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Jueves 3 de junio de 2021

Diego Boris: "Somos el único país del mundo en garantizar la difusión de la música independiente”

La apertura de la edición 2021 de la Diplomatura en Sonido e Imagen aplicados de la Secretaría de Cultura y Medios de la UNGS contó con la participación del músico Diego Boris Macciocco, director del Instituto Nacional de la Música (INAMU) y figura reconocida en el ámbito de la música independiente y autogestiva en Argentina, en particular, por su lucha incansable para mejorar las condiciones del sector. Relató el camino recorrido y se refirió al “lenguaje extra” que ofrece la música, que debería hacer a quienes se dedican a ella "más felices".

“Es un gran batallador de batallas que a priori parecen que se van a perder”, destacó Carlos Alonso, coordinador de la Diplomatura, formación a cargo de los docentes Marcelo Montes (imagen) y Miguel Angel Rivadeneira Mareco (sonido), que está orientada en especial a personas dedicadas a la música, técnicos de sonido en grabación, operadores de radio y personas en general interesadas en acercarse al conocimiento del sonido y la imagen.

Más allá de estar al frente del INAMU y del trabajo realizado desde 2001, Boris es músico y docente. Conformó en 1983 el dúo Faunos junto a Carlos Viola y en 1997, el grupo La resistencia. Compuso la música de bandas de sonido de distintas películas y, mientras se dedicaba a la docencia en la Provincia de Buenos Aires, impulsó varios proyectos como los recitales ambulantes (en camiones, barcos, vagones). Formó parte también de La Tolva, la primera banda de rock en tocar en la Antártida Argentina. “Un gran cabeza dura” lo denominó el secretario de Cultura y Medios Damián Valls en la presentación de la Diplomatura, al destacar la experiencia del músico y el haber alcanzado importantes logros junto a un grupo de artistas.

En 2001, momento de una profunda crisis económica y social en Argentina, estos artistas crearon la Unión de Músicos Independientes (UMI). “Podíamos generar un proyecto autogestivo pero en el fondo íbamos a ser las excepciones, y no queríamos eso sino tratar de hacer un aporte para mejorar las condiciones en las cuales se realiza música autogestiva”, remarcó Boris, en un relato claro, categórico. Así fue que decidieron juntarse para “cambiar la realidad”, organizarse, vencer el techo y evadir las voces que les decían que se tenían que ocupar solamente de la parte musical porque todo lo demás los “contaminaba”. “Entendimos que teníamos que dejar de hablar en el idioma del conquistador, la trampa es cuando te instalan una premisa falsa. Pero no, ‘ustedes hagan su camino, nosotros hacemos el nuestro’”, expresó.

Tras la UMI, llegaron las asociaciones en distintos puntos del país y la Federación Argentina de Músicos Independientes (FAMI). “Con esa identidad, fuimos a ser protagonistas de distintas leyes”, contó. Son varias las metas alcanzadas. Una de ellas es la derogación de la Ley del Ejecutante Musical, de 1958. Otra, la incorporación de una cuota de protección del 30 por ciento para la música nacional y la mitad de eso para la música independiente, en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de 2009. “Somos el único país del mundo en garantizar la difusión de la música independiente”, subrayó. Esto se cumplió hasta 2015, luego se dejó de fiscalizar y, en forma reciente, el INAMU alcanzó un convenio con el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) para que se vuelva a fiscalizar a las radios.

El Banco de Música Nacional e Independiente para que las y los músicos puedan subir su música y las radios puedan buscarla y encontrarla, la creación del Instituto BAMUSICA en la Ciudad de Buenos Aires, el Día Nacional de las personas músicas, el 23 de enero, fecha en que nació el músico Luis Alberto Spinetta y la ley de cupo femenino en recitales, también son iniciativas llevadas a la práctica por este grupo organizado.

La creación del INAMU por ley en 2012 es uno de los logros más importantes. El músico define al Instituto como “un órgano de fomento que tiene su lealtad en la actividad musical”. Sostiene que, a diferencia de otros como el del cine o teatro, ellos tienen “anticuerpos”: una asamblea federal que aprueba la gestión y 70 asociaciones en todo el país que distribuyen los beneficios. “La lógica federal está incorporada desde el vamos, tiene que tener la misma posibilidad alguien que vive a 200 kilómetros de la capital de Jujuy como alguien que vive a tres cuadras de la sede administrativa del INAMU”, detalló y sintetizó el objetivo: “La construcción de la herramienta generó el compromiso de artistas, en forma individual o grupal, y ahora, el Instituto es el que fomenta los proyectos de esos artistas, se cierra el círculo”.

En la charla, se refirió también al lenguaje extra de la música, un arte para poder comunicarse desde otro lugar, que brinda más herramientas para hacerlo y que, por eso, debería hacer a las personas más felices y menos resentidas. “Hay muchas trampas de la lógica de mercado –reflexionó- que atentan contra nuestra felicidad, porque nos hacen creer que si no llegamos a determinado lugar estamos cerca de fracasar”. Para Boris, la clave está en generar herramientas para trazar caminos propios, ya que el arte, que es el “reflejo de un tiempo” y tiene que ser “inmodificable”, puede “ganarle la batalla a la muerte”.

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