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Jueves 6 de noviembre de 2025

Nueva capacitación: se presentó la Diplomatura en Gestión Pública Local para las Otras Economías

En un aula colmada y con la participación de autoridades universitarias, provinciales, municipales y de referentes de cooperativas, mutuales y otras organizaciones, se presentó en la UNGS la Diplomatura en Gestión Pública Local para las Otras Economías, una nueva propuesta formativa que viene a cubrir un área de vacancia y un tema necesario sobre el que la UNGS viene produciendo conocimiento desde su fundación.

La Diplomatura, fruto de una asociación entre el Instituto del Conurbano (ICO-UNGS) y el Instituto Provincial de Asociativismo y Cooperativismo (IPAC) del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, está destinada a concejales, gestores y gestoras de municipios e integrantes de organizaciones y prácticas de las Otras Economías de la Provincia. Se dictará bajo la modalidad virtual y tiene una duración de ocho meses (formulario de inscripción).

El objetivo de la propuesta es aportar herramientas para la mejora de la institucionalidad y la sostenibilidad de las Otras Economías desde lo local. Como detalló la rectora Flavia Terigi en el lanzamiento, el propósito es promover el desarrollo en herramientas que les permitan “mejorar su productividad, hacerse más estables en el tiempo, poder fiscalizar mejor las acciones que realizan”, entre otras cuestiones.

Terigi además destacó dos aspectos sobre la Diplomatura. Uno, la larga tradición de producción de conocimiento de la UNGS en el campo de la economía social y solidaria, que recoge esta propuesta formativa. Y sobre el segundo aspecto, dijo: “Somos parte, con acciones como estas, de la construcción de otra idea de lo que puede ser el mundo, la propiedad, la economía. El futuro no son cartas que ya se jugaron, lo hacemos nosotros, nosotras, y lo hacemos con herramientas como estas”.

La apertura de la presentación, que tuvo lugar en el marco de la 8va. Semana Latinoamericana y Caribeña de la Economía Social y Solidaria, estuvo a cargo de Terigi, la decana del ICO Bárbara Couto, el presidente de IPAC Gildo Onorato y el presidente de la Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (FECOOTRA-COOPERAR) Christian Horton. Luego, las investigadoras docentes Ruth Muñoz y Anabella Zamora, junto con Sebastián Demiryi (UTEP-IPAC) y Estefanía de Dios (IPAC), dieron detalles de la Diplomatura.

Couto realizó un racconto de los antecedentes de la Diplomatura y valoró el trabajo de investigación del ICO, que en su recorrido se fue transformando en proyectos de investigación-acción de la mano de los municipios del Conurbano comprometidos con la promoción de las otras economías. “Ese entramado, que se va fortaleciendo con las prácticas asociativas de los territorios, fueron las condiciones objetivas para la gestación de esta propuesta formativa”, sostuvo.

Muñoz, directora de la Diplomatura, se refirió al crecimiento de los organismos municipales dedicados a las otras economías y a la importancia de reconocer el papel de quienes gestionan las políticas públicas que se llevan a cabo en los mismos ya que, muchas veces, son un actor clave que contribuye a la sostenibilidad de tales políticas a lo largo de los distintos ciclos de gobierno. De este modo, sostuvo que la Diplomatura pone el eje en fortalecer la identidad de dichos gestores y apuesta a su formación específica, en el encuentro con los protagonistas de las prácticas de las economías centradas en la vida, que se familiarizarán con nociones de la gestión pública local en relación con su campo de sus prácticas.

Onorato remarcó la importancia de la capacitación de integrantes de las organizaciones, federaciones, movimientos, que tienen un rol preponderante en el territorio y en las economías locales, lo que permite “desarrollar crecimiento económico, trabajo y producción con arraigo pensando en el futuro de nuestro país”.

Por su parte, Horton puso en valor la nueva propuesta y destacó que sea bajo la modalidad virtual, lo que amplía las posibilidades de cursarla a quienes, por razones de distancia u otros motivos, no podrían hacerlo. Además, realizó una contextualización sobre la situación crítica del cooperativismo en la coyuntura actual y sostuvo que espacios como la Diplomatura ayudan a reforzar la mirada estratégica de las cooperativas y cómo esto puede ser potenciado cuando los municipios las ubican en un lugar central de sus agendas, sentido en el que trabaja la Red de Municipios Cooperativos.

El dictado de la Diplomatura comenzará en febrero de 2026 y la inscripción está abierta hasta el 28 de noviembre de 2025 (más información >>>).

Miércoles 5 de noviembre de 2025

Asociación Civil Madre Tierra: niñas, niños y adolescentes, protagonistas en la construcción de comunidad

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre la Asociación Civil Madre Tierra, en Morón:

La visita a la Asociación Civil Madre Tierra comenzó en el Centro Pachamama, donde nos recibieron las consejeras Rosana y Sandra, junto a Ana, presidenta de la Asociación, y María, referente barrial. Con calidez y claridad nos compartieron un repaso por los más de 40 años de trabajo sostenido, orientado al acceso justo al hábitat para una vida digna para las comunidades del conurbano. A lo largo del diálogo fuimos descubriendo una experiencia de gran participación comunitaria y resistencia, con acciones que trascienden lo local e impactan en una región amplia que abarca Merlo, Morón, Moreno, Hurlingham, Ituzaingó y José C. Paz.

En sus inicios, el eje principal estuvo puesto en la promoción del derecho a un hábitat adecuado, desde una perspectiva de participación comunitaria. Con el paso del tiempo y la incorporación de nuevas demandas, esa mirada se fue ampliando con un enfoque de géneros y diversidad, incluyendo también la participación activa de niños, niñas y adolescentes en espacios de toma de decisiones.

La falta de escuelas en la zona, y con ello la falta de vacantes y la sobrepoblación en aulas, fue una de las principales preocupaciones señaladas. Frente a esa ausencia estatal, emerge con fuerza la organización vecinal, que resguarda tierras destinadas a espacios comunes. Ante esta necesidad se profundizó la promoción de la lectura y la reactivación de las bibliotecas, como estrategias de resistencia cultural; y se formaron grupos de alfabetización.

Más tarde, nos dirigimos al Centro Sueños Cumplidos, en el barrio 23 de Diciembre. Allí nos recibió Amelia junto a dos compañeras. Mientras recorríamos las instalaciones, en la canchita se jugaba un partido entre adolescentes y varias madres compartían mates, acompañadas por niñas y niños que jugaban a su alrededor. Un centro con vida, movimiento y presencia cotidiana.

Nos contaron sobre las actividades recreativas y educativas que sostienen con gran esfuerzo, tanto para infancias y juventudes como para mujeres adultas del barrio, destacando la relevancia del programa FINES como herramienta de inclusión y los cursos de formación laboral. También compartieron el proceso de adaptación de las políticas públicas orientadas a facilitar la realización de ampliaciones y mejoras en las viviendas, con el objetivo de que puedan ser efectivamente aprovechadas por los vecinos y vecinas. Este proceso implicó un trabajo articulado entre la Organización, el Estado y la comunidad, en el cual se debatió cómo transformar las “políticas públicas enlatadas” para que pudieran flexibilizarse y responder mejor a las necesidades concretas del barrio. Los resultados fueron muy positivos e implicó el compromiso de toda la comunidad.

Luego visitamos dos huertas comunitarias que abastecen el comedor, espacio que acompaña a más de 100 familias con alimentos saludables y verduras orgánicas. Conocimos el Centro Soñar Despierto, lugar de origen de esta experiencia que hoy se expande y fortalece. Allí existe el espacio Punto Violeta, que asiste a aquellas mujeres que se encuentran atravesando situaciones de violencias machistas, y como un lugar de encuentro y sororidad.

Entre las muchas ideas que nos llevamos, una de las que resuena con más fuerza es la utopía –cada vez más concreta– de lograr que las rondas organizativas estén habitadas también por niñeces y adolescencias. Su inclusión en los procesos de decisión no sólo reconoce su voz y sus derechos, sino que afirma su lugar como protagonistas en la construcción de comunidad.

Por último recorrimos El Milenio, un barrio construido de manera autogestiva y comunitaria hace 25 años. Un lugar donde actualmente habitan más de 400 familias que han sabido organizarse para resolver las diversas situaciones que surgieron.

Al finalizar la visita, comprendimos que aquí las metáforas se vuelven literales: la construcción del barrio es producto de la organización comunitaria, y Madre Tierra cumple un rol fundamental en ese proceso. Estas experiencias reflejan el compromiso sostenido del equipo, su enorme capacidad para recrear sueños y hacer efectivos los derechos.

Un aporte significativo que nos invita a seguir repensando el rol de la universidad es que, en estos 20 años de vínculo, reconocen haber establecido un diálogo permeable con la UNGS. Un diálogo que permitió acercar herramientas para el hacer, donde las conceptualizaciones académicas lograron partir de la experiencia concreta y, a su vez, contribuir a ella.


Por Jimena Geron, integrante de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social de la UNGS
Visita realizada el 21 de julio de 2025

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Miércoles 5 de noviembre de 2025

SUTEBA San Miguel

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre SUTEBA San Miguel:

Como parte de las visitas de la rectora a las organizaciones del Consejo Social llegamos a la sede de SUTEBA San Miguel. Nos recibieron Graciela “la Cacha” Rodriguez, Richard Pais, Fernanda Arévalo y Cecilia Miño en la sede del sindicato y con el telón de fondo un hermoso cuadro de Estela Maldonado, compañera luchadora incansable por la Educación Pública.

SUTEBA San Miguel es una seccional del Sindicato Unificado de Trabajadorxs de la Educación de Buenos Aires, realiza la representación gremial de docentes de nivel inicial, primaria y secundaria y forma parte de uno de los sindicatos más importantes dentro de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Cuentan con un Centro de Jubilados con actividades sociales, culturales, turísticas y un centro de salud propio llamado “Susana Pertierra” en homenaje a la compañera docente, directora de la Escuela Nº 54 de Grand Bourg, secuestrada y desaparecida en 1976. La historia de vinculación de SUTEBA San Miguel con la Universidad es extensa y diversa, en la que se cuentan numerosos proyectos de vinculación, espacios de diálogo y debate sobre el sistema educativo regional, intercambios con investigadores, docentes y estudiantes en distintas acciones vinculadas a la defensa de la escuela pública, los derechos de lxs trabajadores de la Educaciòn y los derechos humanos en general. Desde 2013 son parte del Consejo Social de la UNGS.

Como en cada encuentro, Cacha, Richard, Fernanda y Cecilia, nos actualizan sobre los problemas estructurales, los coyunturales y los desafíos del momento. Nos cuentan que además del problema salarial y los recortes en el incentivo docente se suman varios problemas y desafíos: la necesidad de trabajar “en serio” el problema de la alfabetización en toda la primaria y en la secundaria y el desafío de la formación docente para la implementación efectiva de protocolos para abordar situaciones de violencia, diversidades de géneros y de condiciones de aprendizaje.

Sumado a ello asoman efectos de sucesos recientes. La incorporación de tecnologías que trajo la pandemia, mejorando procesos y al mismo tiempo ampliando la jornada laboral, es un tema casi ausente en las discusiones paritarias y coloca la cuestión de la salud laboral en el centro de las preocupaciones. Frente a ello, un sistema educativo que ha perdido espacios de acción y formación conjunta para enfrentar estos problemas que se visualizan particulares de cada escuela, generando espacios de reflexión y discusión para abordarlos, potenciado por la falta de espacios físicos que habiliten esta posibilidad. Por el contrario, la ausencia de estos mecanismos dificulta asumir estas cuestiones como problemas colectivos, cristalizando un sistema de escuelas aisladas y temerosas de la comunidad.

De esta forma, como organización de representación gremial, SUTEBA viene construyendo una de las miradas imprescindibles para entender el Estado y el sector público, la perspectiva de sus trabajadores, la de aquellos y aquellas que día a día construyen las instituciones y garantizan derechos. Cómo sienten, cómo piensan, qué necesitan, cómo llegar a elles, cómo comprometerles a repensar sus espacios de trabajo, cómo se los defiende, es acción cotidiana de estos compañeres. A lo largo de los años SUTEBA es parte y viene acompañando el devenir del sistema educativo bonaerense, sus luces y sombras, sus contradicciones.

Hacia el final compartimos, cómo la tarea docente marcó nuestras vidas: a todes siendo estudiantes, a algunes como familiares de docentes, a otres como vocación y ejercicio profesional, y finalmente como integrantes de la universidad, en tanto institución profundamente imbricada con el sistema educativo en su conjunto. En este sentido, los problemas de la escuela y sus trabajadores son desafíos de la producción de conocimiento, la investigación, la docencia y las acciones de vinculación orientadas al fortalecimiento de un sistema educativo público de calidad y garante de derechos.

Valeria Costanzo, directora de Vínculos con la Comunidad de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social

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Miércoles 5 de noviembre de 2025

¿Cómo son y qué desafíos atraviesan a las organizaciones sociales cercanas a la UNGS?

El Consejo Social de la UNGS es un espacio integrado por organizaciones sociales, gremiales, mutuales, cooperativas y por redes de organizaciones, que busca promover el diálogo y el trabajo conjunto entre estos espacios y la Universidad. Pero, ¿cómo son estos espacios? ¿Qué se proponen? ¿Qué proyectos tienen? ¿Cuál es su trabajo diario y cómo los sostienen? ¿Qué tensiones las atraviesan?

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social de la Universidad, visitaron cada una de estas organizaciones, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, los artículos sobre cada una de las organizaciones:

·Mutual Primavera: una estrategia de sostenibilidad que lleva más de 20 años

·Casa Pueblo: abrir las puertas para acompañar y contener

·Unión de Familias Obreras: una espacio dinámico y diverso comprometido con la comunidad

·Red El Encuentro, sostener la trama invisible de vínculos, cuidados y derechos

·Madre Tierra, educación de calidad basada en principios de equidad, inclusión y participación

·Centro de Formación Profesional (CTA)

·Fundación En Acción, acompañar sin reemplazar

·SERPAJ

·INTA

·SUTEBA

·Asociación Civil Madre Tierra

Miércoles 5 de noviembre de 2025

Mutual Primavera: una estrategia de sostenibilidad que lleva más de 20 años

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre la Mutual Primavera, en José C. Paz:

Nos recibió el equipo de trabajo en el salón que funciona sobre la calle Santa Marta y al que llegamos tras atravesar un enorme portón de color rojo donde resalta el logo y el nombre de la Mutual, que hace honor al barrio Primavera, famoso por sus jardines y flores vecinales. 

La Mutual Primavera es un claro ejemplo de cómo las organizaciones de base comunitaria desempeñan un papel crucial en la conexión con vecinos y vecinas, con una capacidad de llegada que puede caracterizarse como de “capilaridad". Esta capilaridad complementa la labor del Estado en la implementación de políticas públicas, permitiendo una llegada territorial más directa y efectiva.

Uno de los ejemplos más destacados de ese proceso es la experiencia de la Mutual, que ha ensayado a lo largo de varias décadas estrategias de sostenibilidad. En contextos en los cuales los gobiernos de turno promueven políticas públicas de fortalecimiento del empleo, la salud y la educación, organizaciones como estas se encargan de llevar estas iniciativas al territorio, y cuando esas políticas se retiran, estas organizaciones continúan sosteniendo las líneas de trabajo combinando diversas estrategias para su continuidad en el tiempo.

La Mutual comenzó su trayectoria con proyectos como la puesta en marcha de un servicio de transporte y otro de alineación y balanceo de vehículos (que continúan vigentes en la actualidad), gracias a un subsidio del programa "Manos a la Obra". Otro claro ejemplo de continuidad, es el del taller textil que produce guardapolvos para centros educativos, que también fue posible inicialmente a través del financiamiento recibido desde un programa social. Luego, surgió un proyecto para la creación de un centro educativo como una respuesta directa a las necesidades de las integrantes de la Mutual, quienes, en sus inicios, eran madres responsables del cuidado de sus hijos e hijas. Este caso ilustra cómo una organización comunitaria puede satisfacer necesidades y que, de otro modo, tendrían que ser cubiertas por cada individuo en el mercado.

Si hablamos de sostenibilidad, otra pata fundamental para las organizaciones es la red de vínculos que forma en el tiempo. La Mutual Primavera articula con la UNGS a partir de la participación en proyectos sobre hábitat, economía social y géneros. También tienen un convenio con la Universidad Nacional de José C. Paz para ser sede de prácticas profesionalizantes en áreas como Trabajo Social y Educación Física, mientras que con la Municipalidad de José C. Paz mantienen relaciones complejas y a veces contradictorias. Por otro lado, establecen vínculos con profesionales psicoterapeutas que apoyan al equipo educativo y articulan esfuerzos con otras organizaciones, como la Cooperativa de Género "Frida Kahlo," para abordar situaciones de violencia de género, demostrando así su capacidad de trabajo en red y su compromiso con el bienestar de la comunidad.

En síntesis, un rasgo distintivo de las organizaciones de base comunitaria es su característica de combinar tareas productivas y reproductivas. Frente al supuesto de la economía neoliberal, que postula la necesidad de separación de lo productivo de lo reproductivo, la convivencia y complementariedad de dichas dimensiones les otorga la posibilidad de implementación de una estrategia de sostenibilidad basada en la hibridación de recursos de distintas procedencias pero con base en el “fondo de trabajo” de los miembros de la organización.

El caso de la Mutual Primavera ilustra una estrategia de sostenibilidad que lleva adelante hace más de 20 años, la cual combina los ingresos que realiza la comunidad como asociados y asociadas, los percibidos por subsidios de programas estatales, y los generados por las ventas de productos y servicios derivados de emprendimientos mercantiles y de espacios de comercialización como la feria.

Por Celeste Barrionuevo, integrante del equipo de la SDTyS
Visita realizada el 7 de marzo de 2025

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Miércoles 5 de noviembre de 2025

Red El Encuentro, sostener la trama invisible de vínculos, cuidados y derechos

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre la Red El Encuentro, en José C. Paz:

Llegamos de visita a la Red El Encuentro, donde sus coordinadoras Ana, Alicia y Lucía nos recibieron con calidez en el hermoso espacio ubicado en la calle Zuviría (José C. Paz). “La Red”, como la llaman, tiene ya 25 años de trayectoria y está integrada por 15 centros comunitarios que trabajan con población en situación de alta vulnerabilidad social.

Estos centros acompañan a niños, niñas y jóvenes de familias que atraviesan condiciones de pobreza, indigencia y precariedad laboral, muchas veces con bajos niveles de escolarización. Están ubicados en barrios periféricos de los partidos de Malvinas Argentinas, San Miguel, Moreno y José C. Paz. Por sus espacios transitan cerca de 2.800 niñeces, juventudes y sus familias.

Allí se desarrollan múltiples tareas de cuidado. Por un lado, realizan actividades educativas centradas en el juego, la perspectiva de género, el respeto y la autonomía, todo desde un enfoque de Educación Popular. A la vez, los centros funcionan como espacios de garantía de políticas alimentarias, buscando ofrecer una alimentación saludable mediante la organización del trabajo comunitario en comedores y merenderos. También brindan apoyo escolar y realizan tareas de alfabetización, acompañando las trayectorias educativas.

Ana, Alicia y Lucía forman parte del colectivo de 280 educadoras comunitarias que integran la Red, todas mujeres, que realizan tareas de cuidado, sostén afectivo y trabajo pedagógico con las infancias y adolescencias. Se reconocen como trabajadoras comunitarias, sabiendo que ocupan un rol clave que no es valorado ni reconocido socialmente. Juntas, son muchas “manos invisibles” que sostienen la vida, desafiando el discurso que asocia los cuidados a los subsidios.

Para ellas, el trabajo es también una forma de lucha: lucha por sostener las becas estatales que permiten pagar los salarios; lucha por las políticas alimentarias que sostienen a las niñeces; lucha por el reconocimiento de salarios dignos. En su hacer cotidiano, dialogan con todos los niveles del Estado —nacional, provincial, municipal— e incluso con organismos internacionales como el PNUD, que gestionan la intermediación de recursos. Y saben que esta tarea sería imposible sin la articulación con otras organizaciones.

Por eso, desde la Red forman parte de Interedes, un espacio de confluencia de redes de atención a las infancias y adolescencias, desde donde articulan reclamos, comparten diagnósticos y, desde hace años, impulsan la lucha por una ley que reconozca a las trabajadoras comunitarias. Este trabajo también es cuidado, contención, educación, intervención en situaciones complejas y protección pero también es alegría en medio de la tristeza.

Mientras se desarrollaba la reunión, Lucía atendió el teléfono porque le avisaban que tenía que salir de urgencia: una mamá del centro está atravesando una situación de violencia de género y necesitaba un refugio transitorio. El Centro Comunitario Lagarto Juancho, coordinado por Lucía y ubicado en el barrio Vucetich de José C. Paz, es también un espacio esencial que brinda contención, educación y alimentación a niños, niñas y jóvenes de familias en situación de vulnerabilidad. “Lucy Lagarto” como se hace llamar se ha convertido en un pilar comunitario que sostiene la vida cotidiana de todas aquellas personas que se acercan al centro.

Al finalizar la reunión, salimos a la vereda, en medio del ruido constante de las construcciones que anuncian el crecimiento del barrio al ritmo de condominios privados. Para nosotros, la Red El Encuentro sostiene otro tipo de edificación: una trama invisible de vínculos, cuidados y derechos que se teje desde abajo. Su labor, muchas veces silenciada, sostiene vidas y comunidades enteras. Frente a un modelo de ciudad que avanza excluyendo, la Red pone en el centro a las niñeces, a las mujeres, a las familias que luchan todos los días. Reconocer su función es una deuda urgente: no hay verdadera transformación social sin el trabajo cotidiano, amoroso y colectivo de quienes cuidan donde el Estado no llega.

Por Valeria Costanzo, directora de Vínculos con la Comunidad de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social
Visita realizada el 22 de abril de 2025

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Miércoles 5 de noviembre de 2025

Casa Pueblo: abrir las puertas para acompañar y contener

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre Casa Pueblo San Miguel (Movimiento Evita - Confederación de Trabajadores de la Economía Popular):

Casa Pueblo es un espacio comunitario en San Miguel que brinda orientación, contención y acompañamiento a personas que se encuentran en situación de exclusión social y consumo problemático de sustancias. Como su nombre lo indica es una casa abierta al barrio que promueve actividades culturales, deportivas, educativas y terapéuticas, como estrategia para el inicio del proceso de recuperación e inclusión social, que posibilitan la construcción de proyectos de vida en comunidad. A ello se suman el circo, las clases de baile, la huerta, el apoyo escolar, la primaria de adultos y dos meriendas semanales.

Los espacios denominados “Casa Pueblo” son una herramienta territorial del Movimiento Evita distribuidos en distintas ciudades del país y que surgieron en el marco del Proyecto “Casas de Atención y Acompañamiento Comunitario”, dispositivo integral preventivo de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (SEDRONAR) y del ex Ministerio de Educación de la Nación, que como muchas otras iniciativas estatales hoy ausentes se sostienen con el esfuerzo, vocación incansable y entusiasmo de militantes comunitarios. En 2013, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) regional noroeste, promovida por el Movimiento Evita, ingresó al Consejo Social de la UNGS a través de sus representantes en San Miguel.

En la visita, nos recibieron Matías Kusyssyn, consejero social, y un grupo de militantes del espacio: trabajadoras sociales de la Universidad Nacional de Luján (UNLU), psicólogas, educadores populares y colaboradores en las actividades, entre ellos estudiantes, graduados y graduadas de la UNGS que viven en el barrio y cuya presencia nos muestra esa cotidiana vinculación de la Universidad en el territorio, tantas veces invisible para quienes circulamos más a menudo por el Campus. Nos contaron cómo sostienen día a día el trabajo de la organización y sobre los problemas de asistir una población extremadamente vulnerable con ausencia total de los dispositivos estatales necesarios tanto a nivel nacional como a nivel local.

Microhistorias, como la del compañero que tras superar problemas de adicción hoy trabaja en el taller de panadería y está orgulloso de que su hija comience una carrera en la UNGS, confirman la relevancia crucial de las organizaciones comunitarias para mediar con las políticas públicas, entre ellas el acceso a la universidad pública. Claudia Borras, primera consejera en el Consejo Social por la CTEP y actual concejala de San Miguel, reivindicó la tarea ineludible de articulación entre el Estado y los movimientos sociales, en especial en un contexto político complejo que retrotrae proyectos colectivos.

En el aplauso que nos dimos al final del encuentro se resumen muchas cosas: la tristeza e incertidumbre frente a la situación del presente que se revive con cada gobierno antipopular, la esperanza que surge de sentirse parte de un colectivo que no quiere bajar los brazos -algo que se repite en todas los encuentros con organizaciones del Consejo Social- y los proyectos compartidos entre universidad y el barrio, que nos acercan y nos recuerdan siempre el lugar ineludible de la universidad pública en la construcción de una sociedad inclusiva, donde las y los jóvenes sean los principales actores de su futuro.

Por Valeria Costanzo, directora de Vínculos con la Comunidad y Alejandro Ontiveros, secretario de Desarrollo Tecnológico y Social
Visita realizada el 10 de marzo de 2025

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Miércoles 5 de noviembre de 2025

Fundación En Acción, acompañar sin reemplazar

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre la Fundación Actuar Hoy - Programa EnAcción, de Los Polvorines:

El día de nuestra visita a la Fundación En Acción se dio en un día nublado, pero la calidez del recibimiento hizo que nos olvidemos del clima. Nos recibieron en El Campito, un espacio recuperado por la comunidad que hoy representa mucho más que un terreno: es la puerta de entrada a un proyecto colectivo que crece EnAcción, con el movimiento.

Desde ese primer momento, vimos que nada en el lugar está dejado al azar. A pesar de muchas dificultades, todo el espacio —los talleres, las salas, las áreas comunes— fue construido con tiempo, cuidado y una planificación que respeta los recursos que se obtenían pero en diálogo con quienes lo habitan e integran el barrio. No se trató solo de sumar espacios, sino de pensar en cómo cada rincón puede acompañar un proceso, un vínculo, un aprendizaje.

Durante el recorrido, conocimos distintos espacios que conforman este entramado integral: la sala de infancias, donde se aprende a partir de proyectos, desde el juego, la exploración y la participación; los talleres de arte y música, donde se expresan talentos, emociones y memorias; y también espacios compartidos de trabajo y planificación, siempre en clave colaborativa y abierta (pecera).

En ese día también se desarrollaba la feria de En Acción, que forma parte de nuestra Feria de Ferias, y que para el barrio representa un espacio de encuentro, de reconocimiento entre vecinos y de participación activa. La feria es parte orgánica de la Fundación, donde se integran necesidades, capacidades, iniciativas pero sobre todo una excusa más para estar juntos. Durante la charla con el equipo de la Fundación, nos contaron que en pocos días se iba a realizar la bicicleteada anual, una actividad esperada por toda la comunidad. Es mucho más que una actividad recreativa: es un evento que convoca, moviliza, une. Un ritual barrial que marca el calendario de la comunidad y que refuerza los lazos año a año.

Pero quizás lo más movilizante de la visita fue la concepción de acompañamiento que sostiene la Fundación. Acompañar, en este contexto, no significa reemplazar, sino estar presentes de otra manera. Por ejemplo, decidieron no tener un comedor comunitario, no por desinterés, sino porque creen en el valor fundamental de que el almuerzo o la cena sigan siendo momentos familiares, en casa, y por eso asisten a las familias para que puedan sostener ese espacio. Lo mismo sucede con el apoyo escolar, que muchas veces cubre lo que la escuela no logra sostener, sin perder de vista el contexto ni el vínculo humano.

La visita nos dejó múltiples preguntas, necesarias y urgentes. ¿Cómo entendemos nosotros el acompañamiento? ¿Qué tipo de ayuda promovemos? ¿Qué prácticas debemos revisar? Escuchar y ver cómo trabaja En Acción fue una oportunidad para repensarnos, hacer autocrítica y abrirnos a nuevas formas de estar con otros.

Nos fuimos agradecidos, inspirados y con la certeza de que cuando el acompañamiento es consciente, planificado y comprometido, realmente puede transformar realidades. Cerramos la visita con un sol naranja que se escondía pero se sobreponía en esa tarde nublada.

Por integrantes de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social
Visita realizada el 23 de mayo de 2025

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Miércoles 5 de noviembre de 2025

Las asistentes a domicilio. Otro mundo popular, de Ediciones UNGS, en Infobae

Una reseña sobre Las asistentes a domicilio. Otro mundo popular, de la socióloga Christelle Avril, editado por Ediciones UNGS, fue publicada en Infobae.

La nota completa puede leerse en el siguiente enlace: El empleo que crece con la longevidad: las asistentes a domicilio.

 

Miércoles 5 de noviembre de 2025

Madre Tierra, educación de calidad basada en principios de equidad, inclusión y participación

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre el Colegio Madre Tierra, integrante de la Federación de Cooperativas y Entidades Afines de Enseñanza de Buenos Aires - FECEABA, en San Miguel:

El martes 29 de abril, tuvimos el agrado de visitar el Colegio Madre Tierra. Esta institución es una cooperativa del tipo educativa, gestionada por sus socios (cooperativistas) que brinda un servicio a la comunidad. Esta institución educativa abarca los niveles inicial, primario y secundario. Esta escuela, en particular, se destaca por su enfoque en la educación popular, la autogestión y la economía social y a continuación destacamos algunos aspectos de la visita:

·Docentes, quiénes compartieron su experiencia en la implementación de prácticas pedagógicas inclusivas, destacando la labor cooperativa y el compromiso por la inclusión social. El enfoque diferente de una escuela privada, por citar un ejemplo dónde también se paga una cuota, es que el plantel docente forma parte de la gestión, se involucra de otro modo ya que están asociados a la cooperativa y eso les implica un mayor compromiso para con el servicio brindado.

·Dirección y personal administrativo, que integran el equipo que sostiene la organización general e infraestructura de la escuela, esa mano invisible que en nuestra universidad está compuesta por los equipos no docentes. Conocer en detalle algunos procesos internos de gestión y la ingeniería para el sostenimiento económico de la institución a un costo que les permita a la cooperativa subsistir y a las familias asistir se convierte en un juego de ajedrez social dónde la estrategia es que ganen todos.

·Estudiantes, si para nosotros fue sorprendente el modo en que directivos, administrativos y docentes afrontan la tarea de llevar adelante la escuela cooperativa, reunirnos con jóvenes, en su mayoría mujeres, fue aún más sorprendente, no por el sexo ni la edad, sino por su compromiso y participación activa en dos órganos cruciales para el estudiantado de la comunidad: el centro de estudiantes y la cooperativa escolar. Estas iniciativas buscan mejorar las condiciones educativas y promover valores de solidaridad y trabajo en equipo, a través del trabajo colaborativo en la fotocopiadora, la participación en asambleas y actividades de representación de la escuela y el constante empuje por lograr mejores condiciones de estudio.

Una de las características distintivas del colegio es su modelo de gestión cooperativa, que implica una administración democrática y participativa, donde los docentes y la comunidad educativa tienen voz y voto en las decisiones institucionales. Este enfoque permite una educación más cercana a las necesidades y realidades del entorno pero depende de la participación estudiantil.

Además, el colegio promueve diversas actividades extracurriculares, como campamentos, jornadas de convivencia y proyectos solidarios, que enriquecen la formación integral de los estudiantes. Una anécdota comentada por una docente fue un premio que ganó una alumna en un concurso de fotos, que le permitió viajar y conocer un destino turístico.

La visita al Colegio Madre Tierra nos brindó una visión profunda de cómo una escuela de gestión cooperativa puede ser un motor de cambio social, ofreciendo una educación de calidad basada en principios de equidad, inclusión y participación.

Por integrantes de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social
Visita realizada el 29 de abril de 2025

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