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Miércoles 4 de noviembre de 2020

La Universidad como bien público: democracia, conocimiento y futuro

En el marco del Foro Universitario del Futuro, tuvo lugar el pasado martes la mesa redonda "La Universidad como bien público: democracia, conocimiento y futuro". De la misma participaron Gabriela Diker, secretaria de Evaluación e Información Educativa del Ministerio de Educación de la Nación y rectora de la UNGS en uso licencia, Diana Suárez, vicepresidenta de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) e investigadora docente del Instituto de Industria de la UNGS, Rodrigo Arocena, ex rector de la Universidad de la República, Uruguay, y Enrique Martínez, coordinador del Instituto para la Producción Popular (IPP).

El encuentro fue coordinado por Eduardo Rinesi, filósofo y ex rector de la UNGS, que precisó que desde hace 10 años que la universidad se caracteriza como un "derecho universal" y como un "bien público y social". A propósito de esto, rescató una cita del filósofo Jürgen Habermas en la que define a la sociedad democrática como una que "estimula el diálogo entre los que gobiernan, los que saben y una opinión pública organizada".

Arocena resaltó el potencial de la universidad pública para impulsar la democratización del conocimiento al mismo tiempo que reconoció los problemas que la región presenta en términos de modelos de desarrollo: "Un problema es la insustentabilidad. Hay que producir más y mejor con menos uso de recursos naturales y mayor atención a las necesidades de los más postergados, hay que reorientar el conocimiento e incorporar ciencia y tecnología a la producción. Otro problema es la desigualdad, es claro que el conocimiento es un factor de poder y de asimetría. Se generan divisorias del aprendizaje que son buena parte de la desigualdad en nuestro mundo". Arocena también se refirió al rol que las universidades públicas pueden tener en la erradicación de estos problemas: "En materia de enseñanza necesitamos un proyecto nacional que apunte a generalizar la enseñanza superior y vincularla con el mundo del trabajo. En materia de investigación, fomentar la demanda de investigación nacional de nivel internacional con vocación social. En materia de extensión, colaboración interactiva con actores populares para que sean agentes de la democratización del conocimiento".

"Hay que pensar los desafíos de la universidad", dijo Suárez, quién planteó el papel fundamental de la ciencia en el contexto actual: "La crisis de la pandemia puso de manifiesto la incertidumbre por el futuro y que, en este contexto de imprevisibilidad, fueron todas las áreas del saber las que respondieron. Las condiciones bases dieron lugar a las respuestas que se vieron". Al mismo tiempo planteó tres ideas alrededor de la concepción de universidad como bien público: "La universidad tiene la responsabilidad de avanzar en procesos de democratización del conocimiento. Debemos aprender de nuestros errores, no dar nada por sentado, y la equidad debe ser nuestro objetivo y hay que discutir la impronta del sistema meritocrático de la ciencia".

Durante su exposición Martínez cuestionó las estructuras sobre las que se emplazan las discusiones acerca de la eficiencia de la gestión universitaria y planteó debates más profundos: "El mundo exige de la universidad una discusión más profunda, ya que la crisis es tan aguda que está en cuestión el sentido mismo de la vida en comunidad. El capitalismo ha llegado a un nivel de concentración tal que excluye no solo de los ingresos, sino del conocimiento a la mayoría de la población mundial. ¿Cómo podemos hablar de democratizar el conocimiento sin definir qué es el conocimiento? Llegamos a contradicciones en las que aceptamos que la universidad profesionalista es un medio para que algunos accedan a lugares que están negados para las mayorías y admitimos que el ascenso social es una posibilidad limitada y lo naturalizamos. Nuestra misión es discutir y cuestionar esas concepciones".

"La imprevisibilidad es la regla, en ese futuro tenemos certezas por lo menos en términos de convicciones, todos los días deberíamos hacernos la pregunta sobre a qué sociedad estamos contribuyendo a construir". Así abrió su intervención Diker, quien se detuvo en la idea de la universidad como bien público: "Es un bien que no se puede mercantilizar. La universidad es un bien social, como un derecho colectivo". A partir de esta definición planteó cuatro dilemas a considerar: "La tensión entre la dimensión individual y la dimensión colectiva; autonomía versus estado, necesidades urgentes versus demandas proyectadas a futuro acordes al modelo de desarrollo y productividad de la rentabilidad universitaria versus sustento de actividades que no pueden ser medidas en términos de rentabilidad". Para cerrar su intervención, Diker dejó un interrogante: "¿No podemos pensar que es estratégico para la región que alguna carreras sean ejercidas desde la perspectiva de los intereses de los sectores populares?".

El Foro Universitario del Futuro, una iniciativa que forma parte del programa Argentina Futura, es una creación de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación y del Consejo Interuniversitario Nacional. Argentina Futura se define como "un espacio de pensamiento para estimular un debate colectivo, federal e inclusivo, que integre a la ciudadanía en la construcción de un horizonte democrático y plural".

La charla completa se puede ver en el canal de youtube de la Universidad

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