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Miércoles 25 de noviembre de 2020

La recuperación pospandemia: larga y lenta, con más desigualdad y pobreza | Informe del Prodem en Sputnik

En un nota para Sputnik, el periodista Alfredo Zaiat retoma el último informe publicado por Programa sobre emprendimiento e innovación en América Latina (PRODEM) del Instituto de Industria de la UNGS Universidad Nacional de General Sarmiento, para reflexionar sobre cómo será el mundo pospandémico.

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Sputnik | 24 de noviembre de 2020
La recuperación pospandemia: larga y lenta, con más desigualdad y pobreza

Informe del Prodem
Index of Dynamic Entrepreneurship. Beyond the Pandemic: Reimagining Future Entrepreneurship Ecosystems (IDE 2020)

Miércoles 25 de noviembre de 2020

Un proyecto universitario propone optimizar el sistema de monitoreo ante situaciones de violencia | Cuidar Tech en Télam

"Las app para pedir comida o un auto para trasladarse son parte de la vida cotidiana, pero aún están lejos de ser una realidad eficiente cuando se habla de un sistema de monitoreo de restricciones perimetrales ante situaciones de violencia de género, un área que investigó un equipo universitario para generar propuestas que sean más efectivas tecnológicamente y quiten responsabilidades de cuidado a las víctimas", publicó recientemente la agencia de noticias Télam en una nota sobre Cuidar Tech, el proyecto de la UNGS que propone la utilización de la tecnología contra la violencia de género.

"Cuando fuimos al campo nos dimos cuenta que hay que repensar el sistema de monitoreo, está desconectado. El gran problema es que se sigue cargando la responsabilidad en la mujer", dijo a Télam la economista Diana Suárez, directora del proyecto e investigadora docente del Instituto de Industria de la UNGS.

Participan de la iniciativa investigadoras, investigadores y becarias de los Institutos de Industria y del Conurbano de la UNGS: Diana Suárez, Marisa Fournier, Florencia Fiorentín, Alexis Tcach, Javier Martínez Viademonte, Oscar Ramírez, Néstor Braidot, Florencia Maldonado y Sabina Sakovsky.

La publicación de la información se realizó el 25 de noviembre, en el Día Internacional de la No Violencia contra la mujer. La nota de Télam fue replicada en otros medios y portales de noticias de todo el país.

Leer las notas completas

Agencia Télam | 25 de noviembre de 2020
Un proyecto universitario propone optimizar el sistema de monitoreo ante situaciones de violencia

Grupo La Provincia | 25 de noviembre de 2020
Un proyecto universitario propone optimizar el sistema de monitoreo ante situaciones de violencia

Hoy Día Córdoba | 25 de noviembre de 2020
Un proyecto universitario propone optimizar el sistema de monitoreo ante situaciones de violencia

Vía País | 25 de noviembre de 2020
Violencia de género: un proyecto de la UNGS propone optimizar el sistema de monitoreo

Viernes 20 de noviembre de 2020

Acceso abierto a un bien común

Recientemente el Consejo Superior de la UNGS aprobó la creación del Repositorio Institucional Digital de Acceso Abierto de la Universidad y su adhesión al Sistema Nacional de Repositorios Digitales. Se trata de un instrumento fundamental para favorecer el acceso a la información, garantizar la democratización del conocimiento y dar una mayor visibilidad a las producciones de la Universidad.

Reunir, registrar, difundir y preservar son los cuatro pilares del Repositorio Institucional Digital de Acceso Abierto de la UNGS (RIDAA-UNGS), que reunirá, en formato digital, toda la producción científico-tecnológica, académica, artística y cultural generada por los integrantes de la comunidad universitaria. El Repositorio es una “herramienta central para el acceso a la información”, para “garantizar la democratización del conocimiento” y para dar a las producciones de la Universidad una “mayor visibilidad, aumentar su uso e impacto y asegurar su acceso y preservación a largo plazo”, según se resume en los lineamientos políticos que guiarán la gestión del Repositorio.

Aprobado a mediados de octubre por el Consejo Superior, el RIDAA-UNGS fue creado en el marco de la ley 26.899 de Repositorios Digitales y adherido al Sistema Nacional de Repositorios Digitales (SNRD), que hoy cosecha la información de 44 repositorios y cuenta con cerca de 310 mil publicaciones. “Dado que el RIDAA-UNGS cumple con los criterios de interoperabilidad, podrá ser cosechado y recuperado por otros grandes sistemas de búsqueda y recuperación de información académica, científica y tecnológica. Esto le otorga visibilidad a la producción institucional sosteniendo un postulado defendido desde los inicios de la UNGS en relación con garantizar el acceso al conocimiento, entendiendo a éste como un bien común”, explica Paola Miceli, secretaria de Investigación de la UNGS.

Si bien su aprobación fue reciente, la historia del RIDAA comenzó hace más de 15 años, con la creación de la Colección Institucional Digital en Acceso Abierto de la UByD, que hoy alberga más de 600 objetos digitales, entre tesis de posgrados, conferencias y libros editados por la UNGS. “Desde 2004 y de manera vanguardista esta colección postulaba el depósito de la producción científica y académica de la comunidad de la UNGS. Desde ese entonces, la Biblioteca recibe en forma voluntaria la producción de su comunidad junto con el acuerdo del autor de ofrecer acceso al contenido completo de la obra, o bien, a un fragmento de esta”, cuenta María Eugenia Leiva, directora de la Unidad de Biblioteca y Documentación (UByD) de la Universidad, que además comenta que este modelo se corresponde con las primeras iniciativas de Acceso Abierto que surgieron a nivel internacional en octubre de 2003 con la Declaración de Berlín sobre Open Access.

La creación del Repositorio se sustenta además en otras acciones y líneas de trabajo que ha llevado adelante la UNGS, entre ellas, la promoción de publicación de la producción institucional bajo la política de Acceso Abierto, lo que permite el intercambio científico y la divulgación de su producción intelectual, y las tareas de la Unidad de Biblioteca y Documentación de la UNGS relacionados con sus objetivos de conservación y difusión de la historia y el patrimonio institucional como contribución a la identidad de nuestra universidad y de su zona de influencia.

Actualmente, la Biblioteca, junto a la Dirección General de Sistemas y Tecnologías de las Información, trabaja en la puesta a punto del RIDAA-UNGS. El desarrollo está avanzado; hoy la UNGS cuenta con un modelo de repositorio que espera ser cosechado por el SNRD y se concentra en tres líneas de acción: completar la adhesión al Sistema Nacional de Repositorios Digitales, articular el sistema de carga de proyectos de investigación de la UNGS con el del Repositorio para evitar duplicar tareas para los y las investigadoras docentes de la UNGS y ajustar la logística de carga para las áreas de gestión de la Universidad, entre ellas la Dirección de Comunicación Institucional y Prensa, FM La Uni y UNITV.

Democratizar el conocimiento

El modelo de Acceso Abierto implica que cualquier usuario pueda, de manera gratuita, leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o enlazar los textos completos de los artículos científicos, y usarlos con propósitos legítimos ligados a la investigación científica, a la educación o a la gestión de políticas públicas, sin otras barreras económicas, legales o técnicas que las que suponga Internet en sí misma.

En la Argentina la Ley de Repositorios Digitales de Acceso Abierto fue sancionada en 2013 y reglamentada en 2016. Esta ley nacional estableció que toda la producción científica y tecnológica financiada por fondos públicos sea depositada de manera obligatoria en repositorios digitales de acceso abierto. Leiva subraya que la ley fue el puntapié inicial para pensar la democratización en el acceso a la información científica, técnica y académica en las universidades nacionales y en los institutos de investigación y que además brindó el impulso para entender el rol de autores y autoras y también el de usuarios y usuarias de la información.

“En 2010 las bibliotecas universitarias trabajamos en el marco de un proyecto de investigación PICTO-CIN sobre repositorios digitales que permitió identificar las dificultades que enfrentamos, en ese momento, para acceder a información de calidad”, cuenta Leiva, que se encuentra al frente de la Biblioteca de la UNGS desde 2010.

Como resultado, vieron que en la mayoría de los casos las bibliotecas no podían acceder al conocimiento producido en sus propias universidades, entre otras variables, porque estaban obligadas a suscribirse a revistas especializadas para recuperar la producción institucional. Es decir, se pagaba para investigar y se volvía a pagar para acceder a la información producida. “Los resultados de ese proyecto se presentaron a las redes nacionales y se fue gestando un pedido sostenido para la creación de repositorios institucionales que garantizaran el acceso a la información producida en el país”, expresa Leiva, que asegura que hoy hay un trabajo colaborativo y abierto en relación con el acceso al conocimiento: “Las instituciones que entienden al conocimiento como un bien común buscan alternativas para garantizar su acceso de forma universal respetando siempre los derechos morales de los y las autoras. Cuando hablamos de acceso siempre consideramos importante destacar que aún nos queda mucho camino por recorrer, dado que hasta que los sistemas y las páginas web no sean completamente accesibles seguirá quedando un porcentaje de la población excluida”.

La creación del repositorio bajo los criterios establecidos por la ley nacional y su adhesión al Sistema Nacional de Repositorios es uno de los objetivos del Plan de Mejora de la función investigación, docencia e innovación (I+D+i) desplegado en el marco del Programa de Evaluación Institucional de la Universidad.

¿Cuál será el impacto específico para la investigación de la UNGS? “Mejorar la accesibilidad a la producción científica, tecnológica y artística de la UNGS a través del RIDAA puede redundar en una visualización nacional e internacional de las áreas de trabajo más potentes de la propia institución. Incluso promover articulación e intercambios a partir de esto”, sostiene Miceli. La secretaria de Investigación afirma además que el repositorio “resulta un insumo fundamental para la construcción de indicadores, sobre todo en lo que concierne al registro de las publicaciones, que permiten tomar decisiones para fortalecer la investigación en la UNGS”. “En términos más generales –enfatiza Miceli– la creación del repositorio y su vinculación con el Sistema Nacional de Repositorios es un elemento clave para la democratización del conocimiento”.

Marcela Bello

* La nota fue publicada en la edición del 19 de noviembre de Noticias UNGS

Viernes 20 de noviembre de 2020

La Universidad como bien público

En el marco del Eje “Sistema Universitario” del Foro Universitario del Futuro, co-organizado por el Programa “Argentina Futura” de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación y el Consejo Interuniversitario Nacional, la Secretaría de Investigación de la UNGS organizó una mesa redonda sobre “La Universidad como bien público: democracia, conocimiento y futuro”. Sus conclusiones formarán parte de los materiales con los que se elaborará el documento final de propuestas del Foro, destinado a servir a la elaboración de las políticas públicas en muy diversos campos.

A partir de la iniciativa nacional del Foro Universitario del Futuro de desplegar un conjunto de actividades destinadas profundizar la articulación entre el conocimiento académico y la planificación de políticas públicas, se desarrolló en la UNGS, desde luego que de manera virtual, una mesa redonda convocada bajo el título “La Universidad como bien público: democracia, conocimiento y futuro”. Participaron de la misma Rodrigo Arocena, ex rector de la Universidad de la República de Uruguay, Diana Suárez, egresada e investigadora-docente de la UNGS y actual Vicepresidenta de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) de la Provincia de Buenos Aires, Enrique Martínez, ex presidente del INTI y actual Coordinador del Instituto para la Producción Popular, y Gabriela Diker, rectora (en uso de licencia) de la Universidad y actual Secretaria de Evaluación e Información Educativa del Ministerio de Educación de la Nación. La mesa fue coordinada por Eduardo Rinesi y contó con los aportes, como comentaristas, del investigador docente del Instituto del Desarrollo Humano Oscar Graizer y la secretaria académica de la UNGS Paola Miceli.

Arocena indicó que la democratización del conocimiento aparece como una guía que nos permite enfrentar los grandes problemas de nuestro tiempo: la in-sustentabilidad de nuestra vida colectiva debida al predominio de una mirada sobre los procesos productivos economicista y desaprensiva respecto al medio ambiente, y la desigualdad social, a la que las divisiones socialmente establecidas de los aprendizajes sobreañaden otra desigualdad: la derivada de la adquisición desigual del conocimiento. La Universidad debe propender a la democratización del conocimiento para favorecer la sustentabilidad y la igualdad. Es en el marco de esta doble preocupación por la sustentabilidad ambiental y por la democratización social que debe promoverse el diálogo de la Universidad con los actores estatales, con los actores de la producción (hasta aquí, el tema del clásico “triángulo de Sábato”) y con los sectores populares. Para Arocena, estos últimos son actores principales, quienes deben de estar en pleno desarrollo de sus capacidades creativas para que se produzca una verdadera democratización del conocimiento.

Suárez se preguntó cómo pensar e futuro en un mundo incierto e imprevisible. La vicepresidenta de la CIC enfatizó que las universidades estuvieron a la altura de los desafíos que la planteó la pandemia que hoy azota el mundo en cuanto a la producción de respuestas a las preguntas de los gobiernos y de los pueblos. Pero subrayó que este contexto exige a las universidades estar dispuestas a reformarse, aprender de sus errores y transformarse. Las universidades –coincidieron todas las exposiciones– deben poder repensar críticamente sus propias prácticas, revisar (en una perspectiva que propenda a la cooperación y evite la cristalización de divisiones y de jerarquías) sus relaciones con el resto del sistema nacional de innovación y redoblar sus esfuerzos en pos de la equidad, de “nivelar la cancha” de la vida social en términos de las muchas desigualdades que la habitan. Una universidad democratizadora no es solo una que reciba a jóvenes de los más diversos sectores sociales en sus aulas, que fomente sus aprendizajes, sus avances y su promoción, sino también una que produzca profesionales en condiciones de forjar una sociedad más igualitaria.

En la misma dirección, Enrique Martínez indicó que la Universidad debe cuestionar su propio formato profesionalista y el espíritu meritocrático que la anima. Que debe preguntarse por el conocimiento que produce y que pone a circular y al mismo tiempo por los modos en los que no deja de reproducir las desigualdades y las exclusiones que denuncia. Una política pública democratizadora para la Universidad debería estimular que ésta pueda cuestionar los conocimientos hegemónicos cuestionando el modo en que la dominan, en primer lugar, a ella misma. La Universidad debe asumir, de la mano de una política que la ayude a hacerlo, la tarea de orientar a la sociedad en un sentido diferente al que hoy determina el sentido de sus investigaciones y del conjunto de su actividad, incluida dentro de ella su actividad formativa. En este punto el argumento del ex titular del INTI se acercó a la idea del ex rector de la UR de una autonomía universitaria “conectada”, no negativa, no sinónimo de independencia ni de separación del mundo, sino positiva: la autonomía como autogobierno para poder cumplir mejor la misión de la universidad en ese mismo mundo.

Finalmente, Diker señaló que afirmar que la Universidad es un bien público es decir que es un derecho colectivo del pueblo, y planteó cuatro tensiones sobre las que reflexionar. Una, la tensión entre ese derecho (o “interés”) del pueblo y el interés o derecho de cada ciudadano. ¿Cómo se definen los requerimientos colectivos para orientar en torno a ellos la acción de las Universidades? ¿Cómo orientar los resultados de la Universidad para construir la sociedad más igualitaria? Dos, la tensión entre la autonomía y el mercado, de la que parecería una forma de resolución la idea de “autonomía conectada” ya presentada. Tres, la tensión entre el presente en el que debemos planificar es posible planificar en función de las necesidades que suponemos que vamos a tener y el futuro (siempre incierto, como decía Suárez) en el que esas necesidades se presenten, y cuyos rasgos es siempre difícil de prever. Y cuatro, la tensión entre la idea de necesidad y un modo de entenderla estrechamente utilitaria. Es necesario producir los profesionales y los conocimientos que los pueblos necesitan, pero esa “necesidad” no puede pensarse en términos apenas económicos o empresariales.

Por supuesto (y en este punto, ya cerca del final de la conversación, Diker coincidió con los otros y las otras panelistas), el derecho individual de los ciudadanos, y sobre todo de los ciudadanos pobres, tradicionalmente excluidos de los beneficios de la educación superior, no tiene por qué ser incompatible con el derecho colectivo del pueblo a una universidad igualitaria y democratizadora. De hecho, que el Estado diseñe políticas públicas activas para permitir el ingreso, la permanencia, el avance y el egreso de nuestras universidades públicas de miles de estudiantes de esos sectores populares tiene, además del sentido de justicia de que estos individuos vean garantizado efectivamente ese derecho a la educación superior que los asiste, el de que el país vaya a tener en el futuro profesionales surgidos de otras filas que las de las élites. Como han señalado en más de una ocasión –como se recordó en la conversación sobre este punto– el ex presidente de Brasil “Lula” da Silva y el juez Raúl Zaffaroni, esa democratización de los conocimientos y de las titulaciones profesionales redundará en una evidente democratización del país en su conjunto.

En la ronda final de comentarios e intervenciones, el coordinador de la mesa recuperó, al servicio de pensar los actuales desafíos de una Universidad a la altura de los problemas de los pueblos y de la humanidad en su conjunto, la idea de Jürgen Habermas de que una sociedad democrática es la que consigue poner en diálogo los tres vértices del triángulo que forman los que gobiernan, “los que saben” (el sistema científico, tecnológico y universitario) y una opinión pública informada y crítica, y Oscar Graizer aprovechó las referencias a los dos “triángulos” que habían sido convocados: el de Sábato y el de Habermas, para indicar que en la discusión sobre el sentido que tiene o que tiene que tener la idea de la Universidad como bien público se ponen siempre en juego los modelos de sociedad posibles, las estructuras existentes y también (una de las tensiones de las que había hablado Diker) las estructuras futuras en función de las cuales se diseñan hoy las políticas públicas. Acaso gobernar –sugirió, ya para terminar– sea poder determinar cuánto del futuro está o puede estar hoy presente en el presente desde el que estamos obligados a pensarlo.

Daniela Morán

* La nota fue publicada en la edición del 19 de noviembre de Noticias UNGS

Viernes 20 de noviembre de 2020

Éramos desiguales y llegó la peste

Promediando el año, y luego de que nuestro país atravesara cuatro meses de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (ANPCyT) abrió la convocatoria PISAC-COVID-19, en el marco del Programa de Investigación sobre la Sociedad Argentina Contemporánea (PISAC) creado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva en 2015.

Con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, que destina un presupuesto de 66 millones de pesos, la ANPCyT, en articulación con el Consejo de Decanas y Decanas de las Facultades de Ciencias Sociales y Humanas del país (CODESOC), convocó a la conformación de redes de trabajo interuniversitarias constituidas por nodos de investigación asentados en diversas instituciones. “Esta iniciativa interinstitucional está dirigida a promover los esfuerzos de las investigadoras y los investigadores y de los equipos e instituciones de las Ciencias Sociales y Humanas que estén dispuestos a realizar estudios empíricos sobre la sociedad argentina en la postpandemia, sus transformaciones, dificultades y soluciones colectivas para vivir mejor”, expresaba la convocatoria. El objetivo es la generación de información útil para el diseño de políticas públicas en el término de un año. La UNGS participó activamente en la convocatoria, y sus grupos de investigación forman parte de cinco de los diecisiete proyectos que resultaron ganadores y obtuvieron el correspondiente financiamiento. Felicitas Acosta, Mariana Luzzi, Martín Armelino, Verónica Maceira y Magdalena Chiara son las investigadoras y los investigadores responsables de los equipos de la UNGS que integran estos proyectos.

Redes federales para investigar

El carácter asociativo de la convocatoria, requisito fundamental para la obtención del financiamiento, dio como resultado la construcción de redes de trabajo de grandes proporciones que otorgan a los proyectos de investigación que se van a llevar adelante a partir de ahora una densidad infrecuente en el diseño de esos instrumentos. Además de las pautas de conformación de las redes, que establecían la obligación de respetar determinados criterios de distribución de las universidades participantes en cada proyecto en las distintas regiones del país, lo novedoso de la convocatoria estuvo en la promoción de la equidad de género y de la inclusión de investigadores jóvenes en el diseño de los equipos, de los nodos y de las redes. Cada uno de los proyectos presentados se inscribió en uno de seis ejes temáticos propuestos: 1. Estado y políticas públicas, bienes públicos y bloques regionales (donde se asentaron los proyectos de los equipos dirigidos por Magdalena Chiara y Martín Armelino); 2. Seguridad, violencia y vulnerabilidades; 3. Tareas de cuidado y relaciones de género; 4. Salud y nuevas formas de protección social; 5. Transformaciones del mundo del trabajo y de la educación y perspectivas sobre la desigualdad (donde se asentaron los equipos a cargo de Verónica Maceira, Mariana Luzzi y Felicitas Acosta), y 6. Representaciones, discursos y creencias.

De Ushuaia a La Quiaca, lxs investigadorxs argentinxs

El proyecto “Programa de Investigación Regional Comparativa (PIRC): Cambios recientes en la estructura social argentina: trabajo, ingresos y desigualdad social en tiempos de pandemia y postpandemia”, con dirección científica de Pablo Dalle y radicación en el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, se construyó sobre la base de 12 nodos. Articula grupos de investigación de las Universidades Nacionales de Jujuy, Nordeste, Córdoba, Cuyo, Río Negro, Tierra del Fuego, La Plata, Tres de Febrero, Mar del Plata, la Universidad Católica Argentina, el Centro de Innovación de los Trabajadores y la UNGS, en este último caso a través de un equipo del Instituto del Conurbano que, articulado con uno del Instituto de Ciencias, será coordinado por Verónica Maceira. Para la realización del trabajo de los 12 nodos, la financiación asignada al proyecto es de $ 5.497.500. El PIRC se propone estudiar los procesos de desigualación en la estructura social partiendo de la crisis económica previa a la pandemia y centrándose en las diferencias mensurables de acceso al trabajo y nivel de ingresos. Serán relevados hogares de todas las regiones representadas por las Universidades parte. El trabajo indagará esos procesos y el impacto de las políticas públicas de transferencia de ingresos sociales: el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). La investigación tiene una bajada específica, en la que se profundiza el estudio en el sector de la construcción, el sistema científico educativo y la economía popular, con posibilidades para la intervención estatal en la pospandemia. Pero los equipos están pensando, incluso, más allá. La idea, dice Maceira, “es sentar las bases, a través de la red, para iniciar un programa que, con el esfuerzo coordinado de las distintas universidades, produzca una fuente de información propia para la investigación social. Esta convocatoria nos pone a las universidades en un lugar de interlocución relevante en relación al diseño de políticas públicas”.

El proyecto titulado “Dinámicas de Endeudamientos de Familias y Empresas durante la Pandemia y Pospandemia COVID-19. Impactos sobre las Desigualdades” tiene dirección científica de Ariel Wilkis y está radicado en el Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Martín. Comprende el trabajo conjunto con las Universidades Nacionales de San Martín, José C. Paz, Tierra del Fuego, Patagonia Austral, Río Negro, Litoral, Rafaela, Cuyo, Chilecito, Mar del Plata, la Escuela de Gobierno de Chaco y la UNGS, representada en este proyecto por un equipo de investigadores e investigadoras de los Institutos de Ciencia y de Industria, coordinados por la investigadora docente Mariana Luzzi. Para su ejecución la red recibió financiamiento por $ 5.500.000. Los equipos abordarán las dinámicas de endeudamiento de familias y pequeñas empresas en todo el país, y tratarán de averiguar cómo, a lo largo de la pandemia y debido a las condiciones del ASPO, tuvieron lugar nuevos procesos de endeudamiento o se profundizaron los anteriores: con quiénes se contrajeron las deudas (con el sistema financiero formal o informal, con familiares, con amigos, con la educación privada, con el sistema de salud…), cómo las familias están gestionando esas deudas y cómo se generan, como consecuencia, estados de vulnerabilidad. “Uno de los principales aportes que esperamos poder realizar es poner en diálogo información que producen distintas agencias del Estado y que no se analiza en conjunto” destaca Luzzi, haciendo referencia a los datos que manejan el Banco Central, el ANSES y el INDEC, entre otras agencias públicas, sobre el comportamiento de las familias y de las empresas.

El proyecto “La implementación de políticas públicas para dar respuesta a la crisis desatada por la pandemia COVID-19: Una mirada desde las relaciones intergubernamentales y las redes de políticas”, con dirección científica de María Mercedes Di Virgilio y radicación, también, en el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, integra asimismo doce nodos de distintas regiones del país, en una red que conforman la UBA, las Universidades Nacionales de San Martín, Misiones, Córdoba, Entre Ríos, Río Negro, Cuyo, Litoral y Salta, el INTA y la UNGS. En esta última, el equipo involucrado está integrado por un conjunto de investigadores e investigadoras coordinado por la investigadora docente Magdalena Chiara, que abordará las políticas de prevención de contagios masivos: estrategias de detección, rastreo y aislamiento, cordones sanitarios, medidas para la administración del distanciamiento social, campañas de uso del tapabocas, lavado de manos, etc. Para la ejecución de este trabajo la red recibió un financiamiento total de $ 5.489.340. Entre los puntos a destacar de esta investigación que se pone en marcha, Chiara subraya “la solidez metodológica que posee el proyecto, cuyos resultados ofrecerán información cuantitativa producto del trabajo de campo (a escala, sobre dicha información)” y el carácter marcadamente federal que tuvo el armado del equipo que lo llevará adelante. Pero sobre todo destaca la importancia de la preocupación teórica por el problema del territorio, que es un problema muy caro –dice– para la UNGS , que “viene trabajando en esa dirección desde hace muchos años”.

El proyecto “El sostén público a la supervivencia de hogares y unidades económicas en la urgencia. Iniciativas, mediaciones y alcances de la asistencia en perspectiva comparada”, con dirección científica de Mariana Heredia y radicado, él también, como otro de los que ya han sido indicados, en el IDAES de la UNSAM, se propone una exploración de la implementación de las políticas que llevó adelante el Estado nacional, como el IFE y las ATPs en todas sus variantes, para sostener la supervivencia de los hogares y unidades económicas más vulnerables. Lo hará a través del análisis de la legislación correspondiente a cada una de esas políticas y a sus aplicaciones provinciales y locales, así como de la dinámica que ha tenido su trayectoria en el espacio público. La red, que contará con un presupuesto de $ 4.200.000, está constituida por diez nodos, de las Universidades Nacionales de Tucumán, La Pampa, Litoral, Patagonia, Córdoba y San Martín, el INCIHUSA, el Centro de Investigaciones Sociales, la Escuela de Gobierno de Chaco y la UNGS, donde un equipo de investigadores e investigadoras se ocupará específicamente de la implementación de esas líneas de política pública en el municipio de Malvinas Argentinas. La apuesta del proyecto está, como explica Armelino, en explorar los puntos grises que quedan entre la letra de una disposición pública y los efectos y consecuencias en sus beneficiarios. “La apuesta no es normativa: si funcionaron o no. La apuesta es analizar cómo las medidas impactaron en dos órdenes de la vida cotidiana, las pymes y las personas, sobre las cuales se estructura la vida económica de muchas familias”. Armelino recupera la contribución de los cientistas sociales en la puesta en valor de políticas públicas, informando qué sucede en las vidas de las sociedades en situaciones de crisis y cómo llevan adelante en las distintas situaciones la recuperación de la actividad y su propia manutención.

El proyecto “La reconfiguración de las desigualdades vinculadas a la educación secundaria argentina en situación de pandemia/pospandemia”, con dirección científica de Renata Giovine y radicado en el Núcleo de Estudios Educacionales y Sociales (NEES) de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, se apoya sobre la Reunión de Investigadores/as de Educación Secundaria (RIES), cuya Comisión Académica integran Flavia Terigi, decana del Instituto del Desarrollo Humano, y Felicitas Acosta, investigadora docente responsable del equipo de trabajo de la UNGS en este proyecto. Para el desarrollo de la investigación se conformó un equipo integrado por ocho nodos, que con un presupuesto asignado de $ 5.500.000 pretende dar cuenta de las condiciones desiguales y las dificultades que atraviesa este nivel educativo como consecuencia de la pandemia. Acosta destaca dos puntos relevantes de este proyecto. En primer lugar, en cuanto a la producción de conocimiento, celebra que el trabajo permita “continuar una línea de investigación sobre educación secundaria que lleva más de diez años en la UNGS, en un momento de alteración específica, de quiebre…”; en segundo lugar, dice, “nos permite tener una escala que no siempre es posible en los proyectos de investigación en las universidades, porque los recursos, tanto humanos como financieros, son más acotados”. En este caso, el armado de la red permitirá trabajar a una escala amplia y con la mayor densidad en la comprensión del problema de la educación secundaria, que podrá estudiarse en muy distintas regiones del país.

Conocer más para decidir mejor

El armado de redes federales y de equipos de trabajo interdisciplinarios, así como la premura que supone el límite de un año para construir información que colabore con la toma de decisiones a mediano plazo, fue un desafío para los equipos de investigación de la UNGS. Sin embargo, como el horizonte de los resultados está en mitigar y hasta modificar la estructura de daños que la pandemia produjo y continúa produciendo en nuestras localidades, los coordinadores y los grupos pusieron manos a la obra para ayudar a construir un futuro cercano que nos deje a todxs, aunque especialmente a los sectores más frágiles de nuestra sociedad, mejor posicionadxs para seguir adelante.

Tamara Pachado

* La nota fue publicada en la edición del 19 de noviembre de Noticias UNGS

Viernes 20 de noviembre de 2020

Filósofas de todos los tiempos

En las últimas semanas, la Universidad recibió la noticia de que en la Cámara de Diputados de la Nación está en tratamiento un proyecto para declarar de interés cultural al programa de televisión Palabras en llamas, producido por la UNGS. Por los mismos días, el programa fue preseleccionado al 8º Premio “Nuevas Miradas en la Televisión 2020” en la categoría “Micro de Divulgación periodística-documental”. Noticias UNGS entrevistó a Jazmín Ferreiro, responsable del programa, directora del Profesorado Universitario en Filosofía y docente de “Filosofía Antigua y Medieval” de la Universidad.

“La historia del pensamiento ha sido colonizada por voces masculinas, pero existen otras voces, múltiples, disonantes, disidentes”. Con estas palabras comienza cada uno de los siete capítulos de Palabras en Llamas. Filósofas por filósofas, una serie de microprogramas de la UNGS coproducidos por el Instituto de Ciencias (ICI) y UNITV, el canal de la Universidad. La idea y conducción del programa es de la investigadora docente Jazmín Ferreiro. En cada emisión, una filósofa invitada presenta a otra referente de este campo de pensamiento, ampliando “la biblioteca de la que solemos disponer”.

-¿Cómo surge Palabras en Llamas? ¿Qué se propone como objetivo?

–Palabras en Llamas surge de querer dar a conocer un encuentro que organizamos desde el ICI en 2018. Fueron las primeras jornadas de filosofía antigua y medieval en la UNGS y las titulamos “Discursos dominantes y silencios resonantes en la historia de la filosofía antigua y medieval”. En ese evento se presentaron las figuras de algunas filósofas muy poco conocidas de la Antigüedad, la Edad Media, el Renacimiento y los tiempos modernos. El objetivo es dar a conocer distintas voces que no son conocidas, ni siquiera por aquellas y aquellos que nos dedicamos a esos períodos históricos de la filosofía. Creo que el impacto que genera es que muchas de las y los que estudiamos la historia de la filosofía empecemos a incorporar nuevas filósofas en nuestros programas. El objetivo es también llegar a un público más amplio, es decir, mostrar que la historia de la filosofía estuvo desde siempre atravesada por el pensamiento de muchísimas mujeres, que, si bien en el contexto histórico en el que vivieron tuvieron evidentes limitaciones para formarse y para intervenir en la escena intelectual, llevaron adelante propuestas muy interesantes.

-¿Cuál fue el criterio para elegir a las filósofas sobre las que hablan los programas? ¿Las eligieron las entrevistadas o fue decisión tuya?

-En esas jornadas reconocimos dos cuestiones. Por un lado, que, lejos de lo que se puede creer, las pensadoras existentes en el período antiguo medieval o premoderno eran muchas y necesitábamos oír estas voces, estudiarlas. Incluso incorporar la perspectiva de género con el fin de dar cuenta de por qué, a lo largo de tanto tiempo, esas figuras no habían sido reconocidas. El programa estuvo orientado a un público más amplio. Para ampliar la propuesta decidimos invitar a filósofas que a su vez presentaran a otras filósofas (las antiguas), intentando en lo posible –y por supuesto con muchísimas limitaciones– ampliar ese abanico temporal y temático.La elección de las filósofas sí corrió por cuenta de las entrevistadas, colegas que durante las jornadas habían presentado a las pensadoras que aparecen en los programas. El punto de partida fue invitarlas a hacer una presentación sobre lo que ya habían hablado. También participaron algunas otras colegas que fueron invitadas específicamente. Así, Claudia D’Amico presentó a la francesa Marguerite Porete, condenada a la hoguera en 1310; Danila Suárez Tomé, a Simone de Beauvoir (1908-1986); Alba Rueda, a la mexicana contemporánea Siobhan Guerrero Mc Manus; María Elena Díaz, a la italiana Christine de Pizan (1364-1430); Diana Maffia, a Hannah Arendt (1906 -1975); María Gardella, a Hipatía de Alejandría (370-415), y la mexicana Virginia Aspe Armella a Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695).

-¿De qué modo creés que esa selección aporta a la “ampliación de la biblioteca”?

-Para darle cierta unidad a la serie, siempre que fue posible traté de hacer hincapié en alguna obra. Son tan distintas las pensadoras, sus contextos históricos, el conocimiento que tenemos de cada una de ellas, que recurrir a una obra nos permitió uniformar un poco la estructura de los micros. En la actualidad tenemos la posibilidad de acceder a muchas de estas obras. En el caso de las filósofas medievales o antiguas, se encuentran en ediciones nuevas. Si bien, como digo, se consigue mucho material sobre las pensadoras, hay otras tantas que todavía no están editadas ni siquiera. Eso, por supuesto, hace muy difícil la visibilización y la recuperación de su pensamiento. Creo que iniciativas como estas, que se proponen replantear los programas curriculares y cuestionar el canon que recorta nuestra tradición filosófica, contribuyen a que estas obras que no están editadas se editen, a que las que no están traducidas se traduzcan. No obstante, despertar cierta inquietud ya es un punto de partida interesante, porque el acceso a los textos no es imposible.

-En los programas aparece fuertemente la defensa de los derechos de las mujeres, aunque en el caso de las pensadoras antiguas no se hablaba aún de “feminismo”…

-Sí, en los programas aparecen distintas formulaciones que se pueden vincular con una defensa de los derechos de mujeres y diversidades. Por supuesto, en el caso de los testimonios de filósofas y pensadoras de la Antigüedad y la Edad Media puede ser anacrónico plantear la cuestión del feminismo. Sin embargo, en todos los casos hay una enunciación que se hace muy visible: la necesidad de hacer explícitas las dificultades y limitaciones que afrontan por su condición de mujeres. El caso de Christine de Pizan es el más claro en cuanto a la conciencia de que se enfrenta a una tradición de pensadores, poetas y filósofos que han representado a la mujer como un ser inferior al hombre en todos los aspectos, intelectual, moral e incluso biológico. Es muy elocuente: no es un hombre o dos, sino que reconoce que “no hay texto exento de misoginia”. Ella es muy clara al respecto y su objetivo es cuestionar y desmantelar los pilares teóricos y jurídicos que sostienen una diferencia ante la ley que priva de derechos a las mujeres.

-El programa dedicado a Sor Juana Inés de la Cruz cierra con una frase suya en la que ironiza: “Qué podemos saber las mujeres sino filosofías de cocina, suelo decir ‘si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito’”. ¿Crees que el pensamiento filosófico feminista capitaliza de algún modo ese “tiempo (lugar) en la cocina”?

-Esa cita es genial. Una cosa muy llamativa es que en la mayoría de las filósofas que presentamos (llama más la atención cuando se trata de filósofas antiguas) hay un uso muy sutil de la ironía. El humor y la ironía fueron recursos muy utilizados por los filósofos antiguos y hay una apropiación de ese recurso por parte de las filósofas que por momentos permite aligerar la solemnidad que atribuimos a la reflexión filosófica y también es un astuto medio para aliviar la necesidad de decir cosas que no se pueden decir. Si bien hay mucha ironía en la cita de Sor Juana, es cierto que ella encontraba estimulante cocinar, y hay cartas en las que cuenta que la experiencia de la cocina le permite reflexionar sobre procesos naturales. Pero, por otra parte, por supuesto que también está jugando con ese “lugar natural” de la mujer, y su audacia es marcarle la falta al Filósofo (con mayúsculas) que es Aristóteles por haber ignorado ese campo. Hay una audaz reapropiación de ese lugar porque lo vuelve algo distinto: lo desvincula de lo doméstico y lo vuelve escenario de indagaciones científicas. Hay muchos lindos casos de cruces entre los feminismos y la cocina: hay una compilación de recetas en broma que vendían las sufragistas para recaudar fondos, el Women’s suffrage cookery book, donde por ejemplo publica una receta Louisa May Alcott, la autora de Mujercitas.

-A propósio de Siobhan Guerrero Mc Manus, Alba Rueda plantea la necesidad de construir una memoria histórica a partir del pensamiento descolonizador…

-El interesante aporte de las filosofías decoloniales a los feminismos es que ponen en perspectiva y sitúan las reflexiones en torno al género y al sexo. Las categorías sexo-genéricas dejan de ser pensadas como categorías objetivas y universales y se expone su carácter histórico y situado. Esa memoria de la que nos habla Alba Rueda es la de otras culturas que comprendían y comprenden las categorías sexo-genéricas de formas muy diversas y en las que no hay una diferenciación tajante entre hombre y mujer. Esa diferenciación, según dicen Donna Haraway y otras, es histórica, y, además, tardía.

-¿Cuáles son hoy los principales puntos de cruce entre la agenda de los feminismos y la filosofía?

-No podría responder, ya que no soy una estudiosa de los feminismos. Me dedico a la Historia de la Filosofía y fue desde ese saber que sentí la urgencia de abordar este tema. En el armado de los programas de estudio se empezó a notar la urgencia por incorporar una perspectiva de género frente a la ausencia constante de otras voces. Mi aproximación a estas pensadoras feministas y a esta propuesta que es Palabras en Llamas tiene que ver con la necesidad de revisar el canon con el que nos formamos, del que, de un modo u otro, somos continuadores, y que debemos revisar, cuestionar, ampliar y enriquecer.

-Hicieron entrevistas en el Colegio Máximo de los Jesuitas en San Miguel, en el observatorio astronómico de Parque Centenario… ¿En qué medida los escenarios contribuyen al objetivo del programa?

-A mí me parece que los escenarios son esenciales. Por más que el programa sea acerca de pensamientos, de textos, de conceptos o ideas, siempre se piensan desde un lugar, en un lugar. En un cuerpo, rodeado de otros cuerpos, en espacios. Hay una cosa que siempre me llama la atención: la materia que dicto es Filosofía Antigua y Medieval, y en algún momento del curso, cuando conversamos con les estudiantes sobre cómo se representan al sabio o al filósofo, que son dos figuras esenciales del período, que comienzan a configurar características que van a marcar toda la historia del pensamiento, lo más usual es que se lo representen, en primer lugar, y claramente, como hombre, pero además como individuos aislados, es decir, en alguna actitud reflexiva, solitaria, en un espacio cerrado, en un interior. Muchas veces aparece la imagen de ese sabio como en la torre de marfil, en un espacio separado de lo mundano, tal vez rodeado de libros. Esto me llama mucho la atención, porque cuando uno revisa efectivamente las biografías, las historias de los filósofos, en su mayoría fueron hombres y mujeres que vivieron rodeados y en discusión permanente con otros. Primero en escuelas filosóficas y, a partir del siglo XIII, en universidades. Fueron personas que viajaron, que recorrieron el mundo, que intervinieron en política. Por eso es importante ubicarnos en distintos lugares cuando nos presentamos como filósofos. Son espacios que también rompen un poco con los espacio en que solemos ubicar a los filósofos. Grabar el programa de Hipatía de Alejandría, una astrónoma, en el Observatorio fue una gran posibilidad.

-Palabras en Llamas se estrenó en los primeros meses del aislamiento social por la pandemia. ¿Qué papel creés que juega la Universidad promoviendo contenidos culturales en tiempos de crisis?

-El contexto del aislamiento social de la pandemia aceleró cierto proceso que ya existía, relacionado con una dimensión en la que transcurre nuestra vida y nuestro tiempo, que es la de las redes sociales. Muchos de nosotros y nosotras, especialmente les estudiantes, habitan y reconocen como un espacio de intercambio muy establecido el de las redes, y en ese sentido creo que la Universidad, con su promoción de contenidos culturales, debe reconocer ese espacio como un espacio en el que es fundamental tener cierta presencia.

-¿La idea es continuar con este proyecto?

-Sí. De hecho quedaron entrevistas pautadas que no pudimos concretar por lo que ocurrió este año, pero en la medida en que vayamos recuperando la posibilidad de movernos y encontrarnos, vamos a reprogramar. Así que espero que sí, que pronto podamos continuar.

Los programas se pueden ver en el sitio de UniTV.

Brenda Liener

* La nota fue publicada en la edición del 19 de noviembre de Noticias UNGS

Viernes 20 de noviembre de 2020

Una feria diferente

El Área de Política del Instituto del Desarrollo Humano de la Universidad inauguró el año pasado, en la sala de la Galería de Hombres y Mujeres de la Universidad Pública Argentina, en el campus de Los Polvorines, la tradición de la Feria del Libro de Política, donde se espera que año a año sean presentadas y discutidas las producciones de los investigadores e investigadoras de ese campo publicadas por el sello editorial de la Universidad. Este año, naturalmente, la convocatoria se desarrolló de manera virtual.

Pese a la crisis sanitaria provocada por la pandemia, entre septiembre y noviembre se celebró la segunda edición de la Feria del Libro de Política de la UNGS. Diversos escritores, que a su vez son investigadores del Instituto del Desarrollo Humano (IDH) de la Universidad, y una gran cantidad de colegas y estudiantes se reunieron de forma virtual ganándole el pulso, durante tres interesantes tardes de discusión, a la enfermedad que nos obliga a quedarnos en nuestras casas cuidándonos y cuidando a los demás.

De París a la eternidad

El 28 de septiembre pasado el área de “Política” del Instituto del Desarrollo Humano de la UNGS inauguró su Segunda Feria del Libro, de manera, naturalmente, virtual. En esa ocasión se presentó Fantasmas de la revolución: diez ensayos sartreanos, de Leonardo Eiff, profesor de Teoría Política en la Licenciatura en Estudios Políticos de la Universidad, investigador del CONICET y autor, antes de este libro, de Filosofía y política existencial y de Merleau-Ponty, filósofo de lo político , ambos publicados, igualmente, por Ediciones UNGS. Presentó el libro Horacio González, quien, muy complacido, observó que “Lo que hace Leonardo Eiff en este libro es algo milagroso. El arte del libro de Leonardo es que puedan decrecer mucho menos la posibilidad de que un autor del pasado diga presente”.

González es sociólogo, ensayista, escritor y docente. Fue director de la Biblioteca Nacional entre 2005 y 2015 y miembro de la agrupación de intelectuales “Carta abierta” hasta su disolución en 2019, y tiene en su haber una cantidad de obras indispensables de la sociología, la filosofía, la historia y la política del país. De Fantasmas… dijo que es un libro que muestra a Sartre como una lectura viva y actual. Es posible ver, sugirió, dos Sartre distintos: uno vinculado a sus obras y otro relacionado con las lecturas que diversos autores hacían de él, ya fuera para alabarlo o para posicionarse en contra de su pensamiento y criticarlo. Este es el “milagro” que hace Eiff y al que aludía González. Fantasmas… le da al filósofo francés un “segundo aire”, pero no refiriéndose a él, sino a través de una serie de ensayos en los que su sombra, su imagen (tan molesta para algunos como lo fue en vida) se nos aparece retratada en la obra de otros autores.

A su turno, Eiff confirmó la impresión de su presentador. Su intención –dijo– era poner a Sartre en lugares inesperados, encontrarlo en autores que estuvieron discutiendo con sus obras. Su libro es un eco de sus lecturas. No quiso –dijo– hacer un trabajo de historia de las ideas, como tantos otros, sino marcar una relación contemporánea con Sartre aun reconociendo que hay ciertas ideas del filósofo que hoy quedan desactualizadas, como, por ejemplo, la de revolución. El libro parte diciendo que ya no se puede dar la razón en todo a Sartre, pero sí se puede seguir buscando una verdad en las ideas que el por entonces “embajador del mundo” de la izquierda dejó en la historia, y encuentra una nueva y original forma de leer a Sartre en nuestros días. Y así, con libros como el de Leonardo Eiff, Sartre “sigue corriendo muerto”.

Los retornos inevitables

Un mes más tarde, el 26 de octubre, tuvo lugar la segunda “mesa” de la feria. En ella, el sociólogo y doctor en ciencias sociales de la UBA Diego Giller, quien desarrolla su trabajo de investigación posdoctoral en el área de “Política” del IDH, presentó Espectros dependentistas. Variaciones sobre “la teoría de la dependencia” y los marxismos latinoamericanos, un libro por demás interesante por la actualidad que tienen estos debates en nuestra región, especialmente a partir del conjunto de circunstancias y procesos que renovaron fuertemente las cosas en los últimos años. Así lo expresó el presentador del libro, Martín Cortés, doctor en ciencias sociales, especialista en teoría política latinoamericana e investigador del CONICET con sede, también,en el área de Política del Instituto del Desarrollo Humano.

Cortés dijo que el libro excede el pensamiento económico habitual a la hora de pensar las teorías dependentistas, y aseguró que gracias a ello permite entender la vigencia que tienen hoy estas teorías y situarlas en un universo más amplio de análisis, autores e ideas. Al igual que el libro de Eiff presentado un mes antes, el de Giller habla sobre fantasmas, sobre espectros, que se acoplan una y otra vez en los debates sociopolíticos de América. Sobre esto Cortés afirma que en el libro se pueden apreciar dos formas de ver a este espectro. Por un lado, una que permite ver cómo el dependentismo acecha al presente; por otro, una que permite ver qué fantasmas acechan al dependentismo, es decir, qué elementos lo amenazan. Por eso el presentador aseguró que el libro, más que una intención deconstructiva, tiene una visión reconstructiva, sumada a una apuesta teórica y política que transciende la tendencia economicista de estas teorías para permitirnos pensar la cuestión del Estado, la cuestión de la nación o la cuestión de la democracia.

Giller explicó que empezó a escribir el libro en 2013 y lo terminó en 2018. Entre esos años, dijo, la ofensiva del capital sobre el trabajo fue vertiginosa. ¿Qué había pasado con las ideas dependentistas en los primeros quince años de este siglo para que no se las convocara enfáticamente en el debate sociopolítico de América Latina? En los 80, siguió, la región vivió un tiempo de reflexión democrática, pero también de colapso de las ideas políticas con un afán de totalidad y un concepto de sujeto más contundente, lo que terminó por romper el nexo entre teoría dependentista, socialismo latinoamericano y democracia. Los sucesos en Chile, con todo, abren para Giller una esperanza: “Si en 1973 las teorías dependentistas fueron heridas de muerte con Pinochet, hoy tal vez sus espectros sobrevuelen con más firmeza.”

Pensadores y pensadoras

Finalmente, el 16 de noviembre se presentaron Serafina Dávalos. Feminista, de Rocco Carbone, y Celso Furtado. Economía, poder y cultura en la dependencia latinoamericana, de Ricardo Aronskind, ambos pertenecientes a la colección “Pensadores y pensadoras de América Latina”. Los dos autores son profesores de la UNGS y reconocidos investigadores en sus áreas. Carbone, doctor en Lenguas y Literaturas Extranjeras por la Universidad de Calabria y en Filosofía por la de Zurich, dicta Literatura Argentina y Problemas Culturales Latinoamericanos. Presentó su libro Laura Saldivia, profesora de derecho constitucional y derechos humanos. Aronskind, economista especializado en relaciones internacionales, coordinó el Programa de Seguimiento de la Crisis del Orden Económico Mundial (PISCO) del IDH. Comentó su libro Diego Giller.

Serafina Dávalos fue la primera abogada en la historia de Paraguay y tiene una enorme importancia para el pensamiento feminista de su país y de la región. Saldivia indicó que el libro de Carbone muestra la vigencia del pensamiento de Dávalos en nuestro tiempo y cómo su filosofía de la praxis, sumada a su perspectiva humanista, la hacen un personaje histórico especialmente interesante. Dávalos trabajaba, observó Saldivia, sobre el derecho positivo paraguayo, utilizando los artículos de la constitución para mostrar cómo las leyes que eran utilizadas para frenar el ejercicio de los derechos de las mujeres eran inconstitucionales. Saldivia destacó como un mérito del libro de Carbone su capacidad para borrar la distancia entre el autor y el personaje histórico, entre el pasado y el presente, entre el Paraguay y la Argentina. El libro es capaz de traer a Dávalos a nuestro tiempo y preguntarnos “¿Qué pensaría ella de esto?”.

Celso Furtado, por su parte, fue uno de los economistas más influyentes del Brasil y de América Latina. Se preguntó por las posibilidades y los obstáculos para el desarrollo de la región, pensó la economía desde lo social, lo cultural y lo político y alentó el desarrollo de políticas públicas de impulso a la Universidad y a la investigación. Lo que hace Aronskind, indicó Giller, es permitirnos pensar las preocupaciones de Furtado, más allá del desarrollismo y del estructuralismo, por el conocimiento, la formación de intelectuales, el lugar de América Latina en el mercado internacional, la lucha de clases, la globalización y la cultura nacional. Giller destacó el abordaje de Aronskind de la preocupación de Furtado por las pautas de consumo de las élites latinoamericanas, que copian los hábitos de los países desarrollados y provocan un despilfarro de los excedentes económicos que atenta contra el ahorro y las inversiones.

Tanto Carbone como Aronskind, a la hora de hablar ellos mismos de sus libros, estuvieron de acuerdo en una cosa: existe una visión eurocéntrica o norte-céntrica muy marcada en el pensamiento intelectual argentino y latinoamericano. El autor de Serafina Dávalos dijo que existe “un desdén de la vida intelectual en la Argentina por el continente del que forma parte”, y que esto se nota cuando figuras como Dávalos son poco observadas, casi como negando o restando importancia a la corriente del pensamiento feminista que lleva mucho tiempo fluyendo en nuestra tierra. Aronskind agregó que este debilitamiento del pensamiento nacional o regional se debe a la problemática –que observaron tanto Furtado como el Ferrer de los estudios sobre la “densidad nacional”– del carácter inconcluso de nuestras burguesías y de nuestro desarrollo.

La Segunda Feria del Libro del Área de Política de la UNGS permitió asistir a discusiones de lo más interesantes sobre estos títulos producidos por lxs investigadorxs y docentes de la Universidad y editados por su sello editorial. Pese a la pandemia, a las angustias y a las dificultades de la “virtualidad”, las reuniones fueron un éxito completo. Nos espera ya en el horizonte la Tercera Feria, el año próximo.

Franco Herrera

* La nota fue publicada en la edición del 19 de noviembre de Noticias UNGS

Viernes 20 de noviembre de 2020

Acompañar ahora a docentes del mañana

Durante la campaña electoral que concluyó con el triunfo del actual presidente Alberto Fernández y, en la provincia de Buenos Aires, del gobernador Axel Kicillof, se enfatizó en la necesidad de conformar los equipos de gestión con profesionales surgidos de las universidades públicas del país. “Somos un Gobierno de científicos y científicas”, dicen. En este marco, la investigadora docente del Instituto del Desarrollo Humano (IDH) de la UNGS Malena Charovsky fue convocada para desempeñarse como asesora de la Dirección Provincial de Educación Superior (DPES) de la Provincia de Buenos Aires, que tiene como objetivo “la formación inicial y permanente del conjunto de docentes de los niveles y modalidades del sistema”. Noticias UNGS la entrevistó para indagar sobre su trabajo y la articulación entre las gestiones gubernamentales y las universidades.

–¿Cómo es la dinámica de trabajo en la DPES? ¿Cuáles son tus responsabilidades?

-De la DPES dependen dos direcciones de línea: una de Formación Docente Inicial y otra de Formación Docente Permanente. El equipo está formado por los asesores, directoras y subdirectores de las direcciones. El trabajo que desarrollo es el de asesora docente, en relación directa con la directora Alejandra Birgin. Lo que hago es trabajar en distintos programas de fortalecimiento y asesoramiento, en unidades que me vayan proponiendo y en coordinación de equipos. Fui convocada en enero de este año. Actualmente estoy coordinando el programa ATR (Acompañamiento a las Trayectorias y Revinculación), que, a partir de un trabajo de geolocalización, identificó a los y las alumnas de los niveles obligatorios, de primaria y secundaria, que no habían podido sostener un vínculo con las escuelas debido a la emergencia sanitaria por la pandemia. En este marco, se tomó la decisión política de ir a buscarlos, porque es su derecho estudiar y estar en las escuelas. Se convocó a los y las estudiantes avanzados de los profesorados y a egresados recientes que, con criterios de cercanía y protocolos, están yendo a las casas de los y las alumnas. Estamos haciendo un trabajo persona a persona, para fortalecer estos vínculos y garantizar que puedan generar confianza nuevamente, sentirse parte de su escuela. Con este trabajo, lo que esperamos es que en 2020-2021 puedan reconstruir ese lazo con la escuela y garantizar el derecho a la educación.

-¿Con qué desafíos te encontraste?

-Los desafíos han sido muy grandes, sobre todo en lo relacionado con lo que nos encontramos al llegar. Cuando se inicia una gestión no se lo hace desde cero; y los últimos cuatro años dejaron una marca muy difícil de remontar y trabajar. Lo más difícil es recomponer un vínculo de confianza con los y las docentes, porque durante la gestión anterior se vivieron años de persecución y control. El vínculo se ha ido reconstruyendo a lo largo del año. Además, nos encontramos con situaciones técnicas y políticas de la gestión anterior que tuvimos que resolver. Todo esto sin contar que surgió la pandemia de covid-19, que efectivamente afectó de manera muy importante todo el trabajo.

-¿Cómo afecta el contexto de la pandemia a la dirección?

-La aparición del covid-19, y el consecuente aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO), hizo que se modificara toda la agenda de trabajo prevista para el año. Algunas acciones estuvieron vinculadas a las orientaciones para los institutos de formación docente acerca de cómo llevar a cabo las prácticas docentes. En estos institutos, las prácticas se hacen a lo largo de cuatro años, con diferentes intensidades. Esto implicó que, como equipo, trabajáramos en la elaboración de un primer documento orientador en algunas cuestiones, abriendo posibilidades. Por otro lado, inauguramos una modalidad de trabajo propia de la gestión. Esto se empezó a gestar cuando todavía trabajábamos de manera presencial y se intensificó a partir del aislamiento. Estas modalidades incluyen mesas de trabajo, mesas de consulta y mesas de acompañamiento en el caso de formación permanente. Las mesas implican un diálogo horizontal con los actores del sistema, y partir de eso se toman decisiones o se producen documentos. Para el caso de las prácticas docentes, además del primer documento orientador, el diálogo a partir de la mesa de trabajo implicó reuniones sostenidas a lo largo del tiempo con directivos y docentes de práctica de varios institutos. En esas mesas contamos con la participación de la especialista en Educación Gloria Edelstein, y a partir de eso se produjo un segundo documento orientador para todas las decisiones que cada instituto tuvo que tomar. En estos casos, siempre se tiene en cuenta la diversidad poblacional y geográfica de la provincia: si son del interior o si son del conurbano.

-En esta línea, ¿cómo se llevan a cabo las capacitaciones a docentes? ¿Qué otras medidas fueron necesarias para hacer frente a la crisis?

-Con respecto a las capacitaciones, a las que nosotros llamamos Formación Permanente, se desarrollaron de manera virtual. Se realizaron algunas ofertas vinculadas al manejo de la virtualidad. Con las dimensiones que tiene la provincia, salía un curso y a las dos horas se cubrían los cupos, es algo impactante. Se firmaron, al mismo tiempo, convenios con la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ) y otras nueve universidades para dictar el curso “Enseñanza mediada por tecnologías en el nivel superior” para docentes de institutos y de los Centros de Capacitación, Información e Investigación Educativa (CIIES). El resto del trabajo se centró en mesas de acompañamiento, con un trabajo pedagógico de los equipos técnicos regionales directamente con las escuelas. En el caso de Formación Docente Inicial, se organizaron recorridos virtuales por las 25 regiones educativas con todas y todos los directivos de los 180 institutos de formación docentes en el mes de agosto. Esto nos permitió relevar cómo venían avanzando en el año y las dificultades que se habían presentado. Otra línea importante de trabajo es la revisión de los diseños curriculares de formación docente. Esto se vio afectado por la pandemia. Si bien se han discutido muchas líneas de desarrollo curricular, es un trabajo para profundizar el año próximo, porque hay diseños que se tienen que renovar y adecuar a saberes que no pueden quedar afuera. Hemos generado varias acciones que tienen que ver con acompañar a nuestros y nuestras estudiantes en términos formativos. Hemos organizado un trabajo a partir de un aula virtual con referentes de los institutos de formación. Se producen materiales como videos y podcasts. Lo que se busca es que ellos puedan tener elementos, realizar el trabajo de manera colectiva y que lo que se construya nos permita producir un saber pedagógico acerca de este tiempo, y que los materiales, los registros, puedan ser incorporados el año que viene al espacio de la práctica docente. Otras acciones tienen que ver con un ordenamiento administrativo de cargos y demás, con lo que fue quedando de la gestión anterior. Otra línea es la oferta de formación específica al cuerpo de inspectores e inspectoras, sobre todo tomando cuestiones específicas de la política educativa de formación docente que estamos llevando adelante. En este marco, se generó una instancia de diálogo y consulta permanente.

-¿Cómo es la articulación de la dirección provincial con el gobierno nacional?

-La articulación se da a través del Instituto Nacional de Formación Docente (INFoD). De hecho, el día anterior a que se decretara el ASPO tuvimos una reunión presencial en el Instituto, que se encontraba organizando reuniones por región. Entre las instancias de las que formamos parte está, por ejemplo, el Observatorio de Prácticas Educativas (OPE), al que nosotros no solo aportamos materiales sino que compartimos ideas en los foros. El OPE tiene como objetivos analizar las transformaciones de las políticas educativas en la sociedad digital y proponer escenarios a futuro. Los materiales que nosotros produjimos y aportamos los han tomado varias provincias como insumo de trabajo. Además, el INFoD realizó una indagación cuantitativa y cualitativa para ver el estado general de la formación docente a nivel nacional, del que participamos como puente colaborando con los datos. Hay otras líneas que tienen que ver con evaluación y acreditación, curriculum prioritario y desarrollo de políticas estudiantiles en las que la Dirección está en permanente comunicación con el INFoD.

-El gobierno provincial convocó a profesionales de las universidades públicas a formar parte de sus equipos, ¿Qué aporte pueden hacer a la gestión pública?

-Es fundamental, y no debería suceder de otro modo, que los científicos trabajen en relación con la gestión pública. Hay algo de los saberes que se producen en los ámbitos universitarios que no deberían quedar desvinculados de la posibilidad de la producción de políticas, en este caso, educativas. Hay un riesgo, cuando esto no es así, de que los saberes académicos y las políticas conformen dos circuitos distintos, y de que entonces lo que se produce quede desvinculado de las decisiones. Esas decisiones, por más que estén atravesadas por varias cuestiones, tienen que estar permeadas por ideas que se desarrollen en el ámbito académico.

-¿Cuáles son los aprendizajes a partir de tu experiencia en la UNGS que podés aplicar en tu nueva función?

-Mi experiencia en la UNGS tiene que ver con la posibilidad del trabajo colectivo, de la dinámica de funcionamiento de lo colectivo colegiado, de la deliberación y de la decisión tomada a partir de esto. Esta dinámica se dio tanto en los grupos de investigación y comisiones que integré como en los posgrados y materias de los que formé parte. La cuestión de las decisiones argumentadas, consensuadas, puestas a discusión, me parece que es el gran aporte para llevar a la función pública. Ahora estoy en un ámbito en el que esto también está presente. Hay mucha cuestión que se construye con el otro, en deliberación, no hay nunca decisiones aisladas. Y se da también con los grupos ampliados de cada una de las direcciones. Ese es el gran aporte que me llevo.

Micaela Zalazar Cuello

* La nota fue publicada en la edición del 19 de noviembre de Noticias UNGS

Viernes 20 de noviembre de 2020

Hurgar en la enunciación

El IV Festival de Videopoesía de la UNGS, organizado por el área de Artes Visuales de la Universidad, reúne a 61 participantes de la Argentina y de otros países seleccionados por el coordinador del área, Ángel Jara Oviedo, junto a Lucas Rozenmacher y Gabriel Martín Rodríguez. Noticias UNGS conversó con Jara sobre lo que viene generando este encuentro y sobre sus particularidades en tiempos de pandemia.

-Como organizador y curador del festival, ¿hay alguna particularidad, dado el contexto, que hayas notado en cuanto a las obras presentadas?

-Se pueden ver videos relativos a la pandemia, por ejemplo uno que se llama Lavarse las manos, pero en general este año lo que ha tenido mucha presencia es el cuerpo, y eso probablemente tenga que ver con esta situación de alguna manera disciplinaria a nivel corporal que nos enmarca. Me enorgullece señalar la heterogeneidad de las piezas: aunque hay temáticas que se repiten, no se abordan de la misma manera. Pienso en el cuerpo, la teoría feminista de género, la ecología, la ironía como temas, pero también en las técnicas cinematográficas que se utilizan: montajes dobles, fundidos, por ejemplo. También aparecen transposiciones: originalmente poesías escritas y publicadas que se rescatan en videopoesías. Por último, algo que también señalo y me parece muy auspicioso es que cada año participan más artistas de la zona de influencia de la UNGS que se animan a experimentar en este lenguaje.

-¿Y cuáles son los cambios que han experimentado en cuanto a la realización del Festival?

-En cuanto a la exhibición, pasamos de realizarla en el microcine del Multiespacio, con charlas y muestras, a producir un montaje permanente en una página web con salas virtuales, y además a transmitirla en tres compilados de Youtube. De ese modo, el festival gana en circulación, así como en modos de experimentación e interacción. Esta es una disciplina que tiene que ver con poéticas tecnológicas pues nace, accidentalmente, por fuera del canon cinematográfico, cuando el artista canadiense Tom Konyves fue rechazado a fines de los años 70 en un festival de cine por haber realizado video en lugar de fílmico. A partir de allí, y con un manifiesto, da origen al género Videopoesía. Ese manifiesto, en lo personal, me parece muy restrictivo, prefiero pensar la videopoesía como una oportunidad para generar diálogos entre distintas disciplinas y técnicas artísticas, antes que como una obligación de encerrar a un discurso en una nueva forma de autonomía estética. Es mejor pensar en las contaminaciones posibles entre los distintos medios.

-En el texto curatorial mencionás la filosofía “hazlo tu mismo” (DYS, por sus siglas en inglés). ¿Qué incidencia tiene en las obras?

-Esa filosofía tiene que ver con ciertos movimientos de vanguardia y procesos de pionerismo que hacen que no exista corpus de conocimiento académico instituido que los enmarque. Son campos con muchas posibilidades de acción, en los que es difícil establecer qué está bien y qué está mal, contrariamente a, por ejemplo, el canon de la danza clásica. Entonces, con elementos relativamente precarios se tiene la libertad de establecer enunciaciones poéticas complejas, que son las que podemos observar en la muestra. Al sumergirse en los videos se tiene la sensación, efectivamente, de que no hay ningún saber específico interpelado –saber poesía, saber música, saber cine o saber danza–, pero sí una sensibilidad abierta a todos esos lenguajes en tanto materia dispuesta para la expresión.

En referencia a este hacer instituyente, traemos la reflexión de la artista mexicana Zazil Collins: “hoy más que nunca la literatura multimedial nos reclama su exclusión de los anales. Su marginación se manifiesta en el desprecio que las expresiones de arte popular enfrentan ante sistemas de poder hegemónicos. Desde la escritura primigenia, la literatura multimedial –las llamadas literaturas ‘alternativas’: literaturas de rupturas, experimentaciones, reivindicación– ha transitado las fronteras entre palabras, gestos, coreografías, músicas e imágenes, en forma de jeroglíficos, códigos, textiles, danzas y oralidades donde las cosmogonías se registraron como parte de la historia de los otros, que invariablemente son el nosotros de cada día”.

Para ver el IV Festival de Videopoesía UNGS: http://bit.ly/4festivalvideopoesia
Y en el canal de Youtube del Centro Cultural

Florencia Garofalo

* La nota fue publicada en la edición del 19 de noviembre de Noticias UNGS

Jueves 19 de noviembre de 2020

Día Mundial para la Prevención del Abuso contra Niñas, Niños y Adolescentes

Según datos de la OMS, 1 de cada 5 mujeres y 1 de cada 13 hombres adultos declararon haber sufrido abusos sexuales en la infancia. Además, el 95% de quienes abusan de las infancias son adultos y casi en su totalidad son familiares de esas niñeces.

La Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes no sólo reconoce los derechos de la infancia y la adolescencia, sino que establece un sistema de protección integral de esos derechos que involucra a los organismos nacionales y municipales y provinciales para garantizar esos derechos.

Para las infancias trans los abusos pasan por la negación de su identidad, entre otros puntos fundamentales que son atacados y que arremeten contra la integridad de esas infancias.

En diálogo con FM La Uni, Jorge, papá de un niño trans e integrante de la Asociación Civil Infancias Libres reflexionó sobre este día: "Lamentablemente los abusos contra las niñeces son cosas que pasan todos los días, en todos los sectores de la sociedad. Hoy en día es más urgente porque en este periodo de aislamiento y pandemia global muchas veces están conviviendo con la persona que  abusa de ellos".

 

Si querés escuchar la producción completa, podes hacerlo en el link a continuación:

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