Vinculación Tecnológica y Social

Novedades Vinculación

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Miércoles 5 de noviembre de 2025

¿Cómo son y qué desafíos atraviesan a las organizaciones sociales cercanas a la UNGS?

El Consejo Social de la UNGS es un espacio integrado por organizaciones sociales, gremiales, mutuales, cooperativas y por redes de organizaciones, que busca promover el diálogo y el trabajo conjunto entre estos espacios y la Universidad. Pero, ¿cómo son estos espacios? ¿Qué se proponen? ¿Qué proyectos tienen? ¿Cuál es su trabajo diario y cómo los sostienen? ¿Qué tensiones las atraviesan?

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social de la Universidad, visitaron cada una de estas organizaciones, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, los artículos sobre cada una de las organizaciones:

·Mutual Primavera: una estrategia de sostenibilidad que lleva más de 20 años

·Casa Pueblo: abrir las puertas para acompañar y contener

·Unión de Familias Obreras: una espacio dinámico y diverso comprometido con la comunidad

·Red El Encuentro, sostener la trama invisible de vínculos, cuidados y derechos

·Madre Tierra, educación de calidad basada en principios de equidad, inclusión y participación

·Centro de Formación Profesional (CTA)

·Fundación En Acción, acompañar sin reemplazar

·SERPAJ

·INTA

·SUTEBA

·Asociación Civil Madre Tierra

Miércoles 5 de noviembre de 2025

Mutual Primavera: una estrategia de sostenibilidad que lleva más de 20 años

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre la Mutual Primavera, en José C. Paz:

Nos recibió el equipo de trabajo en el salón que funciona sobre la calle Santa Marta y al que llegamos tras atravesar un enorme portón de color rojo donde resalta el logo y el nombre de la Mutual, que hace honor al barrio Primavera, famoso por sus jardines y flores vecinales. 

La Mutual Primavera es un claro ejemplo de cómo las organizaciones de base comunitaria desempeñan un papel crucial en la conexión con vecinos y vecinas, con una capacidad de llegada que puede caracterizarse como de “capilaridad". Esta capilaridad complementa la labor del Estado en la implementación de políticas públicas, permitiendo una llegada territorial más directa y efectiva.

Uno de los ejemplos más destacados de ese proceso es la experiencia de la Mutual, que ha ensayado a lo largo de varias décadas estrategias de sostenibilidad. En contextos en los cuales los gobiernos de turno promueven políticas públicas de fortalecimiento del empleo, la salud y la educación, organizaciones como estas se encargan de llevar estas iniciativas al territorio, y cuando esas políticas se retiran, estas organizaciones continúan sosteniendo las líneas de trabajo combinando diversas estrategias para su continuidad en el tiempo.

La Mutual comenzó su trayectoria con proyectos como la puesta en marcha de un servicio de transporte y otro de alineación y balanceo de vehículos (que continúan vigentes en la actualidad), gracias a un subsidio del programa "Manos a la Obra". Otro claro ejemplo de continuidad, es el del taller textil que produce guardapolvos para centros educativos, que también fue posible inicialmente a través del financiamiento recibido desde un programa social. Luego, surgió un proyecto para la creación de un centro educativo como una respuesta directa a las necesidades de las integrantes de la Mutual, quienes, en sus inicios, eran madres responsables del cuidado de sus hijos e hijas. Este caso ilustra cómo una organización comunitaria puede satisfacer necesidades y que, de otro modo, tendrían que ser cubiertas por cada individuo en el mercado.

Si hablamos de sostenibilidad, otra pata fundamental para las organizaciones es la red de vínculos que forma en el tiempo. La Mutual Primavera articula con la UNGS a partir de la participación en proyectos sobre hábitat, economía social y géneros. También tienen un convenio con la Universidad Nacional de José C. Paz para ser sede de prácticas profesionalizantes en áreas como Trabajo Social y Educación Física, mientras que con la Municipalidad de José C. Paz mantienen relaciones complejas y a veces contradictorias. Por otro lado, establecen vínculos con profesionales psicoterapeutas que apoyan al equipo educativo y articulan esfuerzos con otras organizaciones, como la Cooperativa de Género "Frida Kahlo," para abordar situaciones de violencia de género, demostrando así su capacidad de trabajo en red y su compromiso con el bienestar de la comunidad.

En síntesis, un rasgo distintivo de las organizaciones de base comunitaria es su característica de combinar tareas productivas y reproductivas. Frente al supuesto de la economía neoliberal, que postula la necesidad de separación de lo productivo de lo reproductivo, la convivencia y complementariedad de dichas dimensiones les otorga la posibilidad de implementación de una estrategia de sostenibilidad basada en la hibridación de recursos de distintas procedencias pero con base en el “fondo de trabajo” de los miembros de la organización.

El caso de la Mutual Primavera ilustra una estrategia de sostenibilidad que lleva adelante hace más de 20 años, la cual combina los ingresos que realiza la comunidad como asociados y asociadas, los percibidos por subsidios de programas estatales, y los generados por las ventas de productos y servicios derivados de emprendimientos mercantiles y de espacios de comercialización como la feria.

Por Celeste Barrionuevo, integrante del equipo de la SDTyS
Visita realizada el 7 de marzo de 2025

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Miércoles 5 de noviembre de 2025

Red El Encuentro, sostener la trama invisible de vínculos, cuidados y derechos

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre la Red El Encuentro, en José C. Paz:

Llegamos de visita a la Red El Encuentro, donde sus coordinadoras Ana, Alicia y Lucía nos recibieron con calidez en el hermoso espacio ubicado en la calle Zuviría (José C. Paz). “La Red”, como la llaman, tiene ya 25 años de trayectoria y está integrada por 15 centros comunitarios que trabajan con población en situación de alta vulnerabilidad social.

Estos centros acompañan a niños, niñas y jóvenes de familias que atraviesan condiciones de pobreza, indigencia y precariedad laboral, muchas veces con bajos niveles de escolarización. Están ubicados en barrios periféricos de los partidos de Malvinas Argentinas, San Miguel, Moreno y José C. Paz. Por sus espacios transitan cerca de 2.800 niñeces, juventudes y sus familias.

Allí se desarrollan múltiples tareas de cuidado. Por un lado, realizan actividades educativas centradas en el juego, la perspectiva de género, el respeto y la autonomía, todo desde un enfoque de Educación Popular. A la vez, los centros funcionan como espacios de garantía de políticas alimentarias, buscando ofrecer una alimentación saludable mediante la organización del trabajo comunitario en comedores y merenderos. También brindan apoyo escolar y realizan tareas de alfabetización, acompañando las trayectorias educativas.

Ana, Alicia y Lucía forman parte del colectivo de 280 educadoras comunitarias que integran la Red, todas mujeres, que realizan tareas de cuidado, sostén afectivo y trabajo pedagógico con las infancias y adolescencias. Se reconocen como trabajadoras comunitarias, sabiendo que ocupan un rol clave que no es valorado ni reconocido socialmente. Juntas, son muchas “manos invisibles” que sostienen la vida, desafiando el discurso que asocia los cuidados a los subsidios.

Para ellas, el trabajo es también una forma de lucha: lucha por sostener las becas estatales que permiten pagar los salarios; lucha por las políticas alimentarias que sostienen a las niñeces; lucha por el reconocimiento de salarios dignos. En su hacer cotidiano, dialogan con todos los niveles del Estado —nacional, provincial, municipal— e incluso con organismos internacionales como el PNUD, que gestionan la intermediación de recursos. Y saben que esta tarea sería imposible sin la articulación con otras organizaciones.

Por eso, desde la Red forman parte de Interedes, un espacio de confluencia de redes de atención a las infancias y adolescencias, desde donde articulan reclamos, comparten diagnósticos y, desde hace años, impulsan la lucha por una ley que reconozca a las trabajadoras comunitarias. Este trabajo también es cuidado, contención, educación, intervención en situaciones complejas y protección pero también es alegría en medio de la tristeza.

Mientras se desarrollaba la reunión, Lucía atendió el teléfono porque le avisaban que tenía que salir de urgencia: una mamá del centro está atravesando una situación de violencia de género y necesitaba un refugio transitorio. El Centro Comunitario Lagarto Juancho, coordinado por Lucía y ubicado en el barrio Vucetich de José C. Paz, es también un espacio esencial que brinda contención, educación y alimentación a niños, niñas y jóvenes de familias en situación de vulnerabilidad. “Lucy Lagarto” como se hace llamar se ha convertido en un pilar comunitario que sostiene la vida cotidiana de todas aquellas personas que se acercan al centro.

Al finalizar la reunión, salimos a la vereda, en medio del ruido constante de las construcciones que anuncian el crecimiento del barrio al ritmo de condominios privados. Para nosotros, la Red El Encuentro sostiene otro tipo de edificación: una trama invisible de vínculos, cuidados y derechos que se teje desde abajo. Su labor, muchas veces silenciada, sostiene vidas y comunidades enteras. Frente a un modelo de ciudad que avanza excluyendo, la Red pone en el centro a las niñeces, a las mujeres, a las familias que luchan todos los días. Reconocer su función es una deuda urgente: no hay verdadera transformación social sin el trabajo cotidiano, amoroso y colectivo de quienes cuidan donde el Estado no llega.

Por Valeria Costanzo, directora de Vínculos con la Comunidad de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social
Visita realizada el 22 de abril de 2025

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Miércoles 5 de noviembre de 2025

Casa Pueblo: abrir las puertas para acompañar y contener

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre Casa Pueblo San Miguel (Movimiento Evita - Confederación de Trabajadores de la Economía Popular):

Casa Pueblo es un espacio comunitario en San Miguel que brinda orientación, contención y acompañamiento a personas que se encuentran en situación de exclusión social y consumo problemático de sustancias. Como su nombre lo indica es una casa abierta al barrio que promueve actividades culturales, deportivas, educativas y terapéuticas, como estrategia para el inicio del proceso de recuperación e inclusión social, que posibilitan la construcción de proyectos de vida en comunidad. A ello se suman el circo, las clases de baile, la huerta, el apoyo escolar, la primaria de adultos y dos meriendas semanales.

Los espacios denominados “Casa Pueblo” son una herramienta territorial del Movimiento Evita distribuidos en distintas ciudades del país y que surgieron en el marco del Proyecto “Casas de Atención y Acompañamiento Comunitario”, dispositivo integral preventivo de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (SEDRONAR) y del ex Ministerio de Educación de la Nación, que como muchas otras iniciativas estatales hoy ausentes se sostienen con el esfuerzo, vocación incansable y entusiasmo de militantes comunitarios. En 2013, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) regional noroeste, promovida por el Movimiento Evita, ingresó al Consejo Social de la UNGS a través de sus representantes en San Miguel.

En la visita, nos recibieron Matías Kusyssyn, consejero social, y un grupo de militantes del espacio: trabajadoras sociales de la Universidad Nacional de Luján (UNLU), psicólogas, educadores populares y colaboradores en las actividades, entre ellos estudiantes, graduados y graduadas de la UNGS que viven en el barrio y cuya presencia nos muestra esa cotidiana vinculación de la Universidad en el territorio, tantas veces invisible para quienes circulamos más a menudo por el Campus. Nos contaron cómo sostienen día a día el trabajo de la organización y sobre los problemas de asistir una población extremadamente vulnerable con ausencia total de los dispositivos estatales necesarios tanto a nivel nacional como a nivel local.

Microhistorias, como la del compañero que tras superar problemas de adicción hoy trabaja en el taller de panadería y está orgulloso de que su hija comience una carrera en la UNGS, confirman la relevancia crucial de las organizaciones comunitarias para mediar con las políticas públicas, entre ellas el acceso a la universidad pública. Claudia Borras, primera consejera en el Consejo Social por la CTEP y actual concejala de San Miguel, reivindicó la tarea ineludible de articulación entre el Estado y los movimientos sociales, en especial en un contexto político complejo que retrotrae proyectos colectivos.

En el aplauso que nos dimos al final del encuentro se resumen muchas cosas: la tristeza e incertidumbre frente a la situación del presente que se revive con cada gobierno antipopular, la esperanza que surge de sentirse parte de un colectivo que no quiere bajar los brazos -algo que se repite en todas los encuentros con organizaciones del Consejo Social- y los proyectos compartidos entre universidad y el barrio, que nos acercan y nos recuerdan siempre el lugar ineludible de la universidad pública en la construcción de una sociedad inclusiva, donde las y los jóvenes sean los principales actores de su futuro.

Por Valeria Costanzo, directora de Vínculos con la Comunidad y Alejandro Ontiveros, secretario de Desarrollo Tecnológico y Social
Visita realizada el 10 de marzo de 2025

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Miércoles 5 de noviembre de 2025

Fundación En Acción, acompañar sin reemplazar

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre la Fundación Actuar Hoy - Programa EnAcción, de Los Polvorines:

El día de nuestra visita a la Fundación En Acción nos recibieron en El Campito, un espacio recuperado por la comunidad que hoy representa mucho más que un terreno: es la puerta de entrada a un proyecto colectivo que crece EnAcción, con el movimiento.

Nada en el lugar está dejado al azar. A pesar de muchas dificultades, todo el espacio —los talleres, las salas, las áreas comunes— fue construido con tiempo, cuidado y una planificación que respeta los recursos que se obtenían pero en diálogo con quienes lo habitan e integran el barrio. No se trató solo de sumar espacios, sino de pensar en cómo cada rincón puede acompañar un proceso, un vínculo, un aprendizaje.

Durante el recorrido, conocimos distintos espacios que conforman este entramado integral: la sala de infancias, donde se aprende a partir de proyectos, desde el juego, la exploración y la participación; los talleres de arte y música, donde se expresan talentos, emociones y memorias; y también espacios compartidos de trabajo y planificación, siempre en clave colaborativa y abierta (pecera).

En ese día también se desarrollaba la feria de En Acción, que forma parte de nuestra Feria de Ferias, y que para el barrio representa un espacio de encuentro, de reconocimiento entre vecinos y de participación activa. La feria es parte orgánica de la Fundación, donde se integran necesidades, capacidades, iniciativas pero sobre todo una excusa más para estar juntos. Durante la charla con el equipo de la Fundación, nos contaron que en pocos días se iba a realizar la bicicleteada anual, una actividad esperada por toda la comunidad. Es mucho más que una actividad recreativa: es un evento que convoca, moviliza, une. Un ritual barrial que marca el calendario de la comunidad y que refuerza los lazos año a año.

Pero quizás lo más movilizante de la visita fue la concepción de acompañamiento que sostiene la organización. Acompañar, en este contexto, no significa reemplazar, sino estar presentes de otra manera. Por ejemplo, decidieron no tener un comedor comunitario, no por desinterés, sino porque creen en el valor fundamental de que el almuerzo o la cena sigan siendo momentos familiares, en casa, y por eso asisten a las familias para que puedan sostener ese espacio. Lo mismo sucede con el apoyo escolar, que muchas veces cubre lo que la escuela no logra sostener, sin perder de vista el contexto ni el vínculo humano.

La visita nos dejó múltiples preguntas, necesarias y urgentes. ¿Cómo entendemos nosotros el acompañamiento? ¿Qué tipo de ayuda promovemos? ¿Qué prácticas debemos revisar? Escuchar y ver cómo trabaja En Acción fue una oportunidad para repensarnos, hacer autocrítica y abrirnos a nuevas formas de estar con otros.

Nos fuimos agradecidos, inspirados y con la certeza de que cuando el acompañamiento es consciente, planificado y comprometido, realmente puede transformar realidades.

Por Alejandro Ontiveros, secretario de Desarrollo Tecnológico y Social de la UNGS
Visita realizada el 23 de mayo de 2025

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Miércoles 5 de noviembre de 2025

Las asistentes a domicilio. Otro mundo popular, de Ediciones UNGS, en Infobae

Una reseña sobre Las asistentes a domicilio. Otro mundo popular, de la socióloga Christelle Avril, editado por Ediciones UNGS, fue publicada en Infobae.

La nota completa puede leerse en el siguiente enlace: El empleo que crece con la longevidad: las asistentes a domicilio.

 

Miércoles 5 de noviembre de 2025

Madre Tierra, educación de calidad basada en principios de equidad, inclusión y participación

Durante 2025, la rectora Flavia Terigi, junto a integrantes del equipo de trabajo de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social (SDTyS) de la UNGS, visitaron cada una de las organizaciones que forman parte del Consejo Social de la Universidad, recorrieron sus espacios, conversaron con las personas que las mantienen en pie y conocieron fortalezas y necesidades.

A continuación, un artículo sobre el Colegio Madre Tierra, integrante de la Federación de Cooperativas y Entidades Afines de Enseñanza de Buenos Aires - FECEABA, en San Miguel:

El martes 29 de abril, tuvimos el agrado de visitar el Colegio Madre Tierra. Esta institución es una cooperativa del tipo educativa, gestionada por sus socios (cooperativistas) que brinda un servicio a la comunidad. Esta institución educativa abarca los niveles inicial, primario y secundario. Esta escuela, en particular, se destaca por su enfoque en la educación popular, la autogestión y la economía social y a continuación destacamos algunos aspectos de la visita:

·Docentes, quiénes compartieron su experiencia en la implementación de prácticas pedagógicas inclusivas, destacando la labor cooperativa y el compromiso por la inclusión social. El enfoque diferente de una escuela privada, por citar un ejemplo dónde también se paga una cuota, es que el plantel docente forma parte de la gestión, se involucra de otro modo ya que están asociados a la cooperativa y eso les implica un mayor compromiso para con el servicio brindado.

·Dirección y personal administrativo, que integran el equipo que sostiene la organización general e infraestructura de la escuela, esa mano invisible que en nuestra universidad está compuesta por los equipos no docentes. Conocer en detalle algunos procesos internos de gestión y la ingeniería para el sostenimiento económico de la institución a un costo que les permita a la cooperativa subsistir y a las familias asistir se convierte en un juego de ajedrez social dónde la estrategia es que ganen todos.

·Estudiantes, si para nosotros fue sorprendente el modo en que directivos, administrativos y docentes afrontan la tarea de llevar adelante la escuela cooperativa, reunirnos con jóvenes, en su mayoría mujeres, fue aún más sorprendente, no por el sexo ni la edad, sino por su compromiso y participación activa en dos órganos cruciales para el estudiantado de la comunidad: el centro de estudiantes y la cooperativa escolar. Estas iniciativas buscan mejorar las condiciones educativas y promover valores de solidaridad y trabajo en equipo, a través del trabajo colaborativo en la fotocopiadora, la participación en asambleas y actividades de representación de la escuela y el constante empuje por lograr mejores condiciones de estudio.

Una de las características distintivas del colegio es su modelo de gestión cooperativa, que implica una administración democrática y participativa, donde los docentes y la comunidad educativa tienen voz y voto en las decisiones institucionales. Este enfoque permite una educación más cercana a las necesidades y realidades del entorno pero depende de la participación estudiantil.

Además, el colegio promueve diversas actividades extracurriculares, como campamentos, jornadas de convivencia y proyectos solidarios, que enriquecen la formación integral de los estudiantes. Una anécdota comentada por una docente fue un premio que ganó una alumna en un concurso de fotos, que le permitió viajar y conocer un destino turístico.

La visita al Colegio Madre Tierra nos brindó una visión profunda de cómo una escuela de gestión cooperativa puede ser un motor de cambio social, ofreciendo una educación de calidad basada en principios de equidad, inclusión y participación.

Por integrantes de la Secretaría de Desarrollo Tecnológico y Social
Visita realizada el 29 de abril de 2025

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Estudiantes, graduados y graduadas de Lengua y Literatura asistieron a una función de Salomé, de Richard Strauss

El pasado sábado 25 de octubre, en el marco del ciclo ¿Vamos a la ópera?, organizado por el Área de Investigación en Lengua y Literatura de la UNGS, asistimos, en el Teatro Colón, a la función preestreno de Salomé, de Richard Strauss.

La ópera de Strauss, estrenada en 1905 y basada en la pieza homónima de Oscar Wilde, toma como punto de partida la conocida historia bíblica de la hija del tetrarca Herodes Antipas, que se entrecruza con la de Jochanaan (Juan el Bautista), durante las festividades por el cumpleaños del tetrarca de Judea. Lo escueto de lo referido en los relatos bíblicos a este episodio dio el lugar a Wilde para una reescritura cargada de provocación, morbo y deseo desenfrenado. Jochanaan está poseído por su fervor religioso que lo lleva a vituperar a viva voz la unión incestuosa del tetrarca con quien fuera la mujer de su hermano y madre de Salomé, Herodías. Salomé se obsesiona con Jochanaan y ella, a su vez, es objeto de la obsesión de Narraboth, capitán de la guardia, y de Herodes, su padrastro.

En la obra de Wilde se revela que Herodes tuvo prisionero por doce años al padre de Salomé en la misma cisterna en la que ahora, en la noche de los acontecimientos, se encuentra encerrado Jochanaan. A aquel termina por hacerlo estrangular, a este le teme, pues lo considera un hombre de Dios, y se rehúsa a entregarlo a quienes lo quieren asesinar. Por su parte Salomé ve en el prisionero un símbolo de castidad y pureza que a ella le resulta ya inaccesible, su padrastro se la ha arrebatado.

La Orquesta Estable del Teatro Colón, bajo la dirección de Philippe Auguin, muestra todos los matices sonoros que prueba en su paleta tonal el compositor alemán, y el aprovechamiento de esas dimensiones se ven explotadas con una ejecución vibrante que no compite con la interpretación vocal del elenco, sino que estas se ensamblan con perfección. Respecto de esto último, merece destacarse el rol de los cantantes, donde sobresale la soprano Ricarda Merbeth en el rol de Salomé. El trabajo de Bárbara Lluch y de Daniel Bianco, como directora de escena y como escenógrafo son determinantes para el desempeño actoral del conjunto, que brinda un gran espesor dramático. Además, la puesta repone desde lo extralingüístico y lo simbólico elementos de la obra de Oscar Wilde que no se explicitan en la adaptación recogida por Strauss. Uno de los puntos cúlmine de la obra es el de la danza de Salomé, aquí se aprovechan esos minutos para reforzar la narrativa del conflicto: sale a escena, primero, una Salomé niña y, luego, una adolescente que interactúan, respectivamente, con su madre y su padrastro, mostrándonos una progresión en la que sendas relaciones van perdiendo su inocencia.

La escenografía consiste en una plataforma de círculos concéntricos giratoria que habilita desplazamientos de planos en una obra de un solo acto, en la que no hay, desde el libreto, cortes temporales y, por ejemplo, el personaje de Salomé nunca sale de escena. En un ambiente tan minimalista ocupa un lugar preponderante una luna gigante, testigo impávido de los acontecimientos, símbolo de la pureza, la castidad, pero también de la muerte.

La selección del vestuario es otro acierto, despegando la trama del cuadro bíblico y ubicándolo en el del fascismo europeo de los años ’30 y con ello resaltando la universalidad de la historia. Desde lo visual priman el blanco y el negro solo interrumpido por el rojo, en los vestidos de Salomé, el de Herodías y la sangre de Jochanaan.

En la historia bíblica es Herodías quien le dice a Salomé que pida a Herodes la cabeza de Jochanaan. En la reescritura para esta obra, Salomé no repite las palabras de nadie, aunque no puede evitar pensarse que sus decisiones están fuertemente afectadas por su historia familiar. Sus acciones no son -ciertamente- racionales, pero al mismo tiempo, y tal vez justamente por eso, queda suspendida en el aire, como aquel disco lunar, la pregunta de qué tan responsable, o más bien culpable, es Salomé por aquellos actos. Por su parte, el tetrarca ¿teme a Jochanaan por ser un hombre de Dios (de una religión que no es la suya) o solo en tanto referente religioso, es decir, de uno de los componentes identitarios más importantes del pueblo sobre el que gobierna? Los invitados a su cumpleaños, judíos nazarenos, romanos y egipcios, todos ellos son testigos de los sucesos sin que nadie se escandalice, más aún, algunos de ellos se regocijan con la muerte de Jochanaan y la obra nos invita así a pensar en la lujuria y decadencia de las clases dirigentes, su perversión y pérdida de humanidad.

Por Juan Montesino, estudiante del Profesorado en Lengua y Literatura

Martes 4 de noviembre de 2025

Educación ambiental | Verónica Cáceres en Deutsche Welle (DW)

La investigadora y docente del Instituto del Desarrollo Humano de la UNGS Verónica Cáceres fue entrevistada sobre educación ambiental para una nota publicada en Deutsche Welle (DW).

"En una de las regiones más desiguales del planeta, si bien la educación ambiental ingresó en los años 90, desde el desarrollo de distintos congresos iberoamericanos y conferencias, hasta la participación de la UNESCO con la propuesta de Educación para el Desarrollo Sustentable, se ha ido incorporando la cuestión ambiental en los currículos”, sostuvo Cáceres.

Además, remarcó que "se requiere un incremento en la inversión en educación para que las acciones no queden en esfuerzos aislados de los docentes".

La nota fue publicada el 4 de noviembre y está disponible en el siguiente enlace: Educación ambiental.

Martes 4 de noviembre de 2025

Estudiantes de la UNGS participaron del Congreso Nacional de Estudiantes de Ingeniería Química

Por primera vez, 12 estudiantes de Ingeniería Química de la UNGS participaron del Congreso Nacional de Estudiantes de Ingeniería Química (CNEIQ), realizado a mediados de octubre en Misiones.

Se trata de Sofía García Bado, Mayra Alejandra Torres, Adrianny Patricia Rojas Bianchi, Rocío Lourdes Maylén Prelato, Julián José Boy, Brenda Elizabeth Springer, Luciana Giannina Ramos, Florencia Monzón, Gonzalo Marcos Schvap Folonier, Karina Ailin Coutterret, Juan Lisandro Comet Elia y Carola Senra.

Durante el Congreso, las y los estudiantes presentaron un trabajo de investigación y visitaron empresas e instalaciones estratégicas de la región, entre ellas, la represa de Yacyretá y plantas yerbateras locales, para observar en la práctica los procesos característicos de la ingeniería química regional. También participaron de talleres y conferencias sobre desarrollo de habilidades técnicas y profesionales.

“Remoción de cinc en efluentes acuosos empleando diatomitas en un proceso semicontinuo”, fue el título del trabajo presentado oralmente por García Bado y Senra, Lo resultados son parte del trabajo que desarrollan como adscriptas de investigación del proyecto interinstituto “Empleo de materiales de origen natural en la cuantificación y retención de cinc en efluentes industriales”, dirigido por Griselda Sosa, investigadora y docente del área de Química del Instituto de Ciencias de la UNGS, y Pablo Gauna, investigador y docente del área de Química para la Sustentabilidad, del Instituto de Industria de la UNGS.

El Congreso, que se realiza desde 1996, es organizado por estudiantes en el marco de la Asociación Nacional de Estudiantes de Ingeniería Química y en Alimentos para fomentar la formación integral de estudiantes y promover la vinculación técnico-sociocultural, el debate sobre problemáticas de la profesión y el acercamiento directo a la actividad industrial.

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