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Martes 22 de septiembre de 2020

Un diagnóstico de la región

Casi desde el comienzo del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), un equipo del Instituto del Conurbano viene realizando una investigación en base a entrevistas a referentes territoriales para conocer cómo se vive la cuarentena y de qué manera impacta en los barrios populares. A través de tres relevamientos sucesivos, los investigadores y las investigadoras pudieron seguir de cerca cómo fue la organización y el crecimiento de comedores y de ollas populares y la implementación de instrumentos intervención social estatal.

Unos días después de que se decretara en la Argentina el aislamiento social y obligatorio frente a la pandemia por covid-19, un equipo del Instituto del Conurbano de la UNGS comenzaba a entrevistar a referentes barriales y comunitarios para conocer en qué condiciones se desarrollaba el aislamiento y distanciamiento social obligatorio en los barrios populares y cómo comenzaba a impactar en las condiciones de vida de los hogares del Conurbano.

El primer relevamiento se realizó en el marco de un operativo impulsado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, pero las y los investigadores de la UNGS seguían recibiendo testimonios, así que decidieron elaborar el informe El Conurbano en Cuarentena. “Por el valor que tenían los testimonios en términos de diagnóstico en un momento en que no se sabía mucho de cómo estaban los barrios del conurbano y por compromiso con las organizaciones sociales que nos habían transmitido sus experiencias, decidimos hacer un pequeño informe. A partir de allí, quedamos muy involucrados en el seguimiento de la situación en los barrios”, relata la socióloga Verónica Maceira, investigadora docente del ICO, y coordinadora de los informe junto a Gonzalo Vázquez, Secretario de Investigación y Vinculación del ICO.

A casi seis meses de cuarentena, el equipo ya presentó tres ediciones del informe, elaboradas en base a más de 460 entrevistas realizadas a referentes territoriales y barriales, del campo de la salud y también sindicales, que residen o participan en 22 de los 24 partidos del Conurbano Bonaerense, con excepción de San Isidro y Vicente López, y en otros municipios de la Región Metropolitana, tal es el caso de Escobar, Pilar, General Rodríguez, Luján, Zárate, San Vicente y Presidente Perón.

Las entrevistas se hacen de manera virtual a través de llamadas telefónicas y de audios o mensajes de whatsapp y en el caso de los y las referentes del campo de la salud se utiliza un formulario breve y semiestructurado. A lo largo de los tres relevamientos participaron de manera colaborativa un total de 25 investigadores y docentes de los Institutos del Conurbano y de Ciencias (ICI), trabajadores y trabajadoras nodocentes, estudiantes y graduados y graduadas de la UNGS, en colaboración con organizaciones y redes territoriales.

Los resultados del tercer relevamiento, realizado entre el 8 y el 28 julio de 2020, muestran que la discontinuidad laboral y de los ingresos provenientes del trabajo y el acceso a alimentación y productos básicos, siguen siendo las dos principales problemáticas que se agravaron en el marco de la cuarentena en los barrios populares del conurbano bonaerense, según identificaron los y las referentes territoriales encuestados.

– A principios de septiembre presentaron el tercer relevamiento ¿Qué pudieron ver?

– Encontramos una situación que tiene su complejidad y matices. Por un lado, la discontinuidad de trabajo y de los ingresos de quienes dependen de un trabajo informal ya no es coyuntural y entonces va comprometiendo más seriamente la economía de los hogares. Observamos allí otras problemáticas que remiten a este deterioro, como por ejemplo, el aumento del robo de subsistencia al interior del barrio. Por otro lado, hay una mayor actividad laboral en los sectores formales ya exceptuados y un despliegue mucho mayor de estrategias económicas tanto por parte de las familias como de las organizaciones sociales.

– ¿Y qué pudieron observar respecto de las estrategias familiares y de la intervención estatal?

– Encontramos justamente que ya se fue implementado el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) en sus distintas fases y vimos que parte del mismo se está utilizando para generar nuevos trabajos, rebusques o emprendimientos y cómo eso se va entramando en los mercados informales de la región que tienen una dinámica muy importante a través de las redes sociales. Por el lado de las estrategias de las organizaciones, es impresionante el nivel de la cobertura y las articulaciones que se observan ahora en todo el territorio.

Esta reactivación laboral a través de rebusques y emprendimientos es uno de los puntos del que se deja constancia en el informe a través de la voz de una referente barrial: “Inventaron nuevas formas de subsistencia”. Entre estas actividades se destacan la producción de panificados y comidas elaboradas para la venta, confecciones, delivery, carpintería, instalación de kiosco o pequeño almacén, pero también, reparación y reventa de objetos producto de cartoneo, producción y venta de leña a partir de durmientes.

En cuanto a la implementación del IFE, el informe indica que dos terceras partes de los y las referentes consideran que el impacto de este instrumento fue bueno o muy bueno, y que dos de cada diez piensa que fue una buena medida pero enfatiza en sus limitaciones. A través de los tres relevamientos, los especialistas pudieron ver cómo fue la implementación este instrumento y cuál es su aceptación: “En este relevamiento de julio podemos observar un proceso ya desplegado. Si la evaluación de les informantes en nuestra medición anterior era positiva, constatamos ahora que esta aceptación es aún mayor”.

– Cuando comenzaron, ¿pensaban que la realización de estos relevamientos les iban a dar la posibilidad de seguir de cerca, y en los barrios, la implementación de un instrumento como la IFE?

– Sí, en particular, respecto de la IFE teníamos expectativas de poder observar sobre la marcha su implementación. De hecho, retrasamos unos días el segundo relevamiento para darle tiempo a que se haya completado una primera implementación para aquellos que la recibían directamente por ser beneficiarios de la AUH y la primera semana de quienes la recibían inscribiéndose directamente.

Este tercer relevamiento se articuló también con un proyecto de investigación de la UNGS que recibió financiamiento en el marco de una convocatoria del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación. “En ese proyecto los colegas están investigando otros ejes y dimensiones de la situación del Conurbano, como lo que pasa por ejemplo en el entramado productivo de la Región o la implementación de políticas desde la gestión municipal. Así que en conjunto, es un trabajo de gran envergadura que nos va a permitir tener una mirada coyuntural pero a la vez compleja de la Región”, enfatiza Maceira.

El Conurbano en la Cuarentena abarca una serie de temáticas. Maceira explica que el criterio general “es que sean tópicos sensibles a la coyuntura, porque de lo que se trata es de hablar de lo que está pasando en cada momento”. Algunas incluye temáticas básicas para poder caracterizar la situación, por ejemplo, qué está pasando con la inserción laboral en el barrio, otras que van jerarquizando los y las referentes entrevistadas, como es el caso de la asistencia alimentaria directa, y otras cuestiones a las que se le dan seguimiento como los problemas de hostigamiento policial y la violencia de género al interior de los hogares. “Y hay otras preocupaciones que quizás no se hicieron presentes espontáneamente pero nosotres queremos saber y quizás no están tan visibilizadas, por ejemplo, en este último relevamiento, cómo resuelven el cuidado de les niñes (dado que no están yendo a la escuela) o qué problemáticas específicas de les jóvenes y adolescentes de los barrios surgieron o se agravaron”, detalla la investigadora.

Cómo fueron creciendo y se fueron organizando las ollas populares fue otro de los procesos que pudieron registrar los especialistas a lo largo de los relevamientos. “Respecto de las respuestas de las organizaciones sociales, creo que su nivel de activación fue lo que más nos impactó en el segundo relevamiento y en el tercero enfocamos a entender mejor sus articulaciones y su relación con los niveles de gestión”, cuenta Maceira.

Qué pasa con la pandemia propiamente dicha, cómo es la prevención y la atención de casos positivo, fue una de las temáticas incluidas en el tercer relevamiento, realizado en julio de 2020. Para ese momento, se registraban casos confirmados de covid-19 en el 91% de los barrios relevados, como señala el informe. Seis de cada diez referentes considera que la presencia estatal en la atención de la enfermedad es fuerte o muy fuerte, mientras que uno de cada diez menciona demoras en la evaluación de casos y en el seguimiento de los vecinos infectados con aislamiento domiciliario.

En el campo de la salud, el relevamiento muestra un hallazgo, según comentan los especialistas, que es la reactivación “de casi todo” el primer nivel de atención en salud: “La mayoría de los centros sostiene la atención, aunque con restricciones en algunas especialidades y diversas formas de organización frente a la atención de casos sospechosos de covid-19”. El informe indica que los centros de atención privilegian los controles de rutina para embarazadas (prenatales), recién nacidos, niños de hasta 12 meses y de enfermos crónicos, que además se reanudó la entrega de medicación en los establecimientos donde se había discontinuado, y que, con algunas modificaciones, los centros que atienden Salud Sexual y Reproductiva e ILE siguen garantizando la atención y preservando la distribución de métodos anticonceptivos.

Con los resultados del tercer informe analizados, el equipo avanza también “en la investigación a través de otras fuentes y métodos necesarios, ya sea por ejemplo fuentes secundarias, por ejemplo para el seguimiento del empleo o bien periódicos y otras fuentes, para el seguimiento de procesos o conflictos”, cuenta Maceira y agrega: “ En función de cómo siga la pandemia y la situación social, vamos a ir evaluando cuándo volvemos al campo y cuáles serían en ese momento los tópicos centrales para abordar”.

Marcela Bello

* La nota fue publicada el 15 de septiembre de 2020 en la edición de la revista Noticias UNGS

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