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Miércoles 28 de septiembre de 2020

A favor de la meritocracia, en contra del meritocaradurismo | Juan Carlos Serra en Página/12

"La cuestión de la meritocracia retorna como discusión en nuestra sociedad y polariza posiciones, también, como si se tratara de un River–Boca. El actual presidente aludió hace poco a ella y diferentes referentes sociales desde el Papa a Batistuta emiten su opinión. Quienes se exasperan frente a cualquier cuestionamiento a la meritocracia, cuestionamientos que comparto, pretenden instalar una división entre los defensores de 'la cultura del esfuerzo' (meritocracia) y los promotores del 'facilismo'. No me identifico en esta nueva grieta que pretenden instalar. Por mi parte, bajo ciertas condiciones, apoyo la meritocracia, pero me opongo fuertemente al meritocaradurismo", dice Juan Carlos Serra, investigador docente del Instituto del Desarrollo Humano de la UNGS en Págína/12.

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Página/12 | 26 de septiembre de 2020
A favor de la meritocracia, en contra del meritocaradurismo

Lunes 28 de septiembre de 2020

Mujeres mapuches en lucha por la autonomía territorial

"En estos tiempos de emergencia que estamos viviendo, las mujeres mapuches estamos luchando por nuestra autonomía: eso significa fortalecernos tanto desde la organización como a nivel espiritual, también haciendo alianzas con otros sectores, con los grupos excluidos. Consideramos que en estos tiempos es necesaria la solidaridad", remarcó Millaray Painemal Morales, lideresa de la Comunidad Coigüe Painemal en Chol Chol, en declaraciones a FM La Uni.

Las mujeres originarias de Chile siguen luchando por sus derechos, tanto al interior como fuera de sus comunidades. Señalan que tanto la crisis sanitaria como la ambiental, han sido una oportunidad para fortalecer las organizaciones y tejer redes con los movimientos feministas de las ciudades. Como pueblo nación Mapuche continúan reclamando por la autonomía político, territorial y colectiva, y como mujeres por  sus derechos sobre salud afectiva, sexual y reproductiva.

La lideresa de la Comunidad de Chol Chol además destacó la importancia de la alianza con la sociedad chilena para poder conseguir los derechos que reclaman y poder mantener viva su cultura e identidad: "Sabemos que es importante la organización, la solidaridad, el establecimiento de alianzas para luchar contra este capitalismo feroz que nos tiene a todos oprimidos y que hoy en día también camina de la mano muy fuerte con el patriarcado. Son grandes luchas, pero estás luchas las vamos a hacer los pueblos originarios y también la sociedad chilena".

A continuación la nota completa:

Recordá que podes escuchar todas las notas emitidas en FM La Uni a través de Radiocut

Lunes 28 de septiembre de 2020

"El problema es cómo discutir lo gravísimo" Horacio González en Periscopio

En una nueva emisión de Periscopio, que se emite todas las semanas por UniTV, el ensayista Horacio González reflexionó sobre la nueva normalidad y la configuración discursiva de este tiempo particular.

Durante la entrevista realizada por la socióloga María Pía López, secretaria de Cultura de la UNGS, González remarcó que el planeta siempre ha sido un laboratorio a gran escala que experimenta con lo humano, pero que en esta pandemia ha expandido sus límites aún más: "El planeta es un lugar donde se fundan expectativas científicas de toda la humanidad. En tiempos de confusión como este, conviven pensamientos experimentales con los pensamientos que rondan sobre el fin del mundo y los milenarismos. El profeta, los científicos y los políticos siempre están jugando su partida en los momentos más dramáticos".

En cuanto a las disputas discursivas sobre las ideas de cuidado y libertad, el ensayista las vinculó a partir de una disyuntiva entre las políticas de cuidado que asume el Estado y aquellos que utilizan el concepto de libertad para oponerse: "La palabra cuidado proviene del lenguaje filosófico pero también del lenguaje familiar-amoroso. El estado asume la idea de cuidado. Por ser el Estado el que la asume surgen grupos que se llaman libertarios que, apoyándose en la idea de libertad, cuidan que el estado no intervenga en las vidas particulares. Esto es un problema irresuelto".

Respecto de la situación que atraviesa el país, resaltó: "Uno aceptaría en nombre de un valor superior suprimir momentáneamente valores permanentes, el problema es cómo discutir lo gravísimo. Los Estados que se comportan democráticamente entienden lo gravísimo como la enfermedad. En Argentina se ha quebrado la protección de lo gravísimo. Después de varios meses, el laboratorio tiene que comprobar que hubo un hartazgo, comentado por los evocadores de la libertad. Esta es una libertad peligrosa porque es una libertad de contagio".

Consultado por el concepto de lo 'gravísimo' y las formas en las que se puede sostener el concepto, precisó que "estaríamos en una etapa donde el pensamiento no alcanza para satisfacer la explicación de los peligros concurrentes. La situación, si se traspone a la política, es similar. La razón política no encuentra salida, si sale, lo hace discursivamente; no tiene fuerza propia desde el punto de vista clásico, del monopolio de la violencia. No se sabe quién tiene ese poder".

Al profundizar sobre estas tensiones, González se adentró en el terreno de la geopolítica: "De la misma manera que se disputan territorios en un guerra, se disputa el territorio de la vacuna contra el virus. El mundo vive un tiempo de debates novedosos, pero no son distintos al modo en el que se configuran guerras o tensiones geopolíticas. Sin embargo, están mediados por el canje de lenguajes. La libertad está en manos de personas que llamaríamos de derecha o ultraderecha; un cierto tipo de coacción estaría desarrollada por persona que llamaríamos participes del mundo democrático".

La charla completa se encuentra disponible en el canal de Youtube de UniTV

Más información sobre el nuevo ciclo de Periscopio en la nota Calidad, profundidad, pluralismo, publicada en Noticias UNGS.

Lunes 28 de septiembre de 2020

28S | Día de lucha por la legalización del aborto en America Latina y el Caribe

"Vamos a estar realizando un pañuelazo en el marco del 28 de septiembre, que es el Día de lucha por la legalización del aborto en América Latina y el Caribe. Un día en el que también estamos exigiendo fundamentalmente que el aborto legal y la interrupción voluntaria del embarazo es urgente y que es necesario que se apruebe en este 2020. Además exigimos que se sigan garantizando las interrupciones legales del embarazo en el sistema de salud", señaló Sandra Hoyos, integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito de la Región Noroeste, en diálogo con  FM La Uni.

En el Día de lucha por la legalización del aborto en America Latina y el Caribe, el pedido de despenalización y legalización vuelve a renovarse y hacerse escuchar. Habrá movilizaciones presenciales y virtuales en todo el país, con pañuelazos para pedir el tratamiento en el Congreso Nacional antes de que termine el año.

En el territorio también habrá movilizaciones y en el caso de José C. Paz se acercarán una serie de pedidos al Municipio: "Queremos que funcione el consultorio de interrupción legal del embarazo, que se designe un equipo de profesionales idóneos, consejería pre y post aborto, que se entreguen los métodos anticonceptivos y misoprostol de forma gratuita y también que se garanticen la realización de ecografía pre y post aborto", comentó Hoyos a la emisora universitaria.

 

Si querés escuchar la nota completa, lo podes hacer en el link a continuación:

 

 

Jueves 24 de septiembre de 2020

Rol clave de los sindicatos en la prevención del COVID-19 en el AMBA

La UNGS presentó los avances del eje “trabajo y empleo” de la investigación Prevención y monitoreo del COVID-19 en municipios del Conurbano Bonaerense desde una perspectiva multidimensional.

La primera etapa de trabajo se desarrolló entre entre julio y agosto en el Área Metropolitana de Buenos Aires y contó con 25 entrevistas a referentes sindicales en ejercicio en su cargo.

La importancia de la actividad sindical

Osvaldo Battistini, Cecilia Anigstein y Verónica Maceira, investigador e investigadoras docentes de la UNGS y responsables de la línea de investigación, plantean la importancia de la actividad sindical para la realización y cumplimiento de protocolos en lugares de trabajo durante la pandemia.

“La labor de los delegados y las delegadas ha sido fundamental para visibilizar, informar y vehiculizar acciones como los protocolos o las protestas; para garantizar el aislamiento de contactos estrechos y el cierre de locales de atención al público”, señalan el y las investigadoras.

El equipo contrasta el rol de los sindicatos con el comportamiento de una gran parte de los empleadores privados: “No se mostraron propensos a la puesta en marcha de dichos protocolos y, en algunos casos, hasta presentaron reticencias para brindar los medios necesarios para el normal desarrollo de las medidas protectoras”. En su informe preliminar, indican que los sectores más afectados son: “Salud, industria alimenticia, textil, calzado, hipermercados, telecomunicaciones y las sucursales bancarias”.

El estudio advierte sobre el déficit de control por parte del Estado provincial en esta área. La mayor parte de los referentes sindicales entrevistados coinciden en el bajo número de inspectores disponibles para tal tarea a partir de la fuerte reducción en la cartera de trabajo implementada por la gestión anterior en la Provincia de Buenos Aires. En las delegaciones sólo se realizan audiencias por zoom por falta de personal. No obstante, en medio de la pandemia asumieron nuevas autoridades, por lo que una parte de los informantes consultados sostiene la expectativa de un cambio en la orientación de las políticas.

Los principales conflictos laborales referenciados por la investigación tienen que ver con el incumplimiento de los protocolos de prevención, la falta de insumos de seguridad frente al nuevo coronavirus y la negación de licencias de personal considerado población de riesgo.

La situación en el sistema de salud

Del relevamiento surge la mención a la crisis que vive el sistema de salud en el país y que la pandemia puso en evidencia. Los testimonios de distintos representantes de trabajadores y trabajadoras del sector destacan la insuficiencia de insumos necesarios para el cumplimiento integral de las medidas de prevención, hecho más notorio en determinados hospitales municipales del conurbano. Otro factor señalado es “la ausencia de instalaciones que brinden seguridad sanitaria a los y las trabajadoras”.

“En tiempos en que es necesario reducir al máximo los factores de riesgo, el personal de estos nosocomios, obligado a trabajar durante jornadas agotadoras, no cuenta con espacios adecuados para su descanso”, profundizan los y investigadoras a partir de las entrevistas realizadas.

Queda reflejada en el relevamiento, la sobrecarga de trabajo que existe sobre los trabajadores y trabajadoras de las distintas instituciones públicas de salud. Esto se suma a la situación de pluriempleo propia del ámbito que acarrea diversos riesgos en el escenario actual: “Por un lado, el peligro del traslado del virus de un espacio de trabajo a otro y, por otro lado, el desgaste físico de los  trabajadores y las trabajadoras, que puede repercutir directamente en la eficiencia de su trabajo frente a los enfermos”.

Al mismo tiempo, se destaca que en el contexto de la pandemia la Provincia de Buenos Aires incorporó formalmente al sistema a 5.890 trabajadores y trabajadoras precarizados, profesionales y no profesionales. En los hospitales provinciales se conformaron comités de crisis con participación sindical, procesos facilitados en muchos casos por el cambio de autoridades con el nuevo gobierno. El equipo responsable de la investigación aclara que la situación es distinta en hospitales municipales, clínicas privadas y hospitales provinciales.

Los límites del teletrabajo

Finalmente, la investigación arroja que la utilización del trabajo remoto o teletrabajo -modalidad que se expandió con el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio- adquiere carácter masivo y generalizado en el sector de servicios. El estudio constata que en la mayor parte de los casos el equipamiento, la conectividad, la energía eléctrica es provista por los propios trabajadores/as. “Se registra casi de manera generalizada una extensión de las jornadas laborales e incumplimiento de los Convenios Colectivos de Trabajo”, completa el equipo de la investigación.

Las y los investigadores destacan, en relación a esta modalidad, la crisis de los cuidados y las enormes dificultades que experimentan trabajadores y, espacialmente, trabajadoras con personas a cargo para lograr conciliar responsabilidades laborales con vida personal y familiar en un contexto de confinamiento. Advierten, además, que en ninguno de los casos relevados se han logrado respuestas satisfactorias.

Jueves 24 de septiembre de 2020

"La tierra que se ocupa es la que descartó el mercado" | María Cristina Cravino en Página/12

En una entrevista para Página/12, la antropóloga urbana María Cristina Cravino, investigadora docente del Instituto del Conurbano de la UNGS, repasa la historia de las tomas de tierras en la Argentina, explica sus causas profundas y analiza la situación durante la pandemia. También habla sobre los mitos y prejuicios en torno al fenómeno.

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Página/12 | 21 de septiembre de 2020
"La tierra que se ocupa es la que descartó el mercado"

Miércoles 23 de septiembre de 2020

Nuevos cursos del Doctorado en Ciencia y Tecnología

Durante el segundo semestre de 2020 se dictarán los siguientes cursos en el marco del Doctorado en Ciencia y Tecnología de la UNGS. Los cursos están destinados a estudiantes del doctorado y también de otros posgrados afines.

Consultas
infodcyt@campus.ungs.edu.ar

Miércoles 23 de septiembre de 2020

Barrios por la salud: El desafío de trabajar junto con las organizaciones

Varios equipos de investigación y docencia de los cuatro Institutos en los que se organiza la vida académica de la Universidad vienen desarrollando distintas iniciativas en relación con el escenario de pandemia y aislamiento que vive el país en general y el conurbano en particular. A veces, estas iniciativas se despliegan en el marco de las múltiples líneas de financiamiento y apoyo que viene ofreciendo el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, sobre las cuales hemos ido informando a los lectores y las lectoras en este mismo número especial de Noticias UNGS. A veces, permiten la articulación entre los esfuerzos de varias universidades públicas, o de la Universidad con organizaciones sociales del territorio. Todas esas características presenta el proyecto “Barrios por la salud”, del que se habla en esta nota.

El territorio: lugar del problema y también de la solución
La pandemia por el COVID-19 es un fenómeno inédito en su alcance y en sus impactos sobre la salud, los sistemas sanitarios, la economía y la vida cotidiana de las personas, familias y comunidades. Superada la sorpresa de los primeros meses, el avance de los contagios y su impacto en territorios segregados reenviaron la atención hacia los barrios y sus actores, las organizaciones de base territorial.

Diversos estudios y relevamientos (ICO-UNGS “El Conurbano en Cuarentena. Informe sobre el relevamiento en barrios populares” Informe I, II y III, de abril, mayo y setiembre de 2020 respectivamente; ICO-UNGS, FLACSO y CEUR-CONICET, “Territorios en acción”) vienen mostrando el papel que desempeñan las organizaciones sociales en asistencia alimentaria a través de ollas populares, comedores y merenderos y otras tareas de ayuda social; desde hace varios años, pero particularmente desde que se declaró la pandemia e implementaron las medidas de distanciamiento social.

El avance de los contagios en los barrios populares de la Región Metropolitana de Buenos Aires tropezó con problemas estructurales prexistentes en materia de hacinamiento y de servicios básicos de saneamiento en las viviendas. Desde los distintos niveles (nacional, provincial y municipal) se organizaron estrategias para controlar focos y prevenir contagios masivos: operativos de detección, rastreo y aislamiento (particularmente el DETecTar, Dispositivo Estratégico de Testeo para Coronavirus en Territorio de Argentina), medidas para la administración del aislamiento social y campañas de prevención (uso del tapabocas, distancia física, lavado de manos), entre otras.

En pocos meses, las autoridades sanitarias generaron recomendaciones orientadas a modificar (hasta que se cuente con vacunas seguras) hábitos, rutinas y formas de sociabilidad de las personas, familias y comunidades para evitar los contagios. Generar cambios conscientes en la vida cotidiana es uno de los desafíos más importante que enfrenta la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad. Para ello es necesario ofrecer información válida y confiable para que las personas puedan adoptar con autonomía medidas de cuidado individual y colectivo.

Las experiencias y aprendizajes en salud comunitaria muestran el potencial que tienen, junto a los equipos del primer nivel de atención, los y las referentes de las organizaciones sociales para transmitir medidas de cuidado y traducir su importancia al contexto particular de cada barrio, con la finalidad de producir cambios en la vida cotidiana al interior de las viviendas, en los comercios, en las esquinas, en los comedores, en los espacios de encuentro y en el transporte público.

No siempre es fácil en estos lugares aplicar las recomendaciones y medidas de cuidado. Por esa razón, no alcanza con “conocerlas”; es imprescindible comprender su sentido e importancia, entender sus fundamentos, poder referirlas a lo colectivo y encontrar el modo de llevarlas adelante, aun cuando no estén garantizadas las condiciones materiales para hacerlo.

De la demanda al proyecto institucional
Tributario de estas preocupaciones y aprendizajes, el proyecto “Barrios por la Salud” se propuso capacitar y producir herramientas de comunicación para y con quienes están asistiendo y acompañando a las vecinas y los vecinos en los barrios. El proyecto surgió, apenas desatada la pandemia, por iniciativa de un conjunto de organizaciones del partido de José C. Paz, y comenzó a cobrar forma de proyecto institucional en los equipos de la Universidad.

Bajo la coordinación de Magdalena Chiara, investigadora docente del Instituto del Conurbano (ICO) de la Universidad, participan de la propuesta investigadores y docentes, graduados/as, estudiantes y no docentes de los Institutos del Conurbano (ICO) y del Desarrollo Humano (IDH) de la UNGS y del Instituto de Estudios Sociales en Contextos de Desigualdades (IESCODE) de la Universidad Nacional de José C. Paz, gracias al apoyo financiero del Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19 del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación. El proyecto contó también con el aporte del Instituto de Industria (IdeI) de la UNGS, que elaboró las máscaras que se entregan junto a los tapabocas, insumos de protección y materiales didácticos.

Como resultado de la convocatoria motorizada por las organizaciones sociales de José C. Paz, se inscribieron noventa personas, en su mayoría involucradas en las organizaciones sociales del distrito, a lo que se suman algunos/as representantes del municipio y otros organismos estatales.

La capacitación es una estrategia fundamental del proyecto y el Curso de Promoción de la Salud COVID-19 para referentes de las organizaciones sentó las bases de la propuesta. Desde las concepciones y herramientas de la educación popular, busca fortalecer el trabajo que vienen sosteniendo las distintas organizaciones y sus referentes barriales aportando conocimientos y saberes para asistir y difundir medidas de cuidado, acompañar y orientar a los vecinos y vecinas en los barrios.

Más de 30 organizaciones sociales y organismos estatales fueron promotoras de la iniciativa que alcanzó a casi la totalidad de los barrios paceños. Con ellas se pensaron los contenidos del curso, se organizó la secuencia de trabajo y fueron las organizaciones las responsables de proponer a los y las participantes. Adriana Rofman, Viviana Colella y Rodrigo Barrios (ICO/UNGS) estuvieron a cargo de esta tarea.

Organizaciones sociales

Organismos estatales

Hacer educación popular a pesar del aislamiento
El curso integra conocimientos técnicos sobre Covid-19 con saberes prácticos vinculados a la prevención en el marco de información provista por los Ministerios de Salud de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires. Incluye además saberes ligados a la escucha atenta y la construcción de vínculo empático para el abordaje de situaciones críticas cuya gravedad se profundizó en el contexto de la pandemia y el aislamiento.

El equipo docente está compuesto por dos capacitadores con experiencia en educación popular y una sólida inserción y conocimiento del territorio, Daniel Sambrana (Radio FM Tinkunaco) y Cecilia Falcón (Organización “El Gallo Rojo”, Barrio Obligado), bajo la coordinación de Silvina Feeney y la asistencia de Marcelo Ochoa, ambos del IDH de la UNGS.

Dadas las condiciones de aislamiento y los riesgos que implican los encuentros presenciales, la capacitación se realizó bajo la modalidad virtual, combinando instancias sincrónicas con actividades de lectura y reflexión independientes. La pregunta y desafío principal del trabajo fue mantener las orientaciones de la educación popular en espacios no presenciales.

Se trabajó en base a un grupo cerrado de Facebook que funciona como “aula virtual” y a cuatro encuentros semanales sincrónico compartiendo videos, audios y piezas gráficas; los encuentros se transmitieron por streaming a través del grupo a través de Facebook. De manera complementaria, se utilizaron listas de difusión de Whats Up para envío de piezas decomunicación y capacitación y notificación de novedades. De este modo, se construyó una conversación seria, respetuosa y empática usando de manera complementaria tres medios digitales.

Durante cuatro semanas, entre el 18 de agosto y 10 de setiembre, los encuentros recorrieron distintos temas; “cómo cuidarnos en el barrio”, la “identificación de caso sospechoso”, “cómo proceder frente a estas situaciones” y el “cuidado de los y las referentes” en los centros comunitarios, comedores y merenderos estuvieron en el centro del trabajo en las distintas semanas. Diez herramientas de capacitación y comunicación elaboradas por el equipo bajo la coordinación de Georgina González Gartland (IDH) acompañan estos ejes de contenidos, organizando información de manera didáctica a partir de preguntas planteadas desde la perspectiva de los y las referentes barriales.

En estos espacios se fueron entramando los conocimientos aportados por el equipo docente con las experiencias que trajeron los y las referentes de las distintas organizaciones para acompañar y orientar a los vecinos y vecinas en los barrios. Las recomendaciones fueron “traducidas” a las que el barrio necesita para mejorar la entrega de viandas, cocinar en las ollas, hacer filas en los negocios, cuidar a los y las jóvenes, cuidarse como referentes.

En el último encuentro, se terminó de confeccionar un “protocolo colectivo” para el trabajo desde las organizaciones. Se presentaron además videos y micros con recomendaciones de cuidado, mensajes a los vecinos y vecinas de los barrios elaborados por los y las participantes del curso.

El curso abrió un espacio de conversación e intercambio que acompaña un momento muy doloroso para quienes habitan y sostienen la vida en los barrios populares. Las experiencias de los y las referentes revelan historias de lucha, caídas y vueltas a empezar; pérdida de afectos, de referencias, de cuidados. El espacio del curso puso en valor el trabajo que hacen y vienen haciendo desde todos los tiempos. A pesar de la virtualidad y gracias a ella, pudieron encontrarse con quienes hacen lo mismo y en ese diálogo, sentirse acompañados.

Este trabajo colectivo abre una nueva etapa para el proyecto que busca ahora desbordar los límites geográficos y compartir con otras organizaciones los recursos de comunicación producidos por el proyecto y otros a elaborar en base a la producción de los y las participantes.

Magdalena Chiara y Silvina Feeney

Facebook: @barriosxlasalud
Email: barriosporlasalud@campus.ungs.edu.ar

* La nota fue publicada el 15 de septiembre de 2020 en la edición de la revista Noticias UNGS

Miércoles 23 de septiembre de 2020

Argentina, ¿fábrica de cerdos?

Organizados por estudiantes de la Licenciatura en Ecología de la UNGS, se llevaron a cabo dos encuentros para debatir sobre la eventual instalación en nuestro país de granjas para criar ganado porcino que se exportaría –según se ha anunciado en estas últimas semanas– a China. Con la participación de especialistas nacionales y de otros países de Latinoamérica se analizaron las características y posibles efectos económicos y ambientales de esta iniciativa.

En las últimas semanas circuló una noticia que los medios titularon “Acuerdo con China”, “Fábricas de cerdos para China” o “Plan para exportar cerdos a China”, y que enseguida despertó numerosas y diversas valoraciones, tanto positivas como negativas. Por un lado, en efecto, un convenio con China para instalar granjas de cerdos y luego exportar la carne a ese país traería divisas a Argentina y generaría puestos trabajo, dos cosas que en estos tiempos escasean; por otro, la iniciativa podría acarrear un impacto ambiental que, según los especialistas, afectaría a los cuerpos de agua, a las poblaciones cercanas y a los suelos, y porque aceleraría la degradación de los recursos naturales.

Atendiendo a la urgencia y necesidad de debate en el ámbito académico, el Grupo de Reflexión y Acción Ambiental “Ana Zabaloy”, integrado por estudiantes de la Licenciatura en Ecología del Instituto del Conurbano (ICO) de la Universidad, promovió la organización de dos encuentros virtuales. El primero, “La producción de cerdos para China, modelos en disputa”, contó con el apoyo técnico de la Secretaría de Tecnología y Desarrollo Social de la Universidad. Y el segundo, “La producción porcina y sus impactos: perspectivas y experiencias en América Latina”, estuvo acompañado por la Secretaría de Investigación del ICO. En los encuentro participaron destacados especialistas nacionales como Myriam Gorban, Pedro Peretti, Damián Marino y María Angélica Kees, y latinoamericanos como Ana de Ita y Ramón Vera.

El docente investigador del ICO y moderador de las charlas Andres Barsky remarcó que “la problemática sobre la intensificación ganadera, en este caso porcina, constituye actualmente una cuestión de gran relevancia para un país productor y exportador de commodities alimentarias como Argentina”. Recordó también algunos antecedentes de proyectos que han tenido impactos ambientales notables: uno es el caso de “la producción avícola, muy arraigada en provincias como Entre Ríos y Buenos Aires”; el otro, el de “la implantación de los feedlots vacunos (establecimientos de engorde a corral), que se han implementado en distintas zonas de la pampa húmeda”.

Cambiar el modelo productivo
El tono general de ambas charlas fue de rechazo al proyecto de instalar fábricas de cerdos en el país por su potencial impacto negativo, tanto ambiental como socioeconómico. En la primera, Carlos Vicente, miembro de GRAIN Internacional, advirtió sobre los efectos socioambientales que este tipo de proyectos pueden tener a largo plazo: “no estamos hablando solo de producir cerdos y alimentos, esto es un proyecto corporativo para producir de manera industrial carne para exportación en ‘fábricas de cerdos’”. En la misma línea señaló algunos aspectos del proyecto que considera “críticos”: “el consumo del agua, que en las zonas donde se proyecta instalar estas fábricas ya es escasa; la cría industrial del cerdo, que produce millones de toneladas de excremento que afectarán las napas de las poblaciones cercanas. Estos criaderos son lugares de mutación de virus y producción de posibles zoonosis y, además, las enormes cantidades de antibióticos que se usan, generan resistencia microbiana”.

Diego Merlo, pequeño productor de la localidad de General Rodríguez, consideró que el proyecto de exportar cerdos a China representa una oportunidad única para discutir las políticas agropecuarias en el país. En este sentido, se expresó sobre el modelo productivo actual: “hoy tenemos un modelo dominante concentrado en muy pocas manos con mucha superficie de tierra que produce solamente grandes volúmenes de granos, de los cuales el 70% se exporta sin agregar valor, ni dar trabajo, ni generar desarrollo”. El chacarero y miembro de Movimiento Arraigo, Pedro Peretti, apuntó que el proyecto “no tiene ningún otro objetivo más que resolver el problema logístico de un minúsculo puñado de terratenientes que producen ocho millones de hectáreas de maíz sobre tierras que fueron previamente deforestadas”: estas granjas, instaladas en el norte argentino, usarían los granos producidos en esa región para alimentar a los cerdos. Además, Peretti se refirió a las desigualdades estructurales que propone el actual modelo de producción: “el gran triunfo cultural de la oligarquía terrateniente fue invisibilizar el latifundio como una unidad productiva absolutamente contraindicada en la economía argentina. Este proyecto es profundamente neocolonial”, agregó.

Miryam Gorban, militante histórica y titular de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Universidad de Buenos Aires, rechazó el proyecto para producir cerdos para China en unas pocas “megagranjas” y propuso en cambio que se pongan en marcha “centenares de granjas y chacras mixtas en todo el país”. Si bien el país necesita divisas, Gorban explicó que estas “no solo deben salir de la soja, tenemos otros recursos. ¿Qué país en el mundo tiene una variedad climática como la de Argentina, que permite todo tipo de producción? Bajemos la bandera de la república sojera y levantemos la bandera de la república que produce alimentos sanos, seguros y soberanos para nuestro pueblo y para el resto para el mundo”. En ese sentido, defendió la idea de conformar “cinturones verdes” alrededor de cada municipio del Conurbano: “que cada partido tenga su tambo, su matadero o faena artesanal y su gallinero, produzcamos local y consumamos local”.

La segunda charla tuvo un componente internacional, ya que contó con expositores de México y Brasil, donde este tipo de proyectos ya llevan varios años, lo que permite medir su impacto ambiental. María Angélica Kees, ingeniera agrónoma que trabaja en el gobierno de la provincia del Chaco, brindó un panorama histórico y geográfico de la degradación ambiental de la región del Gran Chaco, zona donde se prevé instalar las granjas de cerdos. “Cuando llegan los externos al territorio se impone un modelo fuerte de extractivismo, que en una primera etapa significó la masacre de los pueblos originarios y una guerra que la República consideró ganada en 1914. El extractivismo se libra contra las personas, contra los recursos naturales y contra los animales. Esto nos lleva a una situación compleja en la que se pierden bienes y servicios ecosistémicos y el saber de miles de familias que han tenido que migrar a las ciudades”.

Ana de Ita y Ramón Vera, ambos mexicanos dedicados a investigar los efectos de estas megafábricas, coincidieron en señalar las graves consecuencias que estos emprendimientos generan a largo plazo: “la forma de producción fabril del ganado es una de las principales creadoras de los nuevos virus que amenazan a la humanidad. Pero la agroindustria no admite críticas y pretende mantenerse con las mismas formas de producción, expandir sus capacidades a sitios donde no está instalada aún y no quiere que nadie cuestione su modo de producción”. Ante la pregunta sobre los posibles beneficios, coincidieron en que si bien puede generar un incremento en el PBI agrario y una mayor oferta de estos productos para el consumo interno, también se observa un fenómeno de desplazamiento de poblaciones y un trasvasamiento de empleos. Mientras la población que trabaja de forma independiente disminuye en estas regiones, aumenta el trabajo precario en muy malas condiciones, “con altas temperaturas y rociados de antibióticos y agrotóxicos”, destacó Vera.

Acuerdo comercial entre China y Argentina
Si bien en Argentina la carne vacuna ocupa el primer lugar en preferencias, a nivel mundial la carne más consumida es la porcina. El país que encabeza este ranking es la República Popular China. El año pasado, el país asiático sufrió un brote de la Peste Porcina Africana que los obligó a sacrificar millones de cerdos para poder contener el virus. Según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), fueron casi 7 millones de muertes en Asia, que concentra el 82% de los decesos. Otros datos indican que pese a todo esto y a la pandemia por COVID-19, el consumo de cerdo entre los chinos no ha disminuido, e inclusive aumentó, porque las personas tienden a quedarse en sus casas y cocinar platos en base a esta carne. En ese contexto, China busca países dispuestos a producir y exportar para ellos. Argentina podría ser uno de ellos: a través de su Cancillería, prevé firmar un memorándum de entendimiento con el país asiático para la instalación, en las regiones del noroeste (NOA) y el nordeste (NEA), de 12 granjas productoras de carne de cerdo para exportación. En las últimas horas la Cancillería argentina anunciaba en su cuenta de Twitter: “hemos incorporado especialmente al memorándum un artículo donde se asegura el respeto de las leyes de protección ambiental, los recursos naturales y la bioseguridad. Por eso, su firma se atrasará hasta noviembre”.

Algunos números pueden aclarar el panorama: se estima que en los próximos cuatro años se criarán 300 mil cabezas a partir de 12.500 madres, con una inversión total de 3.800 millones de dólares. La inversión equivale a aproximadamente el 1% del PBI del año 2019 y alcanzaría para pagarle cuatro ediciones del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) a las 9 millones de personas que lo perciben hoy. Según estima el borrador del proyecto, se podrían crear 9.500 puestos de trabajo directo y exportar 2.500 millones de dólares por año. En un país que busca generar divisas para hacer frente a la crisis, esas cifras son atractivas. Sin embargo, la reacción social ante la posibilidad de la firma de este proyecto ha sido más bien de rechazo. Una fuerte campaña en redes sociales por parte de organizaciones e individuos no deja de gritar “No al acuerdo con China”, a medida que avanza la convicción de que la pandemia de Covid-19 que hoy padecemos no será la última que deba enfrentar la humanidad si se profundiza aún más el modelo de desarrollo productivo actual.

Micaela Zalazar Cuello

* La nota fue publicada el 15 de septiembre de 2020 en la edición de la revista Noticias UNGS

Miércoles 23 de septiembre de 2020

Podcast: fibra viva

¿Quién no ama las historias y quién no es un poco hacedor o hacedora de una épica biográfica? En una muñeca habita un mundo y en una manta tejida o un repasador bordado se traman anhelos, broncas, amores y nuevos comienzos. Escuchando historias de trapos son tres episodios de podcast elaborados por el equipo de Espacio de Patrimonio Histórico Comunitario (EPHiCo), programa de la Secretaría de Cultura y Medios de la UNGS, en base a los talleres de historia oral y memoria llevados adelante entre 2018 y 2019 sobre idea de la artista visual Marga Steinwasser. Con el primer episodio recién estrenado, Noticias UNGS conversó con su productora, Nadia Salinas.

-¿Qué les llevó a elegir el formato podcast para transmitir estas historias? ¿Qué relación tiene con los objetivos de EPHiCo?

-Junto a Marga y Melanie Nuñez, en la edición y técnica, elegimos el formato por las circunstancias de pandemia y aislamiento que estamos atravesando, lo que nos llevó a repensar nuestros objetivos de trabajo para este año y a reinventarnos. El proyecto de Historias de trapos, archivo textil fue una propuesta muy enriquecedora que nos permitió escuchar historias sumamente interesantes del territorio. A los talleres de memoria oral, les asistentes llevaban uno o varios objetos textiles que eran la excusa para empezar a contar sus propias historias personales. Con todo ese material habíamos empezado a trabajar en la edición de un pequeño libro objeto compilando sobre todo imágenes y algunos relatos. Ese libro, como pasó con otras actividades, al comenzar el ASPO obviamente quedó en suspenso. Hacer los podcasts ha sido un gran desafío, pues no teníamos ninguna experiencia. Investigamos formatos y géneros, armamos guión, además de aprender las cuestiones técnicas, y sobre todo contamos con el excelente material que son los relatos en sí mismos.

Uno de los objetivos fundamentales del EPHiCo es devolver a las comunidades algo de lo construido colectivamente, por eso se nos ocurrió trabajar con podcasts. Este es un espacio que aspira a poner en valor, a reflexionar, visibilizar, escuchar recuerdos, prácticas, vida cotidiana de hombres y mujeres que habitan la zona de influencia de la UNGS. También buscamos poner en circulación y difundir las narrativas, conocimientos y testimonios que en general no tienen una escucha social en el territorio. Hay muy poca problematización, a nivel local, del pasado. Sólo existe la Historia de “grandes hombres”, acontecimientos cristalizados. Al trabajar con las historias de gente común, escenas de la vida que no son extraordinarias, buscamos alejarnos de la romantización de la historia, repensando el patrimonio cultural. Y lo hacemos explicitando también nuestra posición e ideología, no hay pretensiones de objetividad ni de cierre.

EPHiCo tiene formas particulares de hacer, procurando que la participación sea lo principal y generando espacios en los que el saber, el conocimiento, sea co-construido y circular. Trabajando en la comunidad pero sin idealizarla ni pensarla como algo homogéneo o estático. Los talleres de historia oral, de memoria, que realizamos convocan por tema o por barrio, por período histórico, a personas de la comunidad para compartir un té, unos mates, y escucharnos. En ese sentido el podcast nos permite poner a la historia oral en el centro de la escena, un contacto directo con la dimensión humana, el testimonio personal con toda su subjetividad. Así, estas voces no contempladas en la historia toman corporalidad, en un soporte que justamente destaca su dimensión audible, resonante. Esperamos que estas historias se incorporen además a otros ámbitos como recurso para seguir investigando y ampliando la mirada.

-¿Cómo trabajaron en la elaboración y elección de los relatos? ¿Qué hilos conductores hay entre ambos?

-Trabajamos con tres historias, aunque nos costó muchísimo elegirlas, porque todas son maravillosas. Priorizamos la potencia de los relatos pero sobre todo estos hilos conductores: protagonistas mujeres, experiencias atravesadas por la historia nacional y regional y que tuvieran resonancia actual por las problemáticas sociales que abordan. Pero no queríamos forzar el relato para adaptarlo al formato podcast, eso era una premisa. ¿Hasta dónde mi pregunta y repregunta no va a generar un relato distinto al original? Ese era nuestro mayor temor. Por eso, lo que buscábamos o nos imaginábamos debía ya residir en el relato mismo. Fue una buena estrategia trabajar los guiones con cada protagonista, justamente para no forzarlos. Para hacer la contextualización histórica con archivos de audio realizamos un trabajo de investigación buscando que fueran representativos del momento histórico, que hubieran tenido circulación social (discursos, noticieros, canciones, publicidades), pero también que se fueran entretejiendo con la voz de la relatora y de la protagonista. A la vez cuidamos, por ejemplo con la música, que ni les intérpretes ni las letras fueran contrarios a nuestros posicionamientos y premisas.

-En Historias de trapos, como en otras actividades del espacio, es predominante la participación de mujeres. ¿A qué le atribuyen esto?

-La gran mayoría de les participantes de los talleres de EPHiCo son mujeres, el 80 o 90%. En parte hemos buscado que así sea: llevamos adelante las actividades con organizaciones sociales barriales donde sabemos que se reúnen las mujeres porque nos interesa particularmente recuperar sus historias. La invisibilización de las mujeres en la historia, como protagonistas o como investigadoras, ha sido larga y aún persiste. A nivel de lo local es aún más fuerte: se las relega a lo doméstico y a roles de cuidado. Por ejemplo, nos han llegado muchas historias y fotografías de la creación o inauguración de sociedades de fomento, uniones vecinales o clubes en las que los hombres parecen ser los únicos protagonistas destacados. ¿Pero quiénes las acercaban? Esposas, hijas. Al entrevistarlas nos dábamos cuenta cuán activas habían sido ellas en las instituciones, en esa lucha por mejores condiciones de vida en los barrios. Por eso apuntamos a que aparezcan esas mujeres, para complejizar y pluralizar la historia.

Florencia Garofalo

El primer episodio ya se puede escuchar en Spotify y Anchor FM

* La nota fue publicada el 15 de septiembre de 2020 en la edición de la revista Noticias UNGS

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