diego Eliggi | El sendero de eucaliptus

Mariano Requena | Pandemia y populismo: la democracia y sus pestes

Microrrelatos y microensayos

Analia Barberio | La cuarentena en el SyTI

Julián Cavallaro | ¡Atchis!

Juliana De Rose | Los Otros

Lunes 6 de julio de 2020

Polka miseria: reducción de salarios y promesas de un futuro con más ajustes y precarización | Juan P. Cremonte en Tiempo Argentino

"La productora controlada por el Grupo Clarín padecía una crisis en su modelo de negocios previa a la pandemia. En una reciente carta a sus empleados, Adrián Suar anunció un horizonte todavía más oscuro", cuenta en Tiempo Argentino Juan Pablo Cremonte, investigador docente del área de Comunicación del Instituto del Desarrollo Humano de la UNGS.

"De no mediar un cambio drástico en los próximos años, vamos hacia un TV de aire con más panelismo, más archivo comentado y poca o ninguna ficción. Las ficciones que puedan hacerse tendrán que recurrir al financiamiento público, al acuerdo con alguna de las plataformas de distribución internacionales o a la combinación de ambas. Se trata de una situación compleja que atenta contra cientos de puestos de trabajo y nuestra soberanía cultural. Las promesas de ajuste de Polka también pueden generar un efecto dominó de graves consecuencias", advierte el especialista.

Leer la nota completa
Domingo 5 de julio de 2020 | Tiempo Argentino
Polka miseria: reducción de salarios y promesas de un futuro con más ajustes y precarización

Suscripción al newsletter
Seguinos en